Mundo Obrero Chile

TRABAJADORES IMPULSARÁN CAMPAÑA EN LA UNIVERSIDAD

El “Peda” despertó: funcionarios/as deciden luchar por el paso a planta y contra la precarización

En el ex Pedagógico las y los funcionarios agrupados en la ANFUMCE decidieron dar una pelea por el paso a planta en la universidad, luchar por contratos indefinidos, y contra la precarización laboral que mantiene a decenas de trabajadoras y trabajadores que llevan más de 30 o 40 años en la institución educativa, siendo considerados “trabajadores de segunda”.

Ángela GS

Periodista

Jueves 5 de diciembre de 2019 | 17:00

La consigna “Chile despertó” rápidamente ha calado en distintos lugares de trabajo, donde se han generado luchas contra despidos- como en el canal Antofagasta TV- y contra amenazas de desvinculaciones- como en el sector público-, y otras movilizaciones exigiendo mejoras en las condiciones laborales. Y es que si hay algo fundamental que develaron las movilizaciones sociales protagonizadas por millones de personas es que en Chile la precarización del trabajo, los bajos salarios y miserables pensiones, y la enorme desigualdad, son elementos profundamente cuestionados de este modelo capitalista y neoliberal.

Esta realidad bien la conocen las y los funcionarios de universidades, públicas y privadas, quienes enfrentan condiciones precarias de trabajo, bajos sueldos, inestabilidad laboral, malos tratos, entre otras problemáticas. Ni qué decir es el caso de las y los trabajadores del ex Pedagógico (Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación- UMCE), quienes, además, enfrentan- al igual que estudiantes y docentes- la situación de crisis financiera interna de la universidad. En este artículo queremos profundizar sobre esta situación, pero, también, mostrar el ejemplo de organización de las y los trabajadores y su decisión de emprender una lucha por el paso a planta y contra la precarización laboral.

(Por motivos de seguridad no pondremos los nombres de los trabajadores que entregaron sus opiniones y los identificaremos con una letra al azar)

En estos momentos con lo que está pasando en el país, obviamente, lo que necesitamos es unidad entre trabajadores, y en el caso de nuestra universidad es necesario que la gente tenga mucha más conciencia de lo necesario de la unidad, porque de esta forma se logran las cosas”, son las palabras de un trabajador administrativo que lleva 30 años laborando en el “Peda”- a quien denominaremos “N”- y que ve con optimismo el impulso que podrían dar las movilizaciones sociales en el país en cada lugar de trabajo.

Estas palabras- al igual que las entregadas por otros dos funcionarios, y por la auxiliar de aseo y dirigenta Joseffe Cáceres-, se dan posterior a una importante asamblea que realizaron las y los trabajadores agrupados en la ANFUMCE (Asociación Nacional de Funcionarios de la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación), quienes en dicha instancia decidieron dar una pelea por el paso a planta en la universidad; es decir, luchar por la titularidad, por contratos indefinidos, y contra la precarización laboral que mantiene a decenas de trabajadoras y trabajadores que llevan más de 30 o 40 años en la institución educativa, siendo considerados “trabajadores de segunda”.

“Es el momento de luchar por nuestras demandas”: el ímpetu que entregan las movilizaciones sociales en todo el país

Las y los funcionarios de la ANFUMCE, además de votar impulsar una campaña por el paso a planta, también tomaron postura en cuanto a la máxima autoridad de la universidad, el rector Jaime Espinosa, quien está profundamenta cuestionado por la comunidad universitaria, y por las y los trabajadores, quienes consideran que es responsable directo de la crisis financiera que atraviesa la institución y también de las pésimas condiciones laborales que los afectan.

Ante la pregunta sobre cómo lograr las demandas y, a la vez, poder responder ante la grave situación de crisis financiera que golpea al ex Pedagógico- pero que también se vive en otras universidades públicas-, otro trabajador- que lleva 26 años y a quien identificaremos como “B”-, considera que “lo que tenemos que hacer es salir de las cuatro paredes y que podamos unificar a más trabajadores, de diferentes áreas, para poder demostrar que tenemos voz y luchar por lo que necesitamos”.

Hay que aprovechar la contingencia de movilizaciones sociales, es el momento para que luchemos por nuestras demandas, para exigirle a las autoridades que llevan tres o cuatro gestiones en la universidad y son pésimas. Niegan que estamos en quiebra, seguimos con malas condiciones, y en el caso de las acreditaciones bajamos de cinco años a tres, y traen a gente para que supuestamente arreglen los problemas, pero terminan siendo favores, “pitutos”, y personas que ganan sueldos millonarios”, denuncia el tercer trabajador, a quien denominaremos “C”.

