×
×
Red Internacional

El organismo anticipó un panorama sombrío producto de la mayor inflación registrada en varias décadas, el endurecimiento de las condiciones financieras, la guerra en Ucrania y la persistencia de la pandemia de COVID-19.

Escuchá esta nota
Martes 11 de octubre | 20:51
Foto: FMI.

El FMI alertó que la economía mundial “sigue enfrentando graves retos” producto de la guerra en Ucrania, la crisis del costo de la vida por la inflación y la desaceleración en China. El informe sobre las perspectivas económicas mundiales (WEO) en vísperas de la Asamblea Anual del FMI y del Banco Mundial que se realizará esta semana en la ciudad de Washington advierte que “lo peor aún está por llegar, y para mucha gente 2023 se sentirá como un año de recesión”.

Este martes, el economista jefe del Fondo, Pierre-Olivier Gourinchas, encabezó la presentación del World Economic Outlook (WEO).

Te puede interesar: La economía mundial en la montaña rusa

El Fondo proyecta que el crecimiento mundial permanezca sin cambios en 2022, en 3,2%, para luego desacelerarse a 2,7% en 2023 (0,2 puntos porcentuales menos que lo estimado en julio). Más de una tercera parte de la economía mundial se contraerá este año y el siguiente, mientras que las tres mayores economías, Estados Unidos, la Unión Europea y China seguirán estancadas, agrega el organismo.

El informe indica que es el “crecimiento más débil desde 2001” aparte de la crisis financiera mundial y la fase aguda de la pandemia de COVID-19, además hay desaceleración en las principales economías. El Fondo detalla que “hay una contracción del PIB de Estados Unidos en el primer semestre de 2022, una contracción en la zona del euro durante el segundo semestre de 2022 y brotes de COVID-19 y confinamientos prolongados en China, donde la crisis del sector inmobiliario va en aumento”.

En tanto, se proyecta que la inflación mundial suba de 4,7% en 2021 a 8,8% en 2022, para luego disminuir a 6,5% en 2023 y 4,1% en 2024. “Las sorpresas al alza de la inflación han sido de carácter más generalizado en las economías avanzadas, y más variadas en las economías de mercados emergentes y en desarrollo”, agrega el documento.

El FMI afirma que nuevos shocks de los precios de la energía y los alimentos podrían prolongar la inflación persistente. “El endurecimiento de las condiciones financieras mundiales podría dar lugar a un sobreendeudamiento generalizado en los mercados emergentes. La interrupción del suministro de gas por parte de Rusia podría deprimir el producto en Europa. Un resurgimiento de la COVID-19 o nuevas alertas sanitarias a escala mundial podrían frenar aún más el crecimiento”, añade el Fondo. Además, podría haber un empeoramiento de la crisis del sector inmobiliario en China que impactaría en el sector bancario interno y en el crecimiento del gigante asiático.

Te puede interesar: El fin de los “vientos de cola” de la globalización neoliberal desde fines de 1970

En tanto, para América latina, el Fondo espera un crecimiento de las economías de la región de 3,5% para 2022 y de 1,7% el año próximo. "Es una región que está expuesta a los precios de los commodities y la suba de tasas de interés, pero que en algunos países también depende del turismo. Es muy heterogénea", afirmó Petya Koeva Brooks, subdirectora del departamento de Investigación del FMI, en conferencia de prensa.

El Fondo repite la receta ortodoxa de siempre y señala que “un firme endurecimiento de la política monetaria concentrado en las etapas iniciales es esencial para evitar que la inflación se desancle como consecuencia de que los hogares y las empresas basen sus expectativas de precios y salarios en sus experiencias recientes con la inflación”, es decir más suba de tasas de interés, menor emisión y que el poder de compra no recupere todo lo que perdió por la suba de precios.

También recita su fórmula de más ajuste, menciona focalizar la política fiscal para proteger a los grupos vulnerables mediante ayudas focalizadas a corto plazo, “pero la orientación general debe seguir siendo lo suficientemente restrictiva”. El Fondo como siempre recomienda “reimpulsar las reformas estructurales”.

Pronóstico para la Argentina

El FMI mantuvo las proyecciones económicas para la Argentina, al calcular que crecerá 4% en 2022 y se desacelerará al 2% en 2023. Esta situación se daría con el esperado descenso de los precios de los commodities para el año próximo estimada por el organismo internacional.

El informe proyecta que la economía argentina afrontará una inflación de 95% para 2022 y de 60% para 2023, sí, las mismas metas del proyecto de Presupuesto 2023, en el marco del acuerdo que el país mantiene con el FMI.

El ministro Sergio Massa llega este miércoles a Estados Unidos para participar en las jornadas en el Fondo, donde se reunirá con las principales autoridades que siguen el caso argentino, pero también tendrá reuniones en el BID, otras en el marco del G20 y bilaterales. El Gobierno del Frente de Todos está dispuesto a profundizar el ajuste en curso para cumplir con las exigencias del FMI.

Te puede interesar: Rumbo a Washington: Massa viaja este martes para reunirse con el FMI y el Banco Mundial


Comentarios

DEJAR COMENTARIO


Destacados del día

Últimas noticias

El-FMI-advirtio-sobre-una-desaceleracion-de-la-economia-mundial