×
×
Red Internacional

Opinión.Editorial de editoriales: señales no positivas

Siguen creciendo los casos de covid, con el presidente Alberto Fernández incluido en los positivos. Las medidas de los gobiernos siguen sin aparecer. El otro lado de la pobreza: ¿quiénes están ganando?

Domingo 4 de abril | Edición del día

Pandemia: anuncios no positivos

El inicio del fin de semana largo mostró como una postal la actitud de los gobiernos (nacional y provinciales) frente la segunda ola de la pandemia en el país. El parte que arrojó más de 16 mil nuevos casos en un día contrastó con la imagen de las largas filas de autos para vacacionar.

El presidente Alberto Fernández, desde su aislamiento luego de anunciar que dio positivo de covid, insistió en entrevistas radiales que “los contagios no se dan en las fábricas y en los lugares de trabajo. El problema se da en el relajamiento social, en las reuniones sociales, en los encuentros. Ahí está el problema”.

El mismo gobierno que promovió el turismo este fin de semana, responsabiliza a la población de los cuidados, y al mismo tiempo evade el elefante rosa del transporte público donde las y los trabajadores viajan hacinados diariamente.

El propio Ministerio de Transporte reconoce que “el miércoles previo a Semana Santa un 60% de los usuarios utilizó el transporte público en comparación con un día hábil “promedio” antes del aislamiento de marzo de 2020”.

El gobierno está decidido con un mensaje claro: poner la responsabilidad en la población y no en sus propias decisiones.

Las declaraciones del ministro Martín Guzmán machacaron con la misma idea, que el país “no podría soportar un cierre total” excusándose en que “las políticas que se adoptaron en 2020 permitieron que estemos en una situación mejor que otros países de la región habiendo protegido el trabajo y el capital de la economía”. Parece que hablara de otro país. En el mundo real la pobreza alcanzó el 42%, la desocupación el 11%, los salarios, jubilaciones y prestaciones sociales perdieron entre un 15% y un 28% frente a la inflación. Hay que recordar que Argentina en el 2020 destinó menos recursos estatales para atender la emergencia del coronavirus que países como Chile y Brasil (según un relevamiento de la CEPAL).

Las medidas posibles para hacer frente a la pandemia no se restringen a cerrar o no cerrar la economía. Acotar el debate a esos términos, esconde las decisiones sobre a dónde van los recursos del Estado. No sólo en la prevención y monitoreo epidemiológico, también en lo que tiene que ver con la crisis social y la inversión en salud. Es el gobierno quien decidió eliminar las partidas de “gastos covid” para el 2021 como si la pandemia desapareciera por arte de magia. Allí se recortó el presupuesto en salud y se eliminó el IFE.

Desde la cadena nacional del presidente, se planteó el problema de la segunda ola pero las medidas concretas siguen sin aparecer. Los únicos anuncios fueron promover el turismo, que la administración pública siga más o menos como estaba “teletrabajando” y que harán algún tipo de anuncio próximamente. Juegan también en este tablero los gobernadores y el jefe porteño Rodríguez Larreta que presionan a mantener negocios y escuelas abiertas. El próximo viernes 9 de abril finaliza el DISPO, y parece ser el plazo para que los gobiernos digan algo.

El aumento de contagios estuvo atravesado, otra vez, con el debate sobre las vacunas. A partir del proyecto presentado por diputados del Frente de Izquierda Unidad para declarar de utilidad pública el laboratorio mAbxience (de Hugo Simgan) que produce el principio activo de la vacuna de AstraZeneca y los exporta a México, salieron al cruce algunos funcionarios del gobierno para rechazarlo. Como explicó Nicolás del Caño, la iniciativa se basa en un petitorio de la Federación Sindical de Profesionales de la Salud, que propone suspender la exportación de esos principios activos de la vacuna. El objetivo es que sean envasados en el país, ya que hay dos laboratorios con capacidad para hacerlo.

Román Lejtman en Infobae da cuenta de un nuevo episodio de la irracionalidad de las vacunas. AstraZeneca tiene dos depósitos en Estados Unidos “con más de 50 millones” de dosis. Esta abundancia tiene que ver con que el presidente Biden privilegió la distribución de otras vacunas, y que “no autorizó la exportación de las millones de AstraZeneca que se fabrican en su territorio”. Lejtman cuenta que el gobierno norteamericano decidió donar a México y Canadá 4 millones de dosis de esas vacunas guardadas en depósitos, y no descarta incluir a Argentina, por intereses geopolíticos para defender su mayor influencia en la región. Es decir, a cambio de algunos de “favores”.

El otro lado de la pobreza: ¿quiénes ganan?

