Política Chile

ACTO 17N

Dauno Tótoro: “Construyamos una gran fuerza política que aspire a una sociedad sin explotación ni opresión”

El dirigente nacional del Partido de Trabajadores Revolucionarios y ex candidato a diputado se presentó en el Acto por una Izquierda Anticapitalista e Internacionalista de las y los Trabajadores, que congregó a cerca de 500 personas. “La fuerza social que crea toda la riqueza del país puede poner en jaque este sistema de explotación y miseria”, planteó el joven.

Sábado 17 de noviembre de 2018 | 20:52

Este sábado 17 de noviembre se realizó el Acto por una Izquierda Anticapitalista e Internacionalista de las y los Trabajadores, en el Foro Griego de la Usach, y que convocó a más de 500 personas, entre trabajadoras, trabajadores, dirigentes sindicales, estudiantes y mujeres, de distintas ciudades de Chile; además de la presencia de los diputados nacionales de Argentina Nicolás del Caño- dirigente del Partido de Trabajadores Socialistas (PTS) y ex candidato presidencial- y Nathalia González Seligra- docente, militante del PTS y referente en el movimiento de mujeres del país vecino-; Leticia Parks, militante del MRT de Brasil y editora de Esquerda Diário; Violeta Tamayo, dirigenta de Pan y Rosas Bolivia; y una contundente delegación internacional de Perú y Bolivia.

Quien realizó la última intervención del Acto fue el dirigente nacional del Partido de Trabajadores Revolucionarios (PTR) y ex candidato a diputado, Dauno Tótoro: “Hoy, cuando los gobiernos derechistas de América Latina se preparan para ajustar al pueblo trabajador se hace más necesario que nunca levantar alto las banderas de la izquierda internacionalista, socialista y de las y los trabajadores”, argumentó el joven.

Para el dirigente del PTR “las bases del modelo capitalista chileno que han construido en común la derecha y la Concertación, son la súper-explotación y precariedad laboral, el sobre-endeudamiento, los salarios y pensiones de hambre; las privatizaciones y el saqueo de los recursos (...) Pero la fuerza social que crea toda la riqueza del país y de la cual se apropia esa minoría de empresarios, es una fuerza gigante, que de levantarse puede poner en jaque este sistema de explotación y miseria”, afirmó Tótoro.

En su discurso, Tótoro hizo una dura crítica a cómo viene actuando el Frente Amplio: “se presenta como una alternativa, pero no tiene como programa transformar esa enorme fuerza social en una fuerza política independiente de los capitalistas. Por el contrario, a la cabeza de las organizaciones estudiantiles y del Colegio de Profesores, las transforman en apéndices de la cocina parlamentaria, fomentando ilusiones en las instituciones del régimen de la transición pactada, canalizando todo el descontento con el gobierno de la derecha hacia el terreno parlamentario”.

“Nuestro objetivo es construir el embrión de un partido revolucionario en Chile. Un partido que, fusionándose con la vanguardia que sale a la lucha, a partir de sus experiencias en la lucha de clases, tenga la fuerza para imponer un frente único obrero para unificar los distintos sectores de la clase trabajadora en la resistencia a los ataques de la derecha y los capitalistas (…) que levante las demandas democráticas negadas por la herencia pinochetista desde una perspectiva anticapitalista; y que prepare las condiciones de la lucha por un gobierno de las y los trabajadores que expropie a la burguesía y socialice los medios de producción”, manifestó Tótoro.

Revisa el discurso completo de Dauno Tótoro, dirigente nacional del Partido de Trabajadores Revolucionarios y ex candidato a diputado

Muy buenas tardes compañeras y compañeros. Es un tremendo orgullo estar aquí, en este gran acto, frente a cientos de compañeras y compañeros de todo el país y de distintos países de Latinoamérica.

Hoy, cuando los gobiernos derechistas de América Latina se preparan para ajustar al pueblo trabajador se hace más necesario que nunca levantar alto las banderas de la izquierda internacionalista, socialista y de las y los trabajadores.

Banderas de solidaridad de clase con nuestros hermanos y hermanas bolivianos, contra la reaccionaria clase capitalista chilena que se niega a discutir el derecho a la salida al mar del pueblo boliviano. Saludo a la compañera Violeta Tamayo y a la delegación que se hizo presente en este acto.

Banderas de unidad con nuestros compañeros y compañeras del Perú, que también se hicieron parte.

Saludamos a Nicolás y Nathalia, diputados del PTS que representan un tremendo ejemplo vivo de las grandes luchas de la clase trabajadora en Argentina.
A Leticia Parks, y a los compañeros y compañeras del MRT, que en Brasil pelean por un programa para enfrentar al golpismo y a la extrema derecha.

Somos parte de esta corriente, la Fracción Trotskista por la Cuarta Internacional, con quienes levantamos la red de diarios digitales La Izquierda Diario, en 7 idiomas y con millones de visitas al mes y levantamos una fuerza militante con presencia en América Latina, Europa, y en el corazón del imperio: los Estado Unidos.

