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Red Internacional

¿Por qué siempre es recurrente el problema del dólar y la deuda externa? La cercanía a las elecciones acrecienta la especulación y las presiones de una nueva devaluación, pero estas también evidencian la fragilidad de la economía argentina. Es necesario pensar otra salida que rompa el círculo vicioso de la dependencia.

Lucía Ortega@OrtegaLu_

Miércoles 3 de noviembre | 19:32
💸 PANORAMA ECONÓMICO | Dólar y FMI, dos pesadillas de la economía argentina - YouTube

A pocos días de las elecciones, y a casi cumplirse dos años de gobierno del FdT, una mirada a los principales indicadores de la economía indica que el gobierno prácticamente no pudo resolver ninguno de los problemas principales.

  • La suba del dólar paralelo se aceleró en los últimos días, la brecha con el oficial roza el 100% y el Banco Central se vio obligado a salir a vender en la última semana. Los dólares llamados “financieros” también subieron, en el segmento no regulado o intervenido por el Central el bono Global 30 llegó a tener un dólar implícito de $ 216.
  • La inflación está descontrolada, por arriba del 50% interanual y las medidas de congelamiento tienen un efecto muy limitado. Para octubre las consultoras vuelven a dar una suba mensual por arriba de 3%.
  • Los salarios muestran una tímida recuperación. Como apunta Mónica Arancibia, solo el sector privado registrado en agosto logró una mejora del 1 % del poder de compra en relación al mismo mes del 2020 tras meses de pérdida interanual. Sin embargo, los salarios del sector público perdieron un 0,3 % frente al mismo mes del año pasado y en el caso del sector no registrado la caída fue del 10 % en el mismo período. Desde noviembre de 2015 la pérdida va desde el 21% al 30 %.
  • En cuanto al empleo, la recuperación es débil y con trabajo informal, como reflejamos en el informe especial de La Izquierda Diario, sobresale el crecimiento de formas precarias como el monotributo. La cantidad de asalariados registrados privados está por debajo del nivel de los últimos 10 años, (5,9 millones vs. 6,1 millones promedio y el nivel de 2012), mientras que el monotributo creció un 30% y el monotributo social un 120 % respecto a 10 años atrás. Todavía hay 1,8 millones desocupados.
  • La deuda, que fue el eje de toda la orientación económica, no está resuelta. Se empantana la negociación con el FMI, el caballito de batalla ante el empresariado que pide un acuerdo, donde hacía correr la versión de que “ya estaba cerrado un acuerdo”, y ahora se encuentra rogando una concesión mínima como la quita de sobretasas.
  • La actividad económica este año tuvo un rebote después del derrumbe del año pasado, con crecimientos heterogéneos por sector. En promedio ya está retornando a niveles pre-pandemia pero estos eran ya bajos porque se venía de dos años de caída.
  • Lo único que muestra Guzmán es el superávit de comercio exterior, ya que es el arma de negociación para demostrar que está juntando dólares para pagar la deuda. En los primeros 9 meses del año el saldo comercial acumuló U$S 12.322 millones, ¿adónde fueron esos dólares?

Pesadilla 1: el dólar. ¿Puede haber una devaluación? ¿El tipo de cambio está alto o bajo?

La pregunta de si el tipo de cambio está bajo responde siempre al valor del dólar en términos relativos, es decir, cuál es su poder adquisitivo local en relación con el resto del mundo.

Fuente: La Izquierda Diario en base a Banco Central de la República Argentina
Fuente: La Izquierda Diario en base a Banco Central de la República Argentina

En el caso de la información que elabora el Banco Central, indica que en la actualidad los niveles se aproximan al promedio de los últimos 25 años. Allí se toma como referencia el dólar oficial, al que acceden sólo un puñado de importadores y operadores con crédito externo privado.

Sin embargo, el mejor indicador para comprender desde el punto de vista de los asalariados es la conversión del salario medio en dólares. Y en ese caso, los trabajadores no pueden acceder al mismo tipo de cambio que el oficial por ejemplo de importación ($105) sino que se ven obligados a recurrir al paralelo ($197), lo que se observa es que una devaluación muy fuerte del poder adquisitivo.

Hoy un salario promedio de los trabajadores estables registrados (RIPTE) es de $94.157 y equivale a 477 dólares teniendo en cuenta ese valor del dólar paralelo. Representa la mitad que en los años `90, un 50% más que lo que compraba en la peor etapa de la crisis de 2002 (300 dólares), pero un tercio del nivel de 2013 (1.500 dólares). De otro lado, las estadisticas de Indec muestran que la mayoría de los asalariados está muy lejos incluso de cubrir la Canasta de Pobreza.

Reservas disponibles: el Banco Central venía en forma neta comprando dólares pero en la última semana debió revertir esa tendencia y salir a vender. La entidad vendió ayer U$S 40 millones y acumula saldo negativo de casi U$S 400 millones en los últimos cuatro días consecutivos.

Las reservas totales en el BCRA eran U$S 42.816 millones al 29 de octubre, antes del pago de este lunes por U$S 428 millones al FMI. Pero restando el intercambio de monedas (swap) con China (U$S 20.000 millones), depósitos en dólares de los privados que rondan U$S12.000 millones, activos de otros organismos internacionales (unos U$S 3.000 millones), entre otros, quedan unos U$S 7.500 millones de reservas netas, según especialistas. Ahora, de ello no son todos dólares disponibles, sino que hay U$S 3.500 millones aprox de reservas en oro y U$S 2.800 millones en DEG, quedan disponibles apenas unos U$S 1.000 millones, según anota el periodista Iván Cachanovsky.

