Mundo Obrero México

De la romantización de la cuarentena a la tragedia del trabajo

La crisis del capital ha agudizado la tragedia del trabajo a nivel mundial. Según la OIT, el 61% de la población activa vive en la informalidad laboral, un contingente de 2 mil millones de trabajadores son lanzados al abismo de la precariedad. En México 42 millones de trabajadores están en riesgo.

Martes 24 de marzo

Para 2 mil millones de trabajadores alrededor del mundo, la cuarentena pone en entredicho la vida. El desempleo podría aumentar en 24.7 millones de personas. En México, el 56% de los empleos se encuentran en esas condiciones de informalidad laboral, 31 millones de trabajadores en riesgo.

Los empleos formales tampoco escapan a esta vorágine, según los estimados de la Nueva Central de Trabajadores, en nuestro país tan sólo 3 millones de trabajadores logran oponer cierta resistencia a través de un sindicato auténtico; el resto vive con pocos recursos organizativos para luchar por mejoras laborales, muchos en condiciones inestables, con contratos eventuales, subcontratados (outsourcing) y diversas modalidades que trasgreden también el cumplimiento de derechos laborales y humanos.

Pobreza y desempleo

A este escenario de por sí trágico, se suma la actual amenaza sanitaria a nivel global. Con la pandemia del Covid-19, la OIT calcula un aumento en el desempleo mundial de 5.3 millones en el mejor de los casos hasta los 24.7 millones en el peor, esto sobre la base de que ya existen 188 millones de desempleados.

Cabe el comparativo de que el desempleo aumentó en 22 millones después de la pandemia de la influenza AH1N1 en 2009. Sin embargo, la coyuntura es significativa en estos momentos, pues se conjuga con una muy posible crisis financiera y una recesión mundial, donde el PIB podría caer hasta el 10% en los países centrales si la producción permanece detenida al 50% de su capacidad en un mes y en 25% en dos meses. A este panorama se suman las devaluaciones y la estrepitosa caída de los precios del petróleo.

Las primeras estimaciones de la CEPAL advierten (moderadamente) una contracción de -1.8% del PIB en América Latina, lo que podrá llevar un fuerte aumento en el desempleo (del 10%), así como un incremento en el número de pobres, pasando de 185 a 220 millones de personas, y de 67.4 a 90 millones de personas en pobreza extrema.

Con estas consideraciones, 24.7 millones de desempleados podría ser una cifra modesta.

La crisis de los pequeños negocios en México

Durante el llamado periodo neoliberal, el aparato productivo nacional y el mercado interno se han deprimido, baste señalar el caso de las empresas paraestatales, que a principios de los ochentas se contaban más de mil y al día de hoy no rebasan las 200.

Según el INEGI, de 4.2 millones de unidades económicas, el 99.8% son micro, pequeñas y medianas empresas (Pymes), de las cuales el 95.4% no tiene participación con las cadenas globales de valor, es decir, son empresas enfocadas al mercado interno, los productos y servicios que ofrecen no son fácilmente realizables ante los malos salarios y el poco consumo de la población, a los pocos años quiebran.

Paradójicamente, las Pymes son las que generan más empleos en el país, alrededor de 42 millones de trabajadores sobre un total de 54 millones para 2018, el 78%. Son estás Pymes las que saldrán más afectadas con las medida sanitarias, pequeños negocios que viven al día, un cierre masivo los llevará a la bancarrota en muy poco tiempo y se pondrán en riesgo muchos de estos empleos.

No son 31 millones los trabajadores informales en riesgo, sino 42 millones que trabajan en las Pymes.

Lo que ha socorrido a la burguesía nacional y los gobiernos mexicanos en el periodo neoliberal es su adaptación y subordinación a la globalización. Convirtiédose la región fronteriza en un polo de atracción para la Inversión Extranjera Directa, en particular norteamericana, cuyo flujo inicial ascendente registró, entre 1994 y 2007 una tasa promedio de crecimiento de 5.9% y que se amplió geógraficamente hasta El Bajío. Obviamente estamos hablando de un salto enorme, a través de las nuevas plantas automotrices y "aeronáuticas", de la propiedad extranjera.

Según la CEPAL, de mantenerse la cuarentena por tres meses, la actividad turística del Caribe se contraería en 25%. En el Caribe mexicano, esta actividad es uno de los pocos polos de crecimiento vinculado con el mercado interno, tan solo la expectativa de la posible contingencia sanitaria ya ha causado despidos masivos de trabajadores en hoteles y centros de entretenimiento. Los pequeños negocios corren más riesgo de quebrar ante la falta de consumo en estas zonas turísticas.

En estas condiciones,la idealización de la cuarentena sólo es pensable para una porción muy reducida de la población. Para la mayoría de nosotros, nos deja con la preocupación de sí mañana podremos contar con un ingreso que nos permita subsistir o si perderemos el trabajo en estos días de cuarentena.

Si nosotros los trabajadores no contamos con una organización propia para enfrentar los abusos de la patronal avalados por el gobierno, es seguro que terminaremos pagando los costos de la crisis, otra vez. ¡No lo permitamos! Organízate, organicémonos. Puedes comenzar dejando un mensaje aquí abajo, en los comentarios.

¡Nuestras vidas valen más que sus ganancias!

¡Queremos Trabajo Digno!

Fuentes:

CEPAL, Comunicado de prensa, Covid-19 tendrá graves efectos sobre la economía mundial e impactará a los países de América Latina y el Caribe, disponible acá.

INEGI, Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo, Cuarto trimestre de 2019, disponible acá.

Nueva Central de Trabajadores, Llegó la hora de construir una Nueva Central Unitaria, disponible acá.

Organización Internacional del Trabajo, COVID-19 and world of work: Impacts and responses, disponible acá.







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