En Chile, Piñera y la derecha festejaron el triunfo de Bolsonaro. Son socios subordinados de Trump, que busca fortalecer la injerencia imperialista y los ataques capitalistas en todo el continente.

Por eso no es de extrañar que el gobierno desate una feroz represión contra el Pueblo Mapuche en Temucuicui, con el infame Comando Jungla. ¡El Estado chileno le ha declarado la guerra al pueblo mapuche, mandato que han llevado adelante tanto la derecha como la Concertación! ¡Camilo Catrillanca presente!

Piñera representa a los grandes grupos económicos, los Luksic, Matte, Angelini y compañía. Sus tiempos mejores son sólo para los empresarios.

Para el pueblo trabajador solo hay cierres de empresas como en Iansa y Maersk; hay despidos como en el Ferrocarril Antofagasta Bolivia (FCAB), en Komatsu y en Caserones. Son salarios de hambre, más precarización con el Estatuto Laboral Juvenil y el “tele-trabajo”.

Esta farsa empieza a transformarse en frustración de millones. Por eso Piñera instala su Agenda de Seguridad: fortaleciendo la policía, expulsando inmigrantes, criminalizando a la juventud con Aula Segura.

Los empresarios exigen más ataques y reformas neoliberales. Y el gobierno les responde: anuncian una reforma laboral, contra los sindicatos y el derecho a huelga.
Piñera se apoya en los partidos de la ex Concertación. Chile Vamos es una fuerza minoritaria en el Parlamento. Solo puede impulsar su programa porque la llamada oposición le aprueba todas sus leyes. Y no es casual. En sus gobiernos mantuvieron y profundizaron la herencia de la dictadura. No olvidamos que al igual que la derecha cargan con muertes obreras como Nelson Quichillao, Rodrigo Cisternas, y de comuneros mapuche como Alex Lemún, Jaime Mendoza Collío, Matías Catrileo. ¡Tienen sus manos manchadas de sangre!

Las bases del modelo capitalista chileno que han construido en común la derecha y la Concertación, son la súper-explotación y precariedad laboral, el sobre-endeudamiento, los salarios y pensiones de hambre; las privatizaciones y el saqueo de los recursos.

Este modelo para los neoliberales del mundo es el de un país con el 70% de las y los trabajadores con salarios bajo los $400.000, la mitad de los trabajadores con contratos precarios y subcontrato. Más de un millón de jóvenes endeudados por estudiar, en uno de los sistemas universitarios más privatizados y caros del mundo.
Hablan de desarrollo, pero 1,4 millones de personas no tienen agua potable ni baño y los campamentos han aumentado 500% la última década.

En este país “modelo”, mientras más de un 1 millón de jubilados viven con pensiones de hambre, el 0,01% se lleva el 35% de la riqueza nacional.

Pero la fuerza social que crea toda la riqueza del país y de la cual se apropia esa minoría de empresarios, es una fuerza gigante, que de levantarse puede poner en jaque este sistema de explotación y miseria.

¡Es la enorme fuerza de la clase obrera, la gran mayoría del país!

Son los más de 7 millones de trabajadoras y trabajadores. Millones en el comercio, la mayoría mujeres con salarios mínimos. Cientos de miles en el transporte que hace andar a las ciudades. Son miles en las industrias estratégicas, que hacen funcionar la gran minería, las forestales, las salmoneras.

Sin embargo, esa fuerza está fragmentada y contenida por las burocracias sindicales ligadas a esa oposición neoliberal dócil y servil a la derecha.

El Frente Amplio, que se presenta como una alternativa, no tiene como programa transformar esa enorme fuerza social en una fuerza política independiente de los capitalistas. Por el contrario, a la cabeza de las organizaciones estudiantiles y del Colegio de Profesores, las transforman en apéndices de la cocina parlamentaria, fomentando ilusiones en las instituciones del régimen de la transición pactada, canalizando todo el descontento con el gobierno de la derecha hacia el terreno parlamentario.

La práctica de acusaciones constitucionales y maniobras parlamentarias se han mostrado totalmente estériles para enfrentar al gobierno y a este régimen anti-popular.

Detrás del discurso antineoliberal y la independencia formal ante la Nueva Mayoría, lo que se debate internamente en el Frente Amplio hoy, es si en las próximas elecciones van a ir con el Partido Comunista y alas supuestamente antineoliberales del Partido Socialista, o si van a ir incluso con políticos reconocidamente neoliberales. Como no podría ser de otra forma, esa estrategia viene acompañada de un programa utópico de reformas cosméticas del capitalismo, negando tareas elementales para resolver las demandas más sentidas de los trabajadores y el pueblo pobre, como el no pago de la deuda externa y la estatización bajo gestión de los trabajadores de los recursos estratégicos de la economía. 

Esta política del Frente Amplio se contrapone por el vértice a la de desarrollar la unidad de los trabajadores, las mujeres y la juventud para enfrentar a la derecha con millones en las calles; levantando un programa anticapitalista que es el único que puede dar una salida verdadera a los problemas estructurales del país.

