Cultura

ENTREVISTA

Daniela Seggiaro, Nosilatiaj y la belleza de la cultura wichi

La realizadora salteña fue nominada para el Premio Cóndor de Plata a la mejor ópera prima con la película “Nosilatiaj. La belleza”, donde rescata el valor inmenso de la cultura wichi. El año pasado se movilizó junto a otrxs artistas por la necesidad de la legalización del aborto. Y ya proyecta su próximo film.

Jueves 22 de agosto | 15:20

¿Cómo combinás en "Nosilatiaj" el registro documental con la dimensión poética?

Me parece que si esa combinación existe en Nosilatiaj, debe ser por el trabajo que realizamos desde la ficción. Con el equipo y con los actores hicimos todo lo que podíamos para que algo se revele en cada escena que filmamos como si estuviéramos en un rodaje documental pero con la posibilidad de repetir las tomas las veces que nos parezcan necesarias, muchas veces también hicimos tomas únicas, cuando nos dábamos cuenta de que habíamos encontrado algo irrepetible. Me gusta mucho recorrer esos territorios de la ficción buscando verdades y poesía, siempre imaginé que así trabajan las películas que me gustan.

¿Por qué se vuelve fundamental la incorporación de la lengua wichi?

Siempre pienso que el personaje de Sara, la patrona, nunca se detuvo a pensar en que Yolanda habla y piensa en su propia lengua y que por lo tanto habita un territorio muy diferente al de ella. Creo que ahí está la clave de la película. Históricamente el idioma wichi hämtès ha tenido muy pocas oportunidades de ser escuchado.

¿Cómo ves que se desarrolla la lucha por la incorporación de estas culturas? ¿Se convive con la diferencia?

Yo noto que el verdadero diálogo intercultural todavía no alcanza la profundidad que se merece. Los pequeños avances que hay en ese sentido me parece que se dan gracias a grandes esfuerzos y largas luchas que llevan adelante las propias culturas junto a algunos colaboradores externos. Particularmente hace pocas semanas obtuvieron media sanción en la cámara de diputados de la provincia de Salta para el proyecto de ley que promueve el conocimiento de la lengua wichí y el reconocimiento del alfabeto unificado wichi lhämtès en el que muchos representantes de las comunidades trabajan hace más de treinta años. Esto es un paso interesante pero todavía falta muchísimo para convivir con la diversidad cultural como una riqueza y no como un conflicto.

Dijiste en una entrevista: "la cabellera de Yolanda lleva impresa toda la belleza del monte chaqueño", ¿qué simboliza esa belleza a lo largo del film?

Sí. Entiendo que toda la belleza y riqueza cultural y natural de lo que fue el Gran Chaco salta a la vista de cualquier persona que se acerque por esa zona pero se ha intentado siempre invisibilizarla para construir la idea de que “ahí no hay nada” y justificar así su destrucción. Siempre se ha instalado la idea falsa de que ese monte no tiene nada que sirva, se le dijo el “desierto verde” justamente para poder cortarlo y hacer con él lo que se desee hasta llegar a vender tierras con gente adentro. Pasa lo mismo con la decisión del corte de pelo de Yolanda. Sara se siente habilitada a hacer con su cabellera lo que ella quiere, cortarla, venderla, usarla como si nada. En su interior, Sara sabe de la belleza de esa cabellera aunque sólo atine a decir: “tanto lío por una simba mataca” justificando su mala decisión con un triste uso del sentido común. El pelo crece. El monte también puede volver a crecer, todo en él es bello y maravilloso.

¿Cuáles son los elementos de tensión en el film?

La tensión se da en la falta de diálogo, en el poco espacio que se deja para la reflexión debido al intento desesperado de homogeneizar la vida. Sara desea alcanzar una idea de “normalidad” a la que no va a llegar nunca y sufre por ese deber ser con el que trata de cumplir con todas sus fuerzas. Yolanda se sumerge y mantiene como un tesoro su diferencia hasta que se da cuenta del peligro que corre y decide protegerse alejándose. Creo que el cariño entre ellas puede existir pero que no puede crecer ni ser del todo sincero porque lo que falta es la celebración de la diferencia.

Cuáles son tus proyectos a futuro?

Estoy trabajando en una nueva película que esperamos poder filmar este año. El relato plantea nuevos puntos de tensión intercultural en el marco de una historia quizás más coral y en una escala territorial. Lo que circula por este nuevo relato se vincula a las distintas ideas civilizatorias y a las maneras de habitar un espacio.

El año pasado te movilizaste por el aborto legal en Salta, ¿qué opinás del tratamiento del tema en tu provincia?

Desde muchos sectores se trabaja en Salta para que la ley salga. Sacar a la práctica del aborto de la clandestinidad es un derecho de salud pública. Es muy triste ver cómo se manipula la información inculcando el miedo irracional y apelando a fanatismos religiosos pero pienso que eso va a terminar pronto. Nadie quiere ver sufrir a una hermana, a una amiga, a una familiar que por el motivo que sea decide interrumpir un embarazo, la violencia a la que se enfrenta ese cuerpo es enorme y ya es tiempo de terminar con ella. La clandestinidad nunca es buena, siempre esconde un gran negocio sucio. Tengo esperanza en que pronto las mujeres ganemos ese derecho. Sé que pronto será ley.

Trailer

Yolanda, una joven de origen wichi, cuenta en su lengua nativa (Wichi Lhämtes) la historia de cómo, siendo la criada de una familia criolla, le cortan injustamente el pelo: su rasgo característico, su belleza. El hecho amenaza su lazo cultural con el mundo criollo y define su destino.







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