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Red Internacional

No es No. Desde Chubut a Mar del Plata ¿cómo enfrentar al extractivismo al servicio del FMI?

El Gobierno Nacional lanza una campaña para convencer de la importancia de avanzar con el proyecto offshore que empezó Macri, para extraer petróleo del mar argentino, que firmó Cabandié. El verdadero desarrollismo bobo.

Isabel Pérez CatánEstudiante de Psicolgía-UBA y militante de ECR

Martes 11 de enero | 10:38

Hace apenas unas semanas, el 24 de Diciembre del 2021 el famoso Ministro Cabandié firmó un acuerdo para realizar la exploración petroleraen el mar argentino, con una licitación comenzada por el gobierno de Mauricio Macri para la exploración de petróleo a través del método de la exploración sísmica, a tan sólo 300 km de la costa de Mar del Plata, el principal corredor biológico de nuestro mar, del cual depende la actividad pesquera como principal actividad de la zona, que provee el 50% de las especies consumidas en el país, y alberga una diversa e importante vida marítima.

Luego del masivo repudio de todo el país, incluso Greta Thumberg se hizo eco del #Atlanticazo llevando esta denuncia y lucha a otros países, el Gobierno nacional decidió salir a defender lo indefendible luego de la derrota que sufrieron en Chubut, donde pretendían avanzar con el proyecto de zonificación de Arcioni pero el pueblo chubutense, al grito de “No es No” con una verdadera rebelión popular, con paros, piquetes, cortes de ruta hizo retroceder en chancletas la ley votada por la Legislatura en la ciudad de Rawson.

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La campaña que comenzaron a bajar desde sus agrupaciones estudiantiles, ambientales, y desde los medios, es que necesitamos del extractivismo para salir de la pobreza.

“No podemos quedarnos sentados naturalizando que 6 de cada 10 chicos y chicas vivan por debajo de la línea de la pobreza. Para desarrollarnos tenemos que producir y para producir necesitamos energía. El desarrollo tiene que ser sostenible, en el marco de la transición ecológica.”

Extractivismo no mata pobreza

Dentro de los argumentos principales, el gobierno dice que necesitamos esos dólares para combatir la pobreza, que este proyecto ayudaría a terminar de pagar la deuda y ya no tendríamos que vivir bajo el yugo del FMI. Verdadero o Falso. Partamos de un detalle no menor. El gobierno hizo una campaña electoral para ganarle al macrismo y terminar con el ajuste para llenar la heladera de las y los argentinos, hablando de la estafa de la deuda contraída por Macri, que había que investigarla, que no se podía pagar con el hambre del pueblo trabajador, que era impagable, entre otras yerbas.

No es sorpresa que la única fuerza política que aún sostiene esas demandas sea el Frente de Izquierda Unidad. No casualmente esta fuerza acaba de presentar un proyecto donde propone derogar las normas que permiten la exploración petrolera en mar argentino.

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Si les importara terminar con la pobreza, podrían investigar y terminar con la estafa de que la deuda se pague con el ajuste a la Asignación Universal por hijo, que denunciamos desde la agrupación Pan y Rosas en el 2021, o con el ajuste a las jubilaciones que están por debajo de la línea de indigencia, la quita del IFE, el ajuste en Salud, en Educación, la suspensión de la prohibición de despidos en medio de la pandemia, que nunca hizo cumplir, y así sigue la lista. Las prioridades quedan claras.

El argumento del director del Centro de Estudios para la Producción del Ministerio de Desarrollo Productivo, Daniel Schteingart, se basa en la explotación de los recursos naturales que permitiría un aumento real de los salarios, pero esto contrasta con la realidad del avance del extractivismo y el nivel de pobreza al que llegamos con un sostenido aumento de este modelo de producción, desde el fracking, el monocultivo de soja, el desmonte, la minería y ahora la exploración offshore.