Al levantar un programa antineoliberal de conciliación de clases, el Frente Amplio no tiene otro camino sino el de repetir las tragedias de las experiencias de gobiernos posneoliberales de Latinoamérica. Esos gobiernos en momentos de bonanza económica pudieron dar algunas concesiones mientras tanto las clases dominantes seguían teniendo ganancias históricas. Pero al administrar la estructura heredada del neoliberalismo, cuando vino la crisis económica, fueron los que comenzaron a aplicar los ajustes que exigían los mercados y al contener la lucha de clases le abrieron el camino a la vuelta de la derecha.

¿Por qué un gobierno del Frente Amplio no terminaría como el de PT en Brasil y que ante la crisis respondió con ataques que desmoralizaron a su propia base social y ayudaron a fortalecer a la derecha golpista? ¿Por qué no terminarían como el kichnerismo, que estando en el gobierno reprimió sectores de vanguardia que salieron a luchar, como nos relataron los compañeros del PTS?

Otros sectores, que critican esas experiencias y denuncian el rol de Trump y del imperialismo, de la OEA y la derecha en la región, apoyan sin embargo a gobiernos como el de Nicolás Maduro y el fracaso del chavismo, que apoyado sobre las fuerzas armadas son responsables de la catástrofe económica y social del pueblo venezolano.

A estas experiencias hay que contraponerle otra vía. Una donde sea la clase obrera la que se ponga a la cabeza de la resolución de los problemas sociales de las grandes mayorías.

Esta alternativa hay que construirla. Necesitamos levantar una gran corriente que confíe en la fuerza de millones de asalariados, junto al movimiento de mujeres y estudiantil, a la diversidad sexual, al pueblo mapuche, y que se organice en las calles, lugares de trabajo y estudio.

Como decía Bárbara, hemos sido parte con nuestras compañeras de la lucha por el derecho al aborto legal y Ni Una Menos, batallando para que ese movimiento levante las demandas de las mujeres trabajadoras, y para que las trabajadoras pasen a la ofensiva contra la explotación capitalista. Esa es la batalla que damos desde Pan y Rosas Teresa Flores, como han expresado mis compañeras en sus palabras.

Como dijo Marcela, construimos una juventud que se ha forjado al calor de las grandes luchas del movimiento estudiantil, por la conquista de la educación gratuita universal, en contra de los cierres de universidades y sus crisis, y que pelea para fusionarse con la juventud trabajadora, levantando las demandas de los que más sufren con la esclavitud asalariada, poniendo de pie una gran fuerza política que aspire a una sociedad sin explotación ni opresión.

Como dijo Pablo por eso militamos en el movimiento obrero luchando por construir corrientes clasistas, antiburocráticas y combativas para recuperar los sindicatos de las manos de la burocracia y transformarlos en verdaderas herramientas de lucha.
El PTR encarna la fusión de las batallas que damos en el movimiento obrero, en el movimiento estudiantil y en el movimiento de mujeres, para construir el embrión de un partido revolucionario en Chile. Un partido que, fusionándose con la vanguardia que sale a la lucha, a partir de sus experiencias en la lucha de clases, tenga la fuerza para imponer un frente único obrero para unificar los distintos sectores de la clase trabajadora en la resistencia a los ataques de la derecha y los capitalistas; que forje la alianza de la clase obrera con la juventud, el movimiento de mujeres, el pueblo mapuche y los demás sectores oprimidos de la sociedad; que levante las demandas democráticas negadas por la herencia pinochetista desde una perspectiva anticapitalista; y que prepare las condiciones de la lucha por un gobierno de las y los trabajadores que expropie a la burguesía y socialice los medios de producción.

Es con esa perspectiva que el año pasado levantamos candidaturas anticapitalistas en Santiago y en Antofagasta, siguiendo el ejemplo del Frente de Izquierda de Argentina para poner el trabajo parlamentario a servicio de desarrollar la movilización extra parlamentaria. 

Esta batalla la damos codo a codo con nuestras compañeras y compañeros de la Fracción Trotskista que se combate por la reconstrucción de la Cuarta Internacional como partido mundial de la revolución social. Porque encaramos la pelea por la revolución en cada uno de los países en que militamos como parte inseparable de la lucha contra el imperialismo y por una Federación de Repúblicas Socialistas de América Latina.

Las y los invitamos a ustedes a sumarse a la batalla por este apasionante objetivo. El de luchar por la revolución internacional y por una sociedad comunista, sin clases sociales, sin Estado, sin dinero, donde el trabajo sea lo mínimo necesario y el ser humano pueda desarrollar toda su capacidad creativa.

Llamamos a cada uno de ustedes a sumarse a la militancia revolucionaria. ¡Viva la clase trabajadora!







Temas relacionados

Acto 17N Anticapitalista e internacionalista   /    Dauno Tótoro    /    Política Chile   /    Trabajadores   /    Géneros y Sexualidades   /    Juventud

Comentarios

DEJAR COMENTARIO