×
×
Red Internacional

El proyecto incorpora un deducción especial que hará que 1,2 millones de trabajadores dejen de pagarlo durante algunos meses. En un año electoral, oficialismo y oposición coinciden en su aprobación. A pesar de que el salario no es ganancia, un millón de trabajadores lo seguirá pagando.

Jueves 8 de abril | 11:20
Foto: Télam

El proyecto que exime del Impuesto a las Ganancias para los trabajadores registrados con salarios de hasta $150.000, junto con una iniciativa para reformar el régimen de Monotributo, serán debatidos esta tarde en una sesión especial de la Cámara de Senadores, y se descuenta que serán convertidos en ley ya que ambas iniciativas cuentan con el respaldo del oficialismo y de la oposición.

La sesión especial fue habilitada durante el martes último en la Cámara Alta y los legisladores participarán a través de videoconferencia, en el marco de un plenario convocado para las 14. Junto al proyecto de ganancias, se tratará uno sobre actualización de las categorías del monotributo. Ambos ya fueron votados por la Cámara baja y cuentan con el apoyo en general de Juntos por el Cambio, por lo que su sanción está prácticamente garantizada.

El proyecto para modificar el alcance del Impuesto a las Ganancias, también abarca a los jubilados que perciban hasta ocho haberes mínimos. Los trabajadores que cobren entre 150.000 y 173.000 pagarán el gravamen pero habrá deducciones para evitar grandes diferencias entre los que deben tributar y los que están exentos. Asimismo, la actualización del piso para estar exento de Ganancias se ajustará por el Ripte (promedio de variación salarial que elabora la de Secretaria de Seguridad Social), lo cual traerá como consecuencia que muchos trabajadores que queden eximidos actualmente, en algunos meses puedan ser alcanzados por el impuesto nuevamente, en caso de conseguir mejoras salariales nuevas o por la percepción de los aumentos ya pactados.

Por su parte, los cambios que se realizarán en el monotributo responden a la actualización de categorías que por ley debe realizarse todos los meses de enero y que este año todavía no se efectivizaron.

“Esta es una ley largamente esperada por los argentinos, que va a traer alivio a trabajadores y jubilados y va a ser un elemento fundamental de la reactivación de la economía”, afirmó el oficialista Carlos Caserio (Córdoba), presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, al adelantar el respaldo del Frente de Todos a la reforma en ganancias. En el mismo sentido el Jefe de Gabinete una semana atrás festejaba el avance de la medida en sus redes sociales como un acto de justicia social. Sin embargo esta modificación tiene y deja expuestos varios límites y problemas que afectan a las y los trabajadores del país.

El diputado nacional por el PTS-FITu, Nicolás del Caño, en razón de la aprobación del proyecto en la Cámara de Diputados que tuvo lugar el último fin de semana de marzo, señalaba entre otras críticas que “quienes se benefician con un alivio momentáneo van a volver a tributar”, ya que “en pocos meses, sino se plantean otras medidas de actualización, el problema vuelve cuando impacten los aumentos de las paritarias y haya sectores inclusive que pueden conseguir mayores aumentos porque tienen mayor organización y mantienen conquistas”. Y sostuvo que una situación similar se dio con el debate de las jubilaciones, donde “nosotros habíamos planteado que la fórmula tenía que incorporar el Índice de Precios y optar por el que fuera más beneficioso para los jubilados”.

Te puede interesar Del Caño sobre ganancias: “Quienes se benefician con un alivio momentáneo van a volver a tributar”

En relación al hecho de que trabajadores y trabajadoras tengan que pagar un impuesto a las “ganancias”, el diputado aclaró que “el salario es lo que pagan los capitalistas los trabajadores para poder reproducir su fuerza de trabajo y las ganancias las que obtienen los capitalistas a partir del trabajo no remunerado, del trabajo no pago. Entonces son cosas completamente distintas. Los trabajadores no tienen ganancias, sino que los capitalistas la obtienen a partir de la explotación de los trabajadores, quedándose con este trabajo no remunerados”

La propuesta, tratamiento y la casi segura aprobación de esta ley manifiesta ante todo una intencionalidad electoral. El proyecto de ley de Ganancias significará un alivio momentáneo en medio de la crisis social para una franja de trabajadores de ingresos medios que venían siendo alcanzados por el impuesto.

Leé también El salario no es ganancia, pero un millón de trabajadores seguirán pagando el impuesto

Pero a pesar de que desde el gobierno se lo presente como un acto de “justicia social”, la medida deja al descubierto la situación adversa que vive la clase trabajadora en el país: mientras muestra por un lado que un millón de trabajadores seguirá pagando injustamente un impuesto a las “ganancias” y la exención que alcanza a 1,2 millones será sólo de algunos meses si no se modifica el régimen de actualización, por otro lado pone de manifiesto que la gran mayoría de trabajadores hoy no son alcanzados por el impuesto ya que sus salarios no alcanzan ni a cubrir la canasta básica.

A modo ilustrativo,según un informe del INDEC, durante 2020 cerca del 60% de la población total ocupada percibió un ingreso promedio de $ 33.300 al término del cuarto trimestre, es decir por debajo de la canasta básica que se encontraba en ese momento en $ 54.207.




Comentarios

DEJAR COMENTARIO


Banner elecciones 2019

Destacados del día

Últimas noticias