Esta semana los medios de comunicación se hicieron eco del informe de INDEC sobre pobreza: en el segundo semestre del 2020 escaló a 42% y afecta a más de 19 millones de personas. En los menores de 15 años la cifra asciende al 57,7%. Las zonas con mayores índices de pobreza están en el Noreste (Resistencia, Chaco con 53,6%) y los partidos de la provincia de Buenos Aires (con 51%)

Alfredo Zaiat en Página 12 dedica su análisis dominical a intentar responder “Qué hacer para bajar la pobreza e indigencia”. Define a la alianza macrismo-radicalismo como “una fábrica de pobres”, y toma como modelo para bajar esos indicadores el ciclo kirchnerista. Aunque también reconoce que el “logro” fue “estabilizarse en niveles elevados del 25/30 por ciento”. Ofrece un decálogo de medidas para paliar esta crisis social del tipo: crecimiento de la economía, crear empleo, salarios por encima de la inflación, ayuda social. Concluye que “crecer es condición absolutamente necesaria pero no suficiente para reducir sustancialmente la pobreza, cuya meta debería ser quebrar el piso estructural que se ubicaría en el 30 por ciento de la población”.

Sin quererlo, es una confesión de partes. El último ciclo de crecimiento económico con el kirchnerismo no quebró ese piso estructural de pobreza. Ese diagnóstico hace más difícil aún pensar que ese modelo aplique siquiera a la actual situación nacional e internacional. Por el contrario, cada nueva crisis deja un umbral más alto de pobreza. Zaiat tampoco hace ninguna conexión con el tema que viene analizando sistemáticamente: la fraudulenta deuda con el FMI no está en su ecuación. Una de las razones de la dependencia y saqueo de recursos estructural.

Lo que callan Zaiat y los grandes medios es lo que hay del otro lado de la pobreza estructural. Hay ganadores. Los hubo en el ciclo kirchnerista. Con Macri, fenomenalmente. También hoy con Alberto. Con crecimiento o con crisis, siempre están. Son pocos, pero ganan mucho.

Para dar algunos ejemplos. Los bancos privados acumularon en 2020 ganancias netas por 157.280 millones de pesos. El equivalente a más de 430 millones de pesos por día.

El caso de Cablevisión, sólo en los primeros tres meses de 2020 sus ganancias crecieron hasta $2774 millones. Telecom, en 6 meses del 2020 acumuló 26,8 millones de dólares.

Otro ejemplo es el de Marcelo Mindlin de Pampa Energía que figura en la lista de los principales fugadores de dólares del país (beneficiado bajo el gobierno de Macri) y que cuenta con una fortuna de 1600 millones de dólares repartidos entre sus empresas.

Lo de Mindlin es emblemático porque fue reivindicado hace pocos días por el presidente Alberto Fernández en una entrevista televisiva para C5N, por haber pagado el Aporte Solidario y Extraordinario a las grandes fortunas. “Yo el viernes (26) a la tarde estuve con Mindlin y él pagó el aporte. Y yo le dije ’hiciste bien. La sociedad te ha pedido solidaridad en un momento crítico y lo has hecho", dijo el presidente.

Según Fernández, deberíamos aplaudir de pie este noble gesto empresarial por aportar un vuelto de sus abultadas fortunas. Hay una doble vara. El gobierno decidió eliminar el congelamiento de alquileres y suspensión de desalojos, exponiendo a millones de familias desde el 1 de abril, como contamos la semana pasada. Pero para los ricos afectados por el aporte a las grandes fortunas le brindaron facilidades de pago a 5 meses.

En LetraP informaron esta semana que de los 13.000 más ricos afectados por el aporte a las grandes fortunas, apenas 300 acompañaron la bondad de Marcelo Mindlin y pagaron. Cuentan todo el trasfondo judicial en el que se embarcaron varios empresarios para evitar pagarlo, y el negocio de estudios de abogados que impulsan las demandas al Estado.

No hay chances de atacar las crecientes cifras de pobreza e indigencia sin cuestionar el saqueo permanente de organismos como el FMI, y la desigualdad que crece con un puñado de empresarios que se hace cada vez más rico.

Lo que no hacen los escribas que responden a los intereses políticos tradicionales, sí se cuestiona desde abajo. Lucho Aguilar, en su panorama semanal, sintetiza varias conclusiones de lo que expresa esa realidad de la clase trabajadora ocupada y desocupada. Destaca la histórica huelga vitivinícola. Con sus piquetes frente a las bodegas de reconocidas marcas de vinos. La movilización que mostró esas manos curtidas y heridas de hombres y mujeres que trabajan de sol a sol por monedas. “A ellos, en cuyo nombre hacen la gran “Fiesta de la vendimia”. La fiesta a la que nunca fueron, la que habla en nombre de los que nunca fueron invitados”, cuenta una cronista de La Izquierda Diario de Mendoza. A la fiesta de los ricos, el pueblo trabajador nunca es invitado. Se está cosechando la bronca por abajo. Y con ella, la resistencia y la organización.

