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CÓRDOBA // CICLO DE CINE

El grito ausente: revisión de La mirada invisible

Martes 5 de abril de 2016 | Edición del día

Abril comienza con una apuesta exquisita en pantalla grande. Se trata de La mirada invisible, basada en la novela Ciencias Morales del escritor argentino Martín Kohan y llevada al cine por Diego Lerman.

El film La mirada invisible, del director Diego Lerman, nos presenta un colegio, una preceptora, su jefe, un alumno adolescente y la cotidianeidad del ritmo escolar. Pero a lo largo de la historia en apariencia simple, descubrimos que el colegio no es un colegio más sino el tradicional Colegio Nacional de Buenos Aires, un colegio cuna de próceres cuya historia es la historia misma de la patria.

El imponente panóptico es el escenario en el que confluyen personajes con distintos roles y alcances según la inalterable jerarquía piramidal. Todo parece estar equilibrado a fuerza de control y vigilancia. Las primeras palabras de María Teresa, la preceptora protagonista, son: “Silencio señores”. He aquí uno de los puntos claves del relato. El silentium, como exposición dramática, genera una atmósfera muy singular.

La palabra escasa y reflexiva adquiere así una magnitud substancial al ser pronunciada. Todo acto enunciativo está supeditado a las posibilidades discursivas que la dinámica institucional y el contexto político-social nacional, en consecuencia, permiten. Entonces, a medida que avanza el relato, advertimos que hay un juego de relaciones entre lo decible y lo que no lo es. El silencio, por momentos, resulta ensordecedor. Ya sea voluntario o impuesto, actúa como vector de tabúes, miedos, deseos y vejaciones que padecen los personajes. Deviene así una metodología de la mirada silenciosa, que funciona a la perfección. La necesaria vigilancia exhaustiva, la mirada permanente sobre el otro, el control disciplinador sobre los cuerpos hacia todos los sujetos que componen esta estructura jerárquica cobran significación y agudizan el clima de sopor hasta el desenlace.

Sin estridencias ni exageraciones, Lerman logra magistralmente una atmósfera densa que devora a la protagonista porque calla, se autodisciplina y se reprime de acuerdo a la normativa de funcionamiento establecida en un contexto político dictatorial. La significación del drama de la película recae en la no palabra. El grito ausente es el verdadero conflicto de María Teresa.

La película La mirada invisible se proyectará el miércoles 6/4 a las 21 h en Espacio Cultural Bataclana - Arturo M. Bas 1038 - Barrio Güemes







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