×
×
Red Internacional

San Luis. La empresa Kronen Internacional, más conocida como Mabe, está despidiendo a sus trabajadores desde hace una semana. Se calcula que, en los próximos días, serán cientos los trabajadores que no puedan llevar el pan a su hogar.

Domingo 6 de junio | 12:19

Instalada en más de 70 países, Mabe es la marca líder en América Latina de electrodomésticos de línea blanca. En Argentina cuenta con dos plantas, una ubicada en el Parque Industrial Norte de la Ciudad de San Luis y otra en Haedo, Provincia de Buenos Aires.

El 28 de mayo pasado, la empresa reunió a todos los trabajadores contratados (más de 200) para notificarles que debido a una caída en las ventas se suspendería a la gran mayoría por el plazo de 2, 3 o 4 meses. Las agencias de trabajo Randstad y Bayton debían notificar en los días siguientes a cada trabajador sobre su situación. Sin embargo, a más de una semana del anuncio, los trabajadores están siendo despedidos.

Como en años anteriores, Kronen (Mabe) adjudica esta medida a una baja de las ventas. Pero hay que señalar que desde hace varios meses viene sosteniendo un aumento de producción y que, incluso la semana anterior a notificar a los trabajadores de su despido, continuaba el ingreso de nuevo personal a la planta.

Como es habitual en varias empresas, gran parte de sus trabajadores son contratados en virtud de trabajo permanente discontinuo, a través de agencias de trabajo. Esto permite a la empresa contar con mano de obra renovada año a año y no efectivizar a sus empleados. Así se desligan de pagar antigüedad y categorías, al mismo tiempo que pueden explotar con mayor intensidad la mano de obra por el miedo que tienen los laburantes de perder el trabajo de un día a otro. En síntesis, ante cualquier eventualidad o al momento de tener stock, los trabajadores son descartables para las empresas.

Ante semejante panorama, la UOM de San Luis, con su Secretario General Jorge Garro (acusado de fraude y aprietes en las últimas elecciones) y los delegados de la planta, no se ha expresado al respecto. Siendo quienes deberían defender los derechos de los trabajadores, su silencio indica que los metalúrgicos no les importan o que sacan su tajada vendiendo a sus representados.

Para los trabajadores que continúan en sus puestos, estos hechos y la instalación reciente de cámaras dentro de la planta y un molinete de ingreso, significan mayor disciplinamiento y control. Los despidos masivos por parte de una empresa que produce alrededor de 1.600 heladeras diarias, se agrava por el contexto.

Hay picos de contagios por COVID-19, no hay IFE y los datos del INDEC señalan un aumento desenfrenado de la desocupación y precarización laboral, como así también, altos niveles de inflación. Sumado a más de un 40 % de pobreza en el Gran San Luis, los despidos masivos en Mabe son un crimen social.

Pero, para los empresarios, los trabajadores son un número. Y cuando este número entra en contradicción con los enormes números de sus bolsillos, no dudan en priorizar sus ganancias antes que las vidas obreras y de sus familias. ¿Hasta cuando? Porque si de números hablamos, los trabajadores son muchos más. Son quienes producen y pueden parar la producción. Sin los laburantes, los bolsillos de los empresarios estarían vacíos.

Por eso, la unidad de los trabajadores, efectivos, contratados, ocupados y desocupados tiene un enorme poder social para enfrentar las condiciones a las que los exponen el empresariado y sus Gobiernos, y para recuperar los sindicatos, que si bien son una importante herramienta de lucha, hoy están en manos de la burocracia sindical.




Comentarios

DEJAR COMENTARIO


Banner elecciones 2019

Destacados del día

Últimas noticias