Guzmán ya aclaró que realizará los pagos al FMI que corresponden a vencimientos de deuda el 22 de diciembre por U$S 1.892,3 millones.

Baja liquidación del agro: es la época de baja, recién en diciembre empezaría a entrar algo por la venta de trigo, pero lo fuerte es en marzo con la cosecha gruesa de soja.

Sobre todo está empezando a jugar fuerte un factor especulativo de qué pasará con el FMI, ¿llegará el Gobierno a un acuerdo, de qué tipo? Esto aumenta las presiones devaluatorias de quienes tienen poder de fuego para mover el dólar y buscar imponer sus condiciones para hacer negocios e imponer reformas antiobreras. Estos operan no ya en el segmento blue , que es un mercado chico, sino en el oficial y los dólares financieros.

Se especula con una devaluación posterior a las elecciones generales, que implica una fuerte transferencia de ingresos y tiene pésimas consecuencias para los trabajadores, impactando en los precios y el poder adquisitivo. ¿El Gobierno estará dispuesto a contenerla?

Pesadilla 2: el FMI

El lunes el Gobierno volvió a pagar, otros U$S 430 millones al FMI. Una confirmación más de que no deja de pagar su “compromisos”. Lo mismo hacía el gobierno de centroizquierda de Syriza en 2015 en Grecia mientras negociaba el plan de ajuste con la "troika" (Banco Central Europeo, Comisión Europea y FMI), que derivó en una rotunda capitulación a pesar de la fuerte oposición de la sociedad en un referendum así como en las calles.

Equivalencias: Matías Hof en La Izquierda Diario, apuntó que desde que asumió el Frente de Todos ya pagaron 4.604 millones de dólares, se podrían haber construido más de 130.000 viviendas, o 6 millones de jubilaciones al nivel de la Canasta del Jubilado.

Pagar no es gratis, se trata de una muestra cabal de dónde están las prioridades.

En el 2022 Argentina tiene pautados vencimientos por unos U$S 19.000 millones con el FMI, y otros U$S 2.000 millones con el Club de París, una cifra que supera ampliamente las reservas de libre disponibilidad del Banco Central. El Frente de Todos, al descartar de su radar la posibilidad de un desconocimiento soberano de esa deuda, está obligado a llegar a un acuerdo con el Fondo para patear vencimientos, o dirigirse inexorablemente hacia un default que se descargará sobre los sectores populares.

En cualquiera de estos dos casos, a la larga lleva a pagar sobre el sudor y el hambre del pueblo trabajador, sin romper con los condicionamientos del imperialismo ni evitar que más adelante vuelva a precipitarse una imposibilidad de pago.

Suponiendo un acuerdo con el Fondo que implique (en el mejor de los casos) vencimientos a razón de U$S 5.000 millones anuales, los servicios totales de la deuda externa se llevarán al menos U$S 12.500 a 15.000 millones por año a partir de 2025. Todo el ingreso anual de comercio exterior en un "buen año".

El Gobierno puede empezar a tener un discurso más duro en su política interna, de cara al electorado, pero este viraje en la posición negociadora responde a un endurecimiento del lado del FMI, que ahora viene por más condiciones.

El peligro del “default” y la diferencia con un desconocimiento soberano

En su columna del programa en C5N, el economista Alejandro Bercovich señaló este martes que “el gobierno no está construyendo un escenario de “no acordar””.

Es evidente que el Gobierno no estaría dispuesto a llevar adelante ninguna medida de no pago o desconocimiento soberano:

  • Nunca impulsó aquella querella a los responsables de la deuda macrista.
  • Menos aún, propone impulsar la movilización popular para repudiar al organismo, ni desde las organizaciones y sindicatos como los que conduce
  • Todavía más lejano está de su horizonte llevar adelante medidas soberanas como la nacionalización de la banca o el monopolio estatal del comercio exterior, fundamentales para cualquier estrategia soberana que se proponga enfrentar al capital financiero internacional.
  • Ante esta evidencia, las amenazas de default se muestran como una aventura, son poco creíbles también del otro lado, y le dan aire a los apologistas del régimen de que la cesación de pagos solo puede traer el peor de los males: una crisis aguda por escasez de dólares, una devaluación y el aislamiento del resto del mundo.

Se iguala así cualquier repudio al chantaje de los acreedores con un escenario de “default” como las varias que protagonizó la Argentina, por lo general de manera caótica.

La cesación de pagos que por lo general se impone como hecho consumado de los gobiernos que intentan infructuosamente pagar hasta que no tienen con qué, como ocurrió en la Argentina en 2001

Sin ir acompañada de otras medidas defensivas, no tiene nada que ver con un verdadero desconocimiento soberano de la deuda, impuesto por la movilización popular, como el que propone la izquierda. Esto implica otras iniciativas fundamentales como la nacionalización de los bancos y el monopolio estatal del comercio exterior.

Son medidas defensivas porque resguardan los recursos, para impedir los golpes de mercado que buscarán imponer los grandes capitalistas así como la fuga de capitales.

Los bancos privados han sido los principales vehículos de esa fuga, como en cada gran devaluación. Los grandes exportadores especulan y extorsionan porque tienen el control de las divisas.

Poner esos recursos en manos del estado y gestionado por los propios trabajadores es un arma muy potente para revertir las prioridades y dirigirlos a un verdadero plan soberano de impulso al desarrollo y de dar respuesta a los déficits estructurales como la vivienda, la salud y la educación.

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