El argumento del gobierno de que necesitamos más extractivismo para terminar de pagar la deuda y que no la van a pagar con el hambre del pueblo se cae por su propio peso, superando el 40% de pobres en el país desde que asumió el gobierno sólo tuvo gestos para las grandes multinacionales, le redujo las retenciones al campo con la ley de solidaridad, destinó inversión para el fracking con el famoso y miserable impuesto a las grandes fortunas, y con la reciente quita de regalías a las petroleras que implica una rebaja de lo que podría cubrir el 70% del capital de la deuda, a un 30%. También las omisiones son gestos, por eso no hay informes de daños ambientales, investigaciones serias y una convocatoria a los territorios y la comunidad científica para planificar estos proyectos.

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“Si contamina no es progreso”

Otro de los argumentos del desarrollismo bobo del gobierno, es que la empresa “Equinor no tiene ningún accidente” según las palabras de Axel Kicillof, y que hay un extractivismo sustentable.

Según informes a través de Greenpeace, Equinor registra: “un marcado aumento en la tasa de problemas de seguridad en sus instalaciones durante un período de tres años durante el cual Equinor ha registrado un total de 63 incidentes, incluido un incidente de pérdida de control de pozo que se comparó con el desastre de Deepwater Horizon, incendios, derrames de petróleo, fugas de gas y fallas de equipos casi fatales.”

Ejemplos son lo que sobran, sin detenernos en desastres relacionados con el petróleo en todo el mundo, como el Golfo de México, Brasil, las costas de Sri Lanka, Grecia, y una lista enorme, en nuestro país tenemos de esos, desde provincias con los más grandes proyectos extractivistas, como Neuquén, San Juan, que son provincias con altos niveles de pobreza, por mencionar algunas ligadas a las petroleras y mineras, porque también sufrimos los efectos del monocultivo de soja, los desmontes, la quema de bosques enteros para la especulación inmobiliaria, entre otros negocios.

Neuquén es una de las provincias con mayor desigualdad del país, que sufrió sismos producto de la actividad petrolera, que recientemente tuvo un derrame que desencadenó una respuesta del gobierno impensada que fue furor en las redes, intentando contenerlo con una pileta pelopincho. Si! una pelopincho!. A grandes problemas, soluciones bizarras.

Hace 6 años en San Juan, la Barrick Gold produjo un derrame de cianuro y mercurio que contaminó 6 ríos, más de un millón de litros de material cianurado sobre el cauce de 6 ríos. Como denuncia Enrique Viale en Tiempo Argentino “esta impunidad fue garantizada por el gobierno provincial y la propia Corte Suprema de Justicia de la Nación”, que lejos de que el Estado sea garante de la supuesta sustentabilidad de estos proyectos, es cómplice, según dice él mismo: “Eso garantizó la impunidad, porque terminaron procesados, ni siquiera condenados, ocho operarios de tercer nivel, ningún funcionario provincial ni CEO o gerente de la empresa Barrick”

El ejemplo de Tierra del Fuego es categórico, debatiendo con el desarrollismo bobo, donde Vega Pléyade es una plataforma offshore que contrató principalmente mano de obra calificada extranjera y mano de obra barata proveniente de Malasia, mientras que Wintershall emplea solamente 2000 personas en todo el mundo. No parece precisamente una empresa generadora de puestos de trabajo. Tierra del Fuego, como dice Pablo Bruetman en la Revista Crítica: “Es la provincia con más subsidios a los combustibles fósiles del país y la más endeudada, pero el 29% de la población no tiene acceso garantizado a la energía. El daño ambiental es aún más preocupante: casi no se puede pescar ni recolectar frutos en el bosque y está comenzando a faltar el agua”.

Cómo se combate a las multinacionales extractivistas

Hay que derribar la idea de que la única posibilidad de salir de esta situación, de evidente crisis económica y social, es pagando la deuda, y con ello el extractivismo y el ajuste a las y los trabajadores y mayorías populares. Mas bien, la historia del desarrollo del extractivismo en nuestro país, desde Alfonsín hasta esta parte, el crecimiento exponencial por ejemplo del monocultivo de pinos en la cordillera, o de soja que hoy abarca 24 millones de hectáreas, solo concentra la riqueza y los desastres ambientales, porque implica la destrucción del suelo fértil, el desmonte, o incendios trágicos de bosques nativos, en el caso del monocultivo de pinos.