Lo que mencionan los trabajadores es acorde a una tercera cuestión que zanjaron las y los funcionarios en la asamblea de este lunes 02 de diciembre: fortalecer la organización interna para exigir ahora ya demandas históricas que los afectan, y eso hacerlo a la par que se impulsa la coordinación junto a otros sectores. En este sentido es que posterior a dicha instancia, la trabajadora Joseffe Cáceres- quien se postula a dirigenta de la Asociación- asistió a la asamblea de funcionarios/as del campus Juan Gómez Millas de la Universidad de Chile, donde se votó apoyar y adherir a la campaña por el paso a planta, mostrando un importante ejemplo de articulación y apoyo entre trabajadores/as.

¿Cuáles son las principales problemáticas que aquejan a las y los funcionarios del ex Pedagógico? De acuerdo con lo conversado con La Izquierda Diario, se relacionan con condiciones laborales de inestabilidad, bajos sueldos, y una nula participación en las decisiones que hacen al curso de la universidad. Para “N”, “debería haber un aumento de sueldo porque acá está todo muy dispar, muy desigual en comparación a los sueldos de las autoridades. Por ejemplo, yo por primera vez, después de 30 años trabajando, recibí unos grados que me dieron, y a mi me parece que esto implica un poco de voluntad solamente, que las autoridades respondan a nuestras exigencias”, afirmó el trabajador.

Hay algo muy profundo con la gestión y manejo de dineros, porque a la universidad le entra plata por distintos motivos y nunca se sabe qué se hace con eso, en qué se utilizan esos dineros, porque no vemos beneficios para quienes trabajamos acá, al contrario, vemos que contratan a personas con sueldos millonarios y que hacen trabajos que no funcionan”, nos comenta “C”.

De acuerdo a este mismo trabajador “muchas y muchos funcionarios viven son problemas de estrés y psicológicos. Lo que antes quizás podía tomarse como “abuso de licencias”, la verdad es que hoy es una realidad; o sea, a mi me han tocado dos personas que se han acercado a hablar, que me cuentan intentos de suicidios, entonces todo esto da mucha impotencia”.

En este mismo sentido, “B” nos señala que “constantemente nos castigan con cosas como quitarnos las horas extras, y ¿quiénes pagan?, los auxiliares y todos los cargos menores, con menos grados, lo que termina afectando a las familias que hay detrás, porque casi no tenemos tiempo, o sea, yo estuve años trabajando hasta los días domingos”, afirma el trabajador.

Acá las cosas que se han ganado, que se han logrado, son gracias a quienes han luchado en otros años, por ejemplo, yo estuve durante años en el grado 26 y ahora llevo unos seis años en el grado 22, pero este tema de llevar años sin mejorar en los grados también es precarización. Ahora pasamos algunos del grado 22 al 20 y eso fue gracias a la lucha por la contingencia nacional y esa presión que generó”, menciona el mismo funcionario.

La lucha que decidieron dar las y los funcionarios por el paso a planta se enmarca en una realidad donde la mayoría de quienes trabajan en el “Peda” lo hacen bajo la modalidad a “contrata”, es decir, se les renueva el contrato laboral con la universidad cada año, por lo que “no tienen antigüedad”, pese a estar décadas trabajando en la institución, sumado a la incertidumbre que genera no saber si continuarán o no trabajando. A la vez obtienen menos sueldo y no están en las mismas condiciones laborales que quienes son de planta- la minoría-, algo que se agudiza cuando se trata de trabajadores/as que están bajo la modalidad de “honorarios”.

Nos dicen que hagamos menos horas extras, supuestamente por nuestra salud mental, para que nosotros “descansemos”, pero es falso, no se preocupan por nosotros, entonces de un momento a otro te cortan las horas extras y eso te perjudica porque al final es la forma que tienen muchos funcionarios para poder llegar a fin de mes y ganar algo más de sueldo, para complementar el sueldo porque son muy bajos, ese es el problema de fondo. Muchos trabajan desde las seis de la mañana hasta las once de la noche y eso es no tener vida”, denuncia “B”.

Según nos comenta Cáceres, la política de precarización laboral y de hacer “oídos sordos” a las demandas de las y los trabajadores es algo constante en las autoridades, y también responde a la crisis profunda en la que está sumida la educación pública producto del mercado educativo.

