×
×
Red Internacional

El ministro de Trabajo señaló que "la situación fáctica es distinta" a la del año pasado. Los datos lo demuestran con más de 3 millones de nuevos pobres y 2 millones de desempleados. La política de ajuste fiscal para negociar con el FMI aplicada por el Gobierno profundiza el efecto de la crisis social.

Miércoles 2 de junio | 16:46

Este miércoles, al finalizar la reunión de gabinete económico que tuvo lugar en la Casa Rosada, el ministro de Trabajo, Claudio Moroni, fue contundente al descartar la implementación de una nueva ronda de IFE. En plena segunda ola de COVID, Moroni sostuvo que: "No lo tenemos en cuenta."

Y agregó: “Traten de pensar cuál era la situación cuando tuvimos el IFE. No pasaba una bicicleta por la calle. Hoy tenemos la industria manufacturera y de la construcción creciendo en empleo, la actividad sigue funcionando. Hubo restricciones, pero a los sectores que tuvieron restricciones los estamos atendiendo."

Las declaraciones de Moroni no sorprenden, incluso si vamos a los datos duros se confirma que mientras en abril de 2020 se destinaron $ 230.469 millones al gasto Covid, este año esa cifra se redujo a $25.602 millones, aún en el peor momento de la pandemia como se cansa de decir Alberto Fernández. La segunda ola que incluye variantes más letales y de mayor contagiosidad del virus, al momento ya se cobró 79.320 vidas, muchas de ellas evitables.

Te puede interesar: Las vidas trabajadoras importan. Hay 16 muertes laborales por día a causa del covid: aumentaron más de 400 % en mayo

Dejar a más de 6 millones de personas desamparadas en el momento más agudo de la crisis social, sanitaria y económica, no es fortuito y tiene un sentido. No se explica en una falta de fondos, ya que son muchos los sectores que aumentaron considerablemente sus ganancias en el último año, como los bancos, las patronales del campo, las empresas alimenticias y de comercio por plataformas.

Te puede interesar: ¿Hay recursos para un IFE de $ 40 mil para todos?

El Frente de Todos no ha tomado una sola medida para afectar las ganancias de estos sectores. Sin embargo, en el marco de lograr un acuerdo con FMI mantiene un duro ajuste fiscal que golpea a los más vulnerables. También a los esenciales de la salud que reciben sueldos de miseria, y a los estatales y jubilados que han visto reducciones del 12,9 % y 13,4 % respectivamente en sus ingresos, que aumentan por detrás de la inflación.

A pesar de las internas del Frente de Todos, y que con vistas a las elecciones legislativas no pueden descartarse mayores desembolsos para paliar los efectos de la crisis. Tal como sostuvo recientemente el ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, al declarar que "un nuevo IFE no está descartado". De conjunto el plan económico está condicionado la deuda y la voluntad de pago, aunque se trata de una deuda ilegal, ilegítima y fraudulenta. Desde que empezó esta gestión se destinaron más de US$ 6.000 millones para los compromisos con organizaciones internacionales de crédito (como el FMI) y deudas contraídas con otros Estados. Ese constante saqueo de recursos tiene consecuencias, y de la mano de la pandemia, la pobreza superó el 45 % y las jubilaciones perdieron más del 10 % con la inflación en el último año. Eliminaron el IFE y avanzan subas de tarifas de luz y de gas, esas son las prioridades.

Te puede interesar: El Frente de Todos pagó USD 10 millones diarios a organismos internacionales y otros Estados




Comentarios

DEJAR COMENTARIO


Banner elecciones 2019

Destacados del día

Últimas noticias