Sociedad

Cruce entre Puiggros y Trotta sobre evaluaciones en la escuela

Dichos y contradichos para “evaluar” una escuela en crisis

Las contradicciones entre Puiggros y Trotta demuestran la crisis que hay en el sistema educativo. Todos hablan de cuál es la mejor forma de evaluar mientras nuestras escuelas se caen a pedazos y muchos/as estudiantes asisten a la escuela sin comer.

Nadia Alessandrelli

Sociologa | Docente, delegada secundaria 23 de Laferrere | @AlessNadia

Viernes 13 de marzo | 12:42

La viceministra y el ministro de educación. Ph: Perfil

Esta semana el debate sobre las evaluaciones fue un tema central en los medios. La viceministra de educación Adriana Puiggros fue entrevistada por El Cohete a la Luna. Allí dió su punto de vista sobre cómo se encuentra el Ministerio de Educación luego del gobierno macrista. En ella también hace mención a su posición sobre las evaluaciones.

Puiggros señaló: “evaluar no es un elemento de la enseñanza, es un instrumento de control y de selección y está pensado desde una lógica empresarial. Lo que busca es reducir cantidad de alumnos, de docentes, desde una idea meritocrática”.

Frente a lo dicho por la viceministra, el ministro de educación Nicolás Trotta salió a contradecirla reafirmando que el país seguirá aplicando las evaluaciones: "No hay contradicción entre lo que pienso yo y lo que piensa Adriana. Ella se refirió no a la evaluación en general, sino a cierta evaluación estandarizada porque no necesariamente esas pruebas reflejan la pedagogía argentina. Pero la posición nuestra es clara y consideramos importante evaluar el sistema. Por eso creamos nuestra dirección de Evaluación y estamos terminando de procesar los resultados de Aprender 2019”.

Lo que no dijeron

Dicen y se contradicen, pero lo que no cuentan es que estas evaluaciones estandarizadas no tienen en cuenta muchos aspectos que son fundamentales para el desarrollo educativo: las condiciones socioeconómicas en que viven nuestros/as niños/as y jóvenes ¿acaso alguien puede evaluar con la misma vara el rendimiento educativo en la comunidad wichi donde niños mueren por desnutrición y el de un colegio privado de la recoleta? tampoco considera las condiciones precarias en que se encuentra la educación (el bajo presupuesto educativo, con escuelas que se caen a pedazos, y con los trabajadores/as de la educación que son sometidos a salarios de pobreza). En términos pedagógicos, estas evaluaciones no promueven que los/as estudiantes desarrollen el análisis, la síntesis, las reflexiones y opiniones, sino que el único eje que tiene es identificar habilidades operatorias (con el método del multiple choice).

Esta política que promovió el gobierno macrista, intenta hacer un ranking donde se establezcan escuelas “de primera” y “de segunda”, y responsabilizar a los docentes de la crisis educativa. Los resultados que arrojan estas evaluaciones, los utilizan para lanzar más políticas de ajuste y también de privatización en el ámbito educativo. Apuestan a implementar reformas educativas a la medida de los mercados, Puiggros enuncia que es una “lógica empresarial” pero Trotta afirma que seguirán adelante con este tipo de evaluaciones.

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Tanto el ministro como la viceministra de educación actual, presentan este “contrapunto” en el marco de una crisis económica mundial profunda que tiene sus impactos en Argentina. ¿Cómo podrían los/as estudiantes rendir bien una evaluación si vienen sin comer a los establecimientos educativos, y en estos cuando hay comedor solo se destinan 37 pesos por estudiante? ¿Qué rendimiento quieren pedirle a los y las docentes, que tienen salarios miserables, y que les postergan su salario para pagarle la deuda a los bonistas como hizo Kicillof en febrero de este año?

Lo que es evidente es que la prioridad no está en la enseñanza de nuestros pibes y pibas, si no en pagar la deuda externa con las condiciones que impone el FMI. Es necesario, que la plata se ponga en educación: en la construcción de escuelas que garanticen el derecho a la educación desde los 45 días de edad, en un salario docente acorde a la canasta familiar, en el aumento del cupo de comedor y en trabajo para las familias de nuestras escuelas para garantizar una buena calidad de vida a los niños/as y jóvenes que están transitando su trayectoria escolar. Es mediante la organización, alianza con toda la comunidad educativa, y la lucha que podremos mejorar la educación pública, las centrales sindicales deberían ponerse a la cabeza de esta pelea.







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