Hubo un estudio que se hizo con la consultora Deloitte, donde se gastaron 60 millones de pesos para saber en qué estado está la universidad y, por ejemplo, alguien que tiene un cargo importante en esa consultora es la hija de la pareja del rector. ¿Qué te dice ese estudio? Que ante la crisis de la universidad hay que implementar la subcontratación, que se bajen los sueldos de funcionarios, que se externalicen a los porteros, a los auxiliares, o sea, precarizar mucho más”, asevera la trabajadora.

De acuerdo a la auxiliar de aseo “por el momento no nos han despedido ni han implementado el subcontrato, pero está abierto esto, más aún en contexto de crisis financiera interna, donde el Estado no se hace responsable de las universidades públicas. Acá el problema no es solo la mala gestión de las autoridades, sino de la crisis de conjunto de la educación pública y la política que existe de precarizarla, el modelo que hay, donde no se concibe la educación como un derecho universal, sino que es un negocio de empresarios”.

“El “fuera Espinosa” es porque ignoran lo que pensamos. Nosotros tenemos voz y queremos decidir”

Como mencionábamos más arriba, el ex Pedagógico es un drámatico ejemplo del abandono de la educación pública por parte de los distintos gobiernos neoliberales, y debido al suculento negocio que se ha hecho con la educación. Esto ha llevado a que las y los funcionarios cuestionen de manera profunda la gestión de las autoridades- como el rector Espinosa-, pero también ha puesto en el debate un problema más de fondo: el régimen interno universitario y el problema de la democracia al interior de las universidades.

En palabras de “B”, “hay un problema de fondo y es que no tenemos ni voz ni voto de verdad acá en la universidad, y así es más difícil exigir nuestras demandas y cumplirlas, entonces eso nos lleva a la precarización. Llevamos años siendo postergados y nos mantienen en las mismas condiciones (…) Nosotros tenemos pensamiento y posiciones, entonces estamos cansados de que se nos excluya, y esa voz que dice “fuera Espinosa” (rector) es producto de esto, de ser casi invisibles para las autoridades, y nosotros tenemos voz, queremos decidir”, afirma el funcionario.

En esta misma sintonía Joseffe Cáceres nos comenta que “la gran mayoría de nuestros colegas considera que el rector Espinosa debería irse, renunciar, tanto por la crisis en que está nuestra universidad, como por hacer oídos sordos a las demandas que aquejan a cientos de trabajadores acá. A la vez, somos varios quienes consideramos que el problema de fondo no es un nombre o autoridad en sí, sino el autoritarismo que existe, el hecho de que trabajadores, docentes y estudiantes no tenemos poder de decisión real en la universidad, en el curso de esta, y en cómo poder resolver los problemas que nos aquejan”, plantea la trabajadora.

Creo que una pelea importante a dar es luchar por una real triestamentalidad, por una orgánica de cogobierno triestamental donde todos los estamentos tengamos poder de decisión, no queremos más instancias meramente consultivas donde los porcentajes mayoritarios los tienen altos cargos y un puñado de académicos solamente, queremos decidir y ser parte de las soluciones a la crisis que vive nuestra universidad. A la vez, considero que debemos pelear por demandas como el voto universal de todas las autoridades unipersonales, bajar los sueldos de estas y aumentar los sueldos de las y los trabajadores, y retomar luchas históricas junto a las y los estudiantes como es la educación gratuita para todos y todas, el financiamiento integral por parte del Estado a las universidades públicas, el fin al subsidio estatal a las universidades privadas, entre otras reivindicaciones”, propone Cáceres.

Tanto los tres funcionarios entrevistados en esta oportunidad, como la auxiliar de aseo y dirigenta, consideran que todas estas peleas deben darse en unidad entre trabajadores, y junto al estamento estudiantil. Además, coinciden en que el rector decidió suspender las clases para que estudiantes no asistan a la universidad “porque saben que los chiquillos no van a seguir tolerando esta situación, entonces temen que estén acá junto a nosotros”. De acuerdo a “B”, “hay algo muy importante y es que las universidades se hacen de estudiantes, funcionarios y académicos, y considero que los estudiantes son fundamentales. Muchas veces gracias a ellos hemos logrado cosas y eso no debemos desconocerlo, debemos seguir construyendo esta unidad”.

Las y los funcionarios del ex Pedagógico votarán a sus nuevos representantes sindicales este miércoles. Definieron en su asamblea que las y los próximos dirigentes deben ponerse a la cabeza de impulsar la campaña por el paso a planta y contra la precarización laboral. Aseguran que el momento de luchar es ahora.







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