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4T

Disputa al interior del Morena, ¿quiénes son Muñoz Ledo y Mario Delgado?

La pelea encarnizada que estos personajes se están dando al interior del MORENA expresa la lucha de dos fracciones partidarias por ver cómo dan continuidad a la 4-T, bajo distintas orientaciones y con consecuencias políticas que incidirán en la política nacional.

Miércoles 14 de octubre | Edición del día

Una de las noticias nacionales que más está causando revuelo es la disputa que existe por la presidencia del MORENA entre dos personajes que, fundamentalmente, representan los intereses de dos grupos distintos dentro del mismo partido, Porfirio Muñoz Ledo y Mario Delgado. Este conflicto es muy importante no sólo porque es el partido del presidente, sino porque es el partido dominante en este momento; además, ocupa la mayoría parlamentaria que gobierna al país.

Sus opositores se ven muy débiles junto a él, pues tanto el PRI como el PAN y los demás partidos, se encuentran pulverizados por el desprestigio tras años de aplicación de reformas neoliberales, por crímenes de Estado, corrupción descarada, represión, persecución política, aplicación de medidas patronales en contra de los trabajadores, y un largo etcétera. Este desprestigio fue capitalizado por el partido del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO), prometiendo un cambio en la forma de gobernar e, incluso, un cambio de régimen.

¿Quién es Porfirio Muñoz Ledo?

Es un político mexicano que inició su carrera política en la UNAM, donde se acercó al Partido Revolucionario Institucional. Después de cierto tiempo de trabajar en ese partido, ocupó los puestos de subdirector de Educación Básica y Tecnológica de la SEP, subsecretario de la Presidencia de la República, subdirector de IMSS, secretario del Trabajo y Previsión Social, secretario de Educación Pública, y presidente nacional del PRI, en las administraciones de Luis Echeverría Álvarez, José López Portillo y Miguel de la Madrid Hurtado. Fue precandidato presidencial en el ritual sucesorio priista de 1976 y en 1982 sin ser elegido. Igualmente, fue consejero Cultural en la Embajada de México en Francia, representante permanente de México ante la ONU además de Embajador de México ante la UNESCO.

En 1986, junto con Cuauhtémoc Cárdenas, Ifigenia Martínez Navarrete y otros destacados dirigentes del PRI provocó un sisma político con la creación de la Corriente Democrática dentro del hasta entonces monolítico partido tricolor, con el que rompería un año después junto con los dirigentes mencionados para formar el Frente Democrático Nacional, desde donde impulsaría después la formación del PRD.

Cuando el escandaloso fraude del gobierno de Miguel de La Madrid al candidato Cuauhtémoc Cárdenas, Muñoz Ledo fue más radical que Cárdenas que negoció con Carlos Salinas no movilizar para no desestabilizar al gobierno. Ahí empezaron las diferencias con el que sería el guía moral del PRD. Ya en el PRD, ocupó algunos cargos de elección popular. Es, a diferencia de los demás políticos conocidos del régimen mexicano, un hombre de Estado.

En 1999 dejó el PRD e intentó contender a la presidencia en el 2000 con lo que quedaba del Partido Auténtico de la Revolución Mexicana, fue ahí cuando declinó su candidatura en favor de Vicente Fox Quezada del PAN; después de ocupar un cargo de embajador rompió con el PAN y Fox. Fue en la elección del 2006 cuando se volvió uno de los hombres más cercanos a AMLO, como miembro y coordinador político del Frente Amplio Progresista en 2008 y, también, fue elegido diputado federal plurinominal en 2009 por el Partido del Trabajo; finalmente fue elegido diputado federal en las elecciones del 2018.

¿Quién es Mario Delgado?

Delgado fue militante del PRD entre 2005 y 2015, donde tuvo diversos cargos públicos en la Cámara de Diputados, en la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal, en la Secretaría de Desarrollo Social del Gobierno del Distrito Federal (GDF), en la Secretaría de Finanzas del GDF y por último en la Secretaría de Educación del GDF. Es decir, la mayoría de estos cargos –y los más importantes– han sido en el gobierno de la Ciudad de México, donde se ligó a Marcelo Ebrard y su grupo encabezado por Manuel Camacho Solís.

Camacho Solís fue uno de los más cercanos colaboradores de Carlos Salinas de Gortari y miembro del PRI, donde ocupó algunos cargos en el gobierno de Miguel de la Madrid y otros con Salinas. Después de rompe con el PRI en 1995, fue candidato presidencial en el año 2000 por el Partido de Centro Democrático y diputado federal plurinominal por el PRD en 2012; este personaje falleció en 2015. Su legado, una escuela de neoliberalismo con cara progresista, donde figura el ya mencionado Ebrard quien, mientras fue Jefe de Gobierno, favoreció a las inmobiliarias, fue el artífice del gran acto de corrupción de la línea 12 del metro y responsable de la represión contra los jóvenes del Movimiento #YoSoy132 –el primero de diciembre de 2012–, cuando tomó posesión el presidente del PRI, Enrique Peña Nieto.

Continuidad en ambas posturas

Tal es la procedencia de Mario Delgado quien, aunque sea mucho más joven que Muñoz Ledo, no por eso tiene menos “cola que le pisen”. En todos estos años de trayectoria fue parte de una de las alas más moderadas del neoliberalismo, la cual representa, en gran medida, la continuidad de lo que MORENA ha llamado el “antiguo régimen”. Por su parte, Muñoz Ledo es un chapulín que ha brincado de partido en partido, mostrando su oportunismo de ADN priista, simulando ser progresista. Los dos son políticos burgueses.

Ninguno de los dos grupos defiende los intereses de los trabajadores, ya que pertenecen a distintas alas de la clase dominante; mientras Delgado representa la cara más neoliberal de Morena, Muñoz Ledo es un ideólogo y el ala más moderada del Morena con respecto a su política neoliberal mezclada con algunos rasgos de políticas populistas.

Ambos tienen una batalla encarnizada por el poder, utilizando los mismos métodos de descalificación, aprendidos en los partidos de los que proceden; quieren posicionarse frente al presidente y al partido de cara a las elecciones de 2021, a sabiendas de que la oposición de derecha está muy debilitada para competir electoralmente.

Sus diferencias existen en función de los intereses de las distintas facciones de partido a las que pertenecen. Por ejemplo, en un sentido, Muñoz Ledo es más ortodoxo que el pragmático Mario Delgado quien se lleva bien con todos los partidos y, de ganar la presidencia del partido, iría más allá que Yeidckol Polevnsky en su pragmatismo político, desdibujando más el perfil del MORENA. Muñoz Ledo también difiere con Mario Delgado en que es crítico de la creación de la Guardia Nacional y la política de AMLO contra los inmigrantes, así como su subordinación a Trump, mientras Delgado es totalmente subordinado al proimperialista Ebrard.

Tienen acuerdo en seguir impulsando las medidas pro patronales y neoliberales que han venido aplicando hasta ahora, acompañadas de una retórica progresista y medidas asistencialistas. En este sentido la diferencia se encuentra fundamentalmente en la intensidad con la que quieren hacer valer esas medidas. Así que lo que los trabajadores necesitamos no son partidos como estos, que están constituidos por la misma “casta política” de siempre; necesitamos construir una herramienta política alternativa e independiente del Estado y sus instituciones, ya que estos no representan nuestros intereses.

En la lucha por la organización política de los trabajadores, desde el MTS somos uno de los impulsores del Movimiento Nacional contra la Precarización y los Despidos y también hemos impulsado candidaturas independientes anticapitalistas, para que los trabajadores tengamos una representación propia.







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