Mundo Obrero

OPINIÓN//MENDOZA

El camino es el de la lucha de clases

La clase obrera mendocina, que viene respaldando electoralmente al FIT, en cada elección. Está tomando conciencia de que es necesario llevar una posición política y reivindicativa, dentro de los ámbitos laborales.

Edgardo Videla

Delegado Comisión Interna de Cuyoplacas | Mendoza

Sábado 5 de diciembre de 2015 | Edición del día

Dentro de los objetivos necesarios, planteados durante este largo año electoral en Mendoza, estaba la necesidad de renovar y fortalecer al FIT. La renovación vino por el lado de las urnas, en donde, efectivamente, los electores generaron con su voto un recambio generacional dentro del frente. El fortalecimiento, también se dio en lo electoral, ya que el caudal de votos, y más a nivel provincial, alcanzó cifras históricas.

Pero lo novedoso de este año electoral, se dio en pequeñas concentraciones obreras aisladas de la provincia, en donde espontáneamente, trabajadores de distintos sectores, se pusieron a disposición del partido para colaborar en las campañas. Esto, a mi entender, es una respuesta a la visibilidad que tomaron los parlamentarios y candidatos del FIT, llevando las propuestas a las puertas de la fábricas, tomando contacto directo y de igual a igual, con el trabajador a quien aspira representar si accede a un cargo. El obrero se siente representado por el FIT, y comienza a tomar conciencia de que con su participación las propuestas se expanden, y que hay que defender los votos, fiscalizando.

Desde el PTS, como parte del FIT, nos propusimos dar respuestas a esta nueva participación obrera en las campañas, tratando de poner al servicio de toda la clase obrera mendocina, todas la herramientas necesarias para que el trabajador se sume a la construcción del partido, convencido de que está entre pares, y que sus intereses son los mismos.

La Memoria

Escuché hablar de José Montes, el año pasado, en una frustrada invitación a Mendoza, que por alguna razón no se concretó, y creo que estuvo bien que eso pasara. Los trabajadores que hoy se acercan al FIT, tanto como los que estábamos hace un año atrás, estamos hoy, más maduros, y podemos dimensionar de manera correcta, lo que representa la figura y la trayectoria de Montes dentro del movimiento obrero contemporáneo.

Otros compañeros del PTS, me relataron una breve crónica de su trayectoria, y despertó mi curiosidad. Comencé a buscar información, a ver documentales, fue forjándose una admiración de mi parte, hacia un hombre que le puso el cuerpo a la historia, y la vida a la organización obrera.

Conocí a Montes en el 6D, el año pasado, me arrime a saludarlo cual “cholulo” que ve a una estrella, pero me encontré con un tipo que me saludo cordialmente, como se saluda a un compañero de laburo, y que al enterarse que yo era mendocino,
enseguida me reprochó, “ A ver cuando me invitan?”. Lo vi un par de veces más, (me sorprendió que me recordara), en MadyGraf, y en la sede del PTS en Tigre, en donde él, personalmente, me invitó a dirigirme a los presentes, y contar la experiencia de las PASO, en nuestra provincia.

Después de los vaivenes impuestos por las campañas electorales, me propuse seriamente, dar respuesta al pedido de José, a ese: “ A ver cuando me invitan?”.

Asado y Vino Mendocino

A algunos de los trabajadores que tomaron contacto con el partido durante las campañas, se los invitó a un asado explicándoles, a quienes no lo conocían, quien era la figura invitada que nos convocaba. Yo personalmente, me tomé el atrevimiento de enviarle a cada uno el video con la declaración de José Montes, en el juicio por delitos de Lesa Humanidad, en La Plata. Los compañeros se entusiasmaron, (quienes hayan visto el video coincidirán que es un testimonio conmovedor), por lo que confirmaron su presencia con gran expectativa.

Para aumentar la apuesta se propuso como consigna a cada uno de los compañeros que comprometieron su asistencia, extender la invitación a uno o dos compañeros, que tuvieran algún tipo de inquietud, hacia la organización obrera, la organización social, la historia o la política.

