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Red Internacional

Es el primer sindicato de la provincia que logra por paritarias la reglamentación de licencias por violencia de género. Será una conquista testigo para el resto de los sindicatos. Las trabajadoras bajo la órbita de la Dirección General de Escuelas podrán acceder con la presentación de una declaración jurada

Miércoles 11 de agosto | 16:48

En la mañana del miércoles se llegó a un acuerdo entre la Dirección General de Escuelas(DGE), el Secretariado Provincial y las Consejerías de Género del Sindicato Unido de Trabajadores de la Educación(SUTE), allí se establece que trabajadoras de la educación, más allá de su situación de revista, nivel o relación laboral, tendrán derecho a acceder a la licencia, reducción de la jornada, la reordenación del tiempo de trabajo o del lugar de prestación del servicio, justificación de inasistencias o faltas de puntualidad o al otorgamiento de una licencia remunerada, los primeros 15 días, con la sola presentación de una declaración jurada.

Natalia Naciff, Prosecretaria de Género y Derechos Humanos del SUTE comentó a La Izquierda Diario “Después de lidiar con distintos gobiernos, distintos directores generales de escuela y distintos letrados hemos podido reglamentar la Ley 8.806 que amplía nuestra Ley 5.811de licencias”.

Desde el sindicato celebran que la relgamentación parte de una concepción que saca de la patologización la violencia de género y no depende de Salud Laboral si no que se creará una oficina específica, se reconoce la violencia de género como causal para tomarse una licencia sin ningún tipo de descuentos y que también incluye a las trabajadoras de Servicios Educativos de Origen Social(SEOS) y de toda la DGE.

Con la sola solicitud de la trabajadora se accederá a 15 primeros días, y contempla la posibilidad de extenderlos luego. El SUTE firma así la primera paritaria de género de la provincia y será una referencia obligada para todos los demás sindicatos. Se incluye también capacitación y comunicación obligada a todos los directivos, supervisores y demás cargos jerárquicos, a cargo del Estado.

“Es un paso adelante en la conquista de derechos” planteó Virginia Pescarmona quien es parte de las Consejerías de Género del SUTE. Para la docente “la reglamentación de esta licencia es una deuda enorme del Estado. Desde la sanción de la Ley 8806 han pasado 6 años, tres gobiernos, cada uno con sus asesores letrados. Esta conducción del SUTE ha presentado un proyecto de ley sobre el cual venimos debatiendo” remarcando que hoy se logró superando los obstáculos de la pandemia y las dilaciones del gobierno

“Una persona en situación de violencia no necesita ser patologizada ni tampoco tutelada, sino que el Estado debe garantizar su vida y responsabilizarse de que todos los actos sean correctos, pertinentes, con celeridad y eficacia como lo establece la Ley nacional” sumó Natalia Naciff.

La licencia se enmarca en la Ley 26.485 de protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres en los ámbitos en que desarrollen sus relaciones interpersonales, sancionada hace más de diez años. Además existe su correlato en la Ley Provincial 8.806 que obligó a modificar la Ley 5.811 de licencias del Estado donde se incorporó el artículo 50 bis o 50 inc.12.

“Nunca nos sentamos a esperar la firma de la paritaria y acompañando a las trabajadoras fuimos conquistando precedentes muy relevantes. Las Consejerías de género reciben el pedido de acompañamiento de una compañera por día, en promedio. Que nadie nos venga a decir que esto es un favor del gobierno o un acuerdo bajo la mesa. Desde el Sindicato y con el trabajo conjunto con las Juntas se vienen sentando precedentes fundamentales para pelear esta reglamentación. La experiencia, la casuística fue un insumo que hizo la diferencia“ aseguró Virginia Pescarmona.

El SUTE es el sindicato más numeroso de la provincia y la mayoría de personas que trabajan en educación son mujeres. Esta conquista tendrá una importancia fundamental para las miles de docentes, celadoras, preceptoras y distintas trabajadoras que sostienen la educación pública en Mendoza. “Hay mucho laburo. Hay mucha calle y un inmenso movimiento de mujeres que llegó para quedarse. Por Ni Una Menos, ni una más violentada, porque Yo si te creo. No estamos solas, estamos organizadas” finalizó Pescarmona.

En la paritaria no salarial también se logró iniciar el proceso de titularización para celadoras y celadores y avanzar en un cronograma de movimientos en educación media que, desde hace ocho años, no tiene ingreso ni acrecentamiento.




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