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Red Internacional

La segunda ola puso en jaque al sistema sanitario del hospital más importante de la provincia. La falta de recurso humano capacitado en la atención del paciente crítico, el faltante de recursos materiales y de baja calidad, espacios físicos inadecuados y condiciones edilicias decadentes para el trabajo, entre otras.

Jimena, Valeria, Micaela y StellaEnfermeras del área Covid 19 del Castro Rendón

Miércoles 26 de mayo | 16:16

Desde el inicio de la Pandemia por SARS-CoV-2, el personal de salud se dispuso a brindar la atención necesaria para la población afectada por éste virus desconocido, la incertidumbre, el miedo y muchas veces la desazón, fueron sensaciones que todas y todos experimentamos en cierto modo. Aun así, cada persona que conforma el equipo de salud, se preparó para afrontar lo que venía, hubo que capacitarse sobre la marcha y establecer criterios y protocolos de trabajo para poder llevar a cabo una atención de salud óptima ante el gran flagelo. Cabe aclarar que los traspiés fueron muchos, como la falta de recurso humano capacitado en la atención del paciente crítico, el faltante de recursos materiales y de baja calidad, espacios físicos inadecuados y condiciones edilicias decadentes para el trabajo, entre otras.

Imágenes Florencia Salto
Imágenes Florencia Salto

Durante todo el 2020 a pesar de no contar con dichos recursos, se trabajó incansablemente para dar cobertura. El personal médico, enfermería, kinesiología, personal de laboratorio, maestranza, etc., nos vimos sobrecargados debido a extensas jornadas de trabajo, sobresaturados en la atención, con falta de espacio físico adecuado para el descanso y para necesidades tan básicas como alimentarse o ir al baño, ni siquiera un espacio apropiado para cambiarse. Nos vimos muchas veces superados por distintas situaciones, como también desamparados y desvalorizados en lo que respecta a nuestra labor. La falta de respuesta por parte del Gobierno y Directivos ha quedado de manifiesto ante la situación actual de salud pública, frente a esto es que hemos decidido no callar, creemos que es un reclamo justo y es necesario visibilizarlo ante la sociedad.

El año pasado en la UNIDAD COVID- 19 a pesar de todos los faltantes, contábamos con 38 camas para pacientes críticos con requerimiento de Ventilación mecánica invasiva (VMI) y otras 22 para pacientes de Clínica Médica.

En la actualidad contamos con sólo 15 camas para pacientes que requieren ventilación mecánica invasiva (hoy ocupadas en su totalidad) y 23 camas para Clínica médica, de las cuales 5 debieron ser destinadas a pacientes con ventilación mecánica invasiva. A esto se le suma el déficit de recurso humano que es de público conocimiento, ya que de los 11 terapistas que había en el 2020, que por cierto tampoco era el plantel óptimo, actualmente quedan 6 profesionales con ésta especialidad, por ende, los pacientes con ventilación mecánica invasiva hospitalizados en el sector de Clínica Médica están siendo atendidos por Médicos Clínicos. En cuanto al personal de enfermería también se ha visto reducido, con incapacidad de dar cobertura a un número superior de pacientes con ventilación mecánica invasiva, a esto se le suma el agotamiento existente en enfermeros/as que deben mantener doble empleo debido a la falta de estabilidad laboral que ofrece el sistema de salud, así también la falta en el cumplimiento del pago de haberes en tiempo y forma.

En lo que respecta a recursos materiales en el ÁREA COVID-19 se ha generado modificaciones en el uso final de Ventiladores mecánicos(VMI), siendo éstos utilizados para uso de sistema CNAF (Cánula nasal de alto flujo) y para VMI. Lamentablemente no siempre los pacientes responden al uso de la terapia CNAF y se hace inminente la necesidad de la VMI. Sin embargo, el desmantelamiento de recurso humano que generó el propio Gobierno, al desatender el planteo del equipo de Médicos Terapistas del Hospital, que en su momento reclamaron oportunamente, sobre cuestiones de déficit de personal y condiciones laborales, derivó en la renuncia de casi el 50 % de dichos profesionales. Volvemos a insistir, actualmente es de suma necesidad para dar cobertura a los requerimientos de la población, que exista en nuestro sistema de salud, personal profesional especializado. Cuando un paciente se descompensa y requiere de VMI, se vive un estrés que se prolonga a lo largo de toda la jornada laboral, ya que a pesar de la predisposición de los Médicos Clínicos en la atención de los pacientes críticos, no es ideal ni correcto que suceda de esta manera, ya que son los Médicos Intensivistas quienes deberían hacerlo, pero debido a que son sólo 6, no dan a basto ante la gran demanda existente.

En cuanto a la unidad del paciente, a pesar de que se hicieron “refacciones”, debemos decir que los paneles de gases centralizados (oxigeno-aire comprimido-aspiración) no están en adecuadas condiciones, muchos de ellos están de manera incompleta, en lo que respeta a los circuitos de aspiración, se debe recurrir a aspiraciones portátiles, no seguras para la salud del personal de salud. Así también faltan elementos como posicionadores que se utilizan durante la posición en prono del paciente con el fin de evitar lesiones en la piel.

Seguimos sin espacio físico adecuado para el personal en general (cambiador de 2x2 mtrs. para todo el personal del área, espacio de descanso y para necesidades básicas que funciona también como depósito de insumos), comenzamos a recargarnos y sobresaturar la atención. Entiéndase que nuestro planteo no es un capricho, es simplemente la cruda realidad, estamos en peores condiciones para afrontar la segunda ola y esto se debe a la falta de respuesta y compromiso con la causa por parte del Gobierno.

Anunciaron la apertura de 10 camas en Terapia intensiva, lo cual es una verdad a medias, más respiradores de los que habían, pero se olvidaron de lo más importante “EL RECURSO HUMANO PARA DAR COBERTURA”. La situación es tristemente lamentable, genera impotencia, seguimos con personal agotado, con desgaste físico, mental, emocional, desfavoreciendo la atención de calidad que merece la población.
Es irracional el hecho de que se haya reducido la atención a la mitad en recursos humanos y materiales, mientras tanto directivos llaman a dar cobertura para área covid-19 a personal de otros sectores, sobrecargándolos.

Lo anteriormente planteado no debería estar ocurriendo bajo ningún punto de vista si el Gobierno y directivos hubiesen escuchado a tiempo al personal que está en primera línea. Las estadísticas a las cuales ellos tienen acceso directo, hablan por sí solas, entonces no se entiende por qué no actúan para dar respuestas concretas. No basta sólo con las campañas de vacunación, no basta con concientizar a la población de que respeten las medidas de cuidados y de aislamiento preventivo.

“HOY y AHORA” estamos ante un colapso sanitario, necesitamos con suma urgencia que actúen en pos de la población, hay personas cada vez más jóvenes, hay niñas y niños que requieren de atención más compleja. Y por supuesto ésta primera línea está nuevamente dispuesta a trabajar para la comunidad, pero no deben olvidarse que también somos seres humanos, que necesitamos un trato digno en nuestros lugares de trabajo, también necesitamos “ser cuidados”.




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