El resultado de esto fue una reunión de casi 40 trabajadores. Un grupo con una composición bastante variada en cuanto a sus lugares de trabajo: bodegueros, petroleros, telefónicos, trabajadores de supermercados, de la construcción, docentes, metalúrgicos, madereros, y seguramente alguno se me está quedando en el tintero. Ante tanta diversidad de laburantes el intercambio de experiencias fue muy rico previo al asado, en un ambiente distendido, con un buen tinto, y una picadita de morcilla, que inició Montes, pidiéndosela respetuosamente al compañero maderero, devenido en parrillero por esa noche.

Las charlas animosas que se daban en torno a la parrilla se trasladaron a la mesa, mientras se degustaba un generoso asado, con ocasionales brindis por el invitado, por la reunión, y por la clase obrera.

Pasado, Presente y Futuro

Apenas entrando en la sobremesa, se invitó al compañero Montes, a dirigirse a la concurrencia, pero él, con una equilibrada mezcla de humidad y simpatía, invitó a los presentes a dirigirse a todos en general, preguntando en donde trabajaban y que los había motivado a estar allí esa noche, qué los había atraído del PTS.

Los testimonios fueron bastante variados, enriquecidos, por los por menores de cada uno en su ámbito laboral, las distintas formas de organización en los distintos trabajos, la participación de cada uno de los sindicatos, entre otras cosas. Destacó el testimonio emocionado de una compañera jubilada docente, participante de luchas históricas en la provincia que resaltaba, con la voz quebrada, este acercamiento de los trabajadores y de los jóvenes al pensamiento de izquierda. Este último relato, dio pie a Montes para comenzar a exponer sus conclusiones, de lo escuchado, matizado con su propia experiencia.

“Ahora, el trabajador se cuestiona si debe, o no debe militar. En los 70’s, nos cuestionábamos si al plan económico del gobierno, se los combatía con tal o cual medida, con tal o cual acción. Era raro encontrar a un trabajador que no militara en algún lado. Si no militabas eras un pelotudo. Ni novia conseguías.” fueron las palabras de Montes para comenzar a dirigirse a los laburantes presentes.

Luego habló de lo que significa la conciencia de clase y de la importancia de construirla con bases obreras sólidas, para eso, muy didáctico, uso como ejemplo a la vereda de enfrente, a la conciencia de clase que sí tienen nuestros patrones, y de cómo se juntan, en cámaras empresariales capaces de usar todo su poder monetario, para presionar a los gobiernos a implementar políticas económicas satisfactorias para ellos, o como ayudarse para pagar salarios de miseria a sus obreros.

Un análisis acerca de los momentos que nos esperan a todos los trabajadores, con este nuevo cambio de gobierno nacional, que no augura nada de prosperidad. Los obreros mendocinos ya lo estamos viviendo, y los más conscientes debemos rompernos la cabeza, para encontrar la forma correcta de transmitirlo a todos nuestros compañeros. De hecho esta reunión con José, es un camino para lograrlo.
Llegando al final de la charla, se hizo lo que todo militante viene haciendo desde hace tiempo en Mendoza, poner todas las herramientas con las que el FIT cuenta, al servicio de los trabajadores, sólo que en esta ocasión Montes fue muy concreto en sus sugerencias a la hora de hablar del aprovechamiento eficaz de esas herramientas. Y de la forma que él lo expuso, todos sentimos que no es utópico crear espacios de encuentros, en donde los laburantes se junten y se reconozcan como pares, como puntapié inicial para el debate de ideas, y la organización de fuerzas.

De madrugada

Algunos compañeros llegaron al local de Las Heras, a las 18 hs, otros llegamos a las 20hs, otros entre las 21 y las 22 hs, pero eran casi las tres y media de la mañana, y parecía que nadie quería irse.

Se aplaudió y se celebró, y no fue únicamente por la charla de José Montes, fue por nosotros, fue por entender y confirmar que éste, el de la lucha de clases, es el camino correcto si lo que deseamos es un espacio más justo y agradable para vivir, y para construir un futuro mejor.

La noche terminó de madrugada, con fraternales abrazos de camaradería entre semejantes. Y todos, estoy seguro, nos fuimos a casa esa noche, con mucha más confianza en nosotros mismos, sintiéndonos, orgullosamente obreros, integrantes de una clase social, que sabemos, podríamos hacer cualquier cosa que nos propongamos. Hay que lograr que todos nos reconozcamos como hermanos. Todos los que estuvimos esa noche, trabajamos para que eso ocurra.







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