Es la impunidad de estas multinacionales extractivistas, verdaderas aves de rapiña, que avanza con los gobiernos cómplices al no imponer ningún tipo de obstáculo a sus ganancias, y que más bien proponen que sin ningún tipo de control estatal, ni de licencia social para estos proyectos, con audiencias públicas ninguneadas, sin consulta de los territorios ni las comunidades originarias, ni la comunidad científica, se puede seguir profundizando el mismo modelo extractivista en manos de estas saqueadoras pero tener resultados diferentes, es decir que esta vez, aplicando la misma receta de siempre los recursos beneficien al pueblo trabajador, y no a los mismo buitres de siempre

Con la lógica de que el ambientalismo no tiene ninguna propuesta, que no queda otra que (supuestamente) hacer la transición energética en función de los intereses de los grandes capitalistas, de sus ganancias y sus negocios, y que progresivamente el cambio vendrá “desde arriba”, de los dueños de las cosas, las tierras, las fábricas, los dueños de la producción.

Chubut irrumpe en la escena política con una historia de más de 20 años de lucha contra la Megaminería y en la pelea de la aprobación de su propia Iniciativa popular, como propuesta alternativa al proyecto extractivista de la megaminería, en un momento en que el gobierno tiene una orientación clara y desesperada de avanzar con los negocios de las multinacionales saqueadoras para paises atrasados y dependientes como argentina, y América Latina.

El objetivo de todos los gobiernos es pagar una deuda impagable para seguir a los pies de los grandes capitalistas, en esta política no hay grieta, ni de la “oposición” de derecha, exceptuando a la izquierda que además de acompañar la lucha en las calles, fue la única fuerza política que presentó un proyecto para prohibir la megaminería a cielo abierto, como fue el caso de Nicolás Del Caño, desde su banca como diputado nacional.

En Chubut el movimiento “no es no” contra la megaminería dio un nuevo salto ante la avanzada, sin licencia social, de aprobar la ley de zonificación minera. Luego de días de represión y casería a las y los luchadores, de paro de estatales y otros sectores, se unieron a las masivas movilizaciones las y los trabajadores del puerto que decidieron parar la producción de unos de los sectores más estratégicos de la provincia, concretamente un sector que produce muchos millones de dólares, son estos sectores claves para la lucha ya que son ellos mismos los que podrían decidir, junto a las comunidades y territorios, qué producir, de qué modo, y a qué destinar los recursos. Si la ganancia mueve a los capitalistas, la ganancia es lo que les duele.

Un ejemplo de esto fue el pre-encuentro ambiental en la fábrica recuperada MadyGraf, que es parte de la Coordinadora BFS, que convocó a distintas organizaciones, trabajadores y desocupados para discutir cómo avanzar en la organización y la unidad en esta lucha. Se trata de una fábrica que a través de la toma y la gestión obrera, pudieron dar una respuesta al problema de la desocupación que enfrentaban con el cierre de la fábrica, y comenzaron un camino en el cuidado de ambiente y los barrios aledaños, reconvirtiendo parte de su producción al servicio de las necesidades en la pandemia, así como en la producción de bolsas de papel, en contra de los plásticos de un solo uso.

Las asambleas ambientales y las organizaciones vienen creciendo en coordinación como la Coordinadora Basta de Falsas soluciones, y distintos sectores que comienzan luchar, a unir fuerzas, y a sacar conclusiones políticas de quiénes son aliados y quiénes enemigos de la naturaleza y las condiciones de vida de las mayorías trabajadoras y populares.

Ese es el camino, en el marco de la crisis actual y en el marco del acuerdo con el FMI, la represión -que incluye palos, balas de gomas y gas pimienta- se intensificará frente a cada reclamo y, en particular, frente a los conflictos laborales que enfrentan los planes de ajuste de los capitalistas y sus gobiernos. El capitalismo muestra su irracionalidad y su capacidad de ir hasta el final en destruir todo a su paso con tal de mantenerse como una minoría poderosa y privilegiada.

Si te gusto la nota, vamos a continuar este debate en una charla virtual el lunes 17 de enero para organizarnos contra la política extractivista del gobierno nacional y provincial y de la oposición de derecha.

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