Rosca electoral

No hay semana santa sin rosca, y la previa esta vez fue con el cruce al interior de Juntos por el Cambio sobre la propuesta del oficialismo de postergar las PASO. De la reunión que hicieron en la Casa Rosada dirigentes del Frente de Todos y de la coalición del gobierno anterior, se filtró en la prensa que habían llegado a un acuerdo para llevar al congreso una propuesta que modifique el calendario electoral. La respuesta fue una catarata de tweets de otros dirigentes de Juntos por el Cambio desmintiendo y desconociendo cualquier acuerdo, creando más rispideces en la oposición.

Finalmente se anunció que la posibilidad de posponer las elecciones empezará a ser debatido formalmente este martes y miércoles en la Cámara de Diputados, cuando el ministro del Interior, Eduardo "Wado" De Pedro, se reúna con los jefes parlamentarios de todos los bloques opositores.

Estos hechos motivaron la pluma de Eduardo Van Der Kooy en Clarin para apuntar, otra vez, contra el kirchnerismo. Lo acusa de utilizar “la cuestión electoral para fisurar a Juntos por el Cambio”. Marca cuatro falencias del gobierno de Alberto Fernández: la política de contención social, el confinamiento del 2020 que desbarrancó la economía, la demora en la aplicación de vacunas, y la ausencia de un marco político amplio. A pesar de esta vaga enumeración, pareciera que la intención de Van Der Kooy es empezar a hablar de “manipulación electoral” (y de la justicia) para abrir el paraguas de unos comicios con mucha incertidumbre.

De todas formas, la grieta permanente de Clarín contrasta con otras lecturas que hacen foco en los consensos entre el Frente de Todos y Juntos por el Cambio.

Diego Genoud en El DiarioAr analiza que la confrontación abierta sirve para afianzar lealtades y hacer campaña, “pero se revela estéril para gobernar”. Y le pone nombres propios: “El festival de prisiones preventivas durante la era Macri contrasta con la convivencia que selló Rodríguez Larreta en la Ciudad con el peronismo de Victor Santa María, Juan Manuel Olmos y, ahora también, La Cámpora de Mariano Recalde”. Analiza que ambas coaliciones tienen sus riesgos hacia las elecciones. Del lado del oficialismo “un mal resultado para los Fernández indicaría que se agotó rápido el crédito de la esperanza”. Del lado de Juntos por el Cambio, una derrota este año “sería casi una despedida de 2023”.

Gabriela Pepe en LetraP detalla tres definiciones centrales de la Casa Rosada para llegar mejor a las elecciones de este año “la decisión de evitar a toda costa un nuevo confinamiento general para no frenar la recuperación económica, la agilización del plan de vacunación y la apertura de negociaciones con la oposición para que las votaciones primarias y generales se difieran un mes en el calendario”.

También señala en otra nota que “el gobierno apuesta a que la segunda ola se lleva la grieta”, donde uno de los consensos que se está cocinando es sobre la negociación con el FMI. Uno de los puntos para retomar la idea de “gran acuerdo nacional”.

“Planteamos un acuerdo a 20 años. Son cuatro períodos presidenciales. Nos puede tocar a nosotros como a ellos. A todos nos conviene”, cita Pepe de voceros del Instituto Patria. Desde el ala acuerdista de Juntos por el Cambio cuenta que andan diciendo en sus despachos que “hoy les toca gobernar a ellos, mañana a nosotros”. El oficialismo pretende escribir los próximos días un primer borrador del “frente común” que busca con la oposición para la negociación con el FMI.

Pablo Rosendo Gonzalez se refiere a los consensos alcanzados entre el gobierno y el FMI, encaminados a un acuerdo de facilidades extendidas de 10 años que “estará condicionado al crecimiento de la economía”. Recuerda que entre el 12 y 16 de abril, el ministro de economía Guzmán visitará Europa, donde la clave será la charla con el Club de París. “Argentina tiene un vencimiento de US$ 2.800 millones incluyendo capital e intereses, pero Guzmán ya ha pedido su refinanciamiento incluyendo años de gracia para el primer repago. El vencimiento es en mayo pero Argentina tiene dos meses de gracia para pagar antes de entrar en default”.

Rosendo Gonzalez sostiene que el gobierno especula con la inyección de recursos por la pandemia que distribuirá el FMI entre sus miembros como “derechos especiales de giro” (DEG). La Argentina podría recibir hasta US$ 4.370 millones en agosto, “dinero más que suficiente para afrontar los vencimientos con el Club de París (US$ 2.800) y la primera cuota que le vence con el FMI en septiembre (US$ 1.800)”.

A pesar de ciertos cruces mediáticos que seguramente se intensifiquen como preludio de las elecciones de este año, entre el Frente de Todos y Juntos por el Cambio apuestan a construir consensos más duraderos. Seguir atados al FMI a costa de umbrales más altos de pobreza, desocupación y precarización.

Esos consensos en las alturas, tienen pies de barro. La conflictividad laboral y social sigue echando raíces. Ahí está la fuerza que puede escribir otra historia.




Comentarios

DEJAR COMENTARIO


Banner elecciones 2019

Destacados del día

Últimas noticias