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Red Internacional

Docentes de escuelas privadas nos hacen llegar sus testimonios, donde describen su situación: falta de elementos de higiene, encubrimientos de casos positivos, irregularidades en el aislamiento preventivo y precarización laboral.

Sofìa BonderDocente de Nivel Primario

Joaquín Andrés Estudiante del PEP Normal 11

Lunes 26 de abril | 17:20
Ilustración: Juan Paz - disculpen_lamolestia (IG)

En la última semana, desde el discurso presidencial y la disputa con el gobierno de la ciudad, la escuela estuvo en todos los titulares de los principales medios. Los docentes de la Ciudad empezaron a dar una pelea contra de las condiciones de trabajo, donde además de la falta de protocolos viables, de elementos sanitarios y de las condiciones precarias de la vida de las familias de la escuela pública se fueron sumando la muerte de docentes y auxiliares de las escuelas, expuestos a contagios.

Pero si esto se vió en la escuela pública ¿Cuál es la realidad de los colegios privados? La semana pasada nos enterabamos que, en la escuela ORT despidieron 2 docentes solo por haberse sumado a un paro de los gremios docentes. Pero esto es apenas la punta del iceberg, el botón de muestra de la precariedad del sector.

“Tienen una interpretación del protocolo por fuera de la realidad”

En esta nota reflejamos tres denuncias que nos hacen llegar docentes de la escuela privada, y que mantenemos el anonimato porque las patronales pueden tomar represalias:

Uno de los testimonios nos relataban: “En las dos escuelas en donde yo no hay prácticamente personal docente porque hay un montón de contagiados. No sé de dónde sacan las estadísticas. Es mentira que la positividad en las escuelas es del 1%” nos cuenta una docente. El nivel de exposición es total. Para dejar todo en claro, nos cuenta que “en una de mis escuelas, en el bajo flores, tengo alumnes que se contagiaron y sus familias también pero sin embargo siguen yendo al colegio porque no tienen quién los cuide”.

También nos contaban que: “Trabajo con 3 burbujas, 2 de 20 niños y niñas y la tercera de 15. No cumplen el protocolo. Cuando fue el caso de una burbuja que cerraron no me aislaron. Tampoco aislaron a la burbuja cuando una de las docentes presentó síntomas. Esto sin mencionar que hasta tuve que comprarme yo misma el barbijo porque no nos dieron”. Para muestra sobra un botón.

También nos manifestaban que: "Me aislaron por una burbuja que se cerró en la escuela que trabajo a la mañana pero en la que trabajo a la tarde me dijeron que vaya igual porque ellos no me consideraban parte de la burbuja aislada. Otras maestras atravesaron por la misma situación. Para colmo, te hacen testearte rápido, sin el período correspondiente para que te de negativo y vuelvas a la escuela. Tienen una interpretación del protocolo por fuera de la legalidad"

No sorprende que las patronales de las escuelas privadas quieran sostener a toda costa la presencialidad en sus escuelas, pasando por alto cualquier tipo de protocolo -ya de por sí impracticable- para contener a les niñes y evitar las dispensas en los trabajos de sus familias.

Vale decir que cientos de escuelas privadas son subsidiadas total o parcialmente por el gobierno porteño, además de recibir exenciones impositivas por ser confesionales, ya que el estado “sostiene al culto” por decretos firmados por Videla y Martínez de Hoz, y que no fueron derogados por ningún gobierno. Las escuelas privadas se manejan con una impunidad total, por fuera de la legislación y el protocolo.

SADOP: el socio precarizador

En este contexto muchos lectores se preguntarán ¿Y el gremio? El sindicato que “representa” a les trabajadores, SADOP, naturaliza este nivel de precarización y persecución a la docencia de la escuela privada. En esta sintonía una maestra nos planteó que en la escuela “nos precarizan con cargos como el extra programático con la excusa de que "no estamos recibidas" exponiendo nuestra vida por dos mangos y no podemos adherirnos a ningún paro por el miedo a ser perseguidas y echadas por la patronal de los privados”.

Mientras se multiplican las denuncias en las escuelas por incumplientos de protocolos, SADOP levanta únicamente “llevar adelante el DNU del gobierno a rajatabla”. Es decir, continuar con la virtualidad mientras les docentes no cobran lo que marca el convenio, hay compañeres fuera de convenio o sin registrar (como pasa en la mayoría de los jardines privados), haciendo tareas para las que no fueron contratados y en el 100% de los casos sosteniendo la virtualidad con sus bolsillos y sus dispositivos. Y quienes decidieron parar lo hicieron recibiendo descuentos o hasta despidos, sin la conducción de SADOP haya tomado ni una medida para responder a estas represalias totalmente ilegales.

Hacenos llegar tu denuncia

Hoy hay bronca y miedo entre les docentes, auxiliares y personal administrativo de las escuelas privadas. También entre las familias trabajadoras que hacen enormes esfuerzos para pagar la educación de su hijes con la esperanza de darles un futuro mejor. Y las patronales (eclesiásticas o laicas) de la educación privada lucran con esto, dejándonos desprotegides y sin una representación a la altura de las circunstancias.

Desde La Izquierda Diario nos preguntamos: ¿en cuántas escuelas más se repetirán las mismas denuncias? Es claro que no salen a la luz por miedo a ser echados de sus trabajos.

Por eso, te invitamos a mandarnos tus denuncias anónimas sobre lo que pasa en tu colegio, para desenmascarar a estos empresarios, que hablan de “presencialidad administrada y responsable” mientras nos dejan expuestos a docentes y alumnos.

Ingresá al formulario para hacer tu denuncia anónima:




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