Cultura

A 45 AÑOS DEL GOLPE DE PINOCHET

Cuando el trotskismo argentino entrevistó a la vanguardia revolucionaria del proletariado chileno

En agosto de 1973 un corresponsal de Avanzada Socialista (PST) viajó a Chile para entrevistar a Armando Cruces, presidente del cordón industrial Vicuña Mackena, baluarte de la revolución obrera en el país hermano.

Roberto Andrés

@RoberAndres1982

Martes 11 de septiembre | 12:45

“Hubiéramos querido que este reportaje apareciera encabezado por una foto de Armando Cruces tal como lo conocimos: rodeado por sus compañeros en el patio de su fábrica, Elecmetal. Nos habría gustado que el lector argentino lo hubiera visto como lo vimos en ese momento: descargando un camión de víveres entre los trabajadores, un camión que había roto el cerco de hambre con que la burguesía intenta rendir a los obreros chilenos. O también sería lindo que pudieran verlo retratado al pie de uno de los muñecos que cuelgan a lo largo de la avenida Vicuña Mackena, en Santiago, frente a las fábricas: uno de esos muñecos que representan a los patrones expulsados de sus fábricas por los trabajadores. Fábricas donde ahora trabajan sin patrones; fábricas donde los compañeros chilenos nos demuestran desde hace meses que los obreros pueden producir sin parásitos capitalistas”.

Así comenzaba un artículo de Avanzada Socialista, “órgano oficial del Partido Socialista de los Trabajadores (PST)”, que en su número 72 (del 16 al 22 de agosto de 1973), dedicaba parte de sus páginas al proceso revolucionario abierto en el país trasandino y que sería sanguinariamente derrotado un mes después con el golpe de Estado dirigido por el general de Ejército Augusto Pinochet. El periódico trotskista envió un corresponsal a Santiago de Chile, quien pudo entrevistar a Armando Cruces, joven soldador de 26 años, dirigente de Elecmetal y referente del ala izquierda del Partido Socialista, quien presidía en ese momento el Cordón Industrial Vicuña Mackenna, baluarte de la revolución obrera en el país hermano.

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“Lamentablemente una descompostura absurda de nuestra cámara fotográfica nos impidió traer el retrato del compañero Cruces. Pero quizás no vino mal este accidente. Quizás ayude al lector a ver más directamente -a través de estas páginas- al gran protagonista: la heroica clase obrera chilena, la que ha tomado fábricas y las hace producir, la que está construyendo una herramienta colosal -el Cordón Industrial- órgano de poder de los trabajadores, formado por representantes directos de las fábricas y parecido al soviet con que en 1917 los obreros rusos destruyeron al Estado burgués e implantaron su propio Estado. Y es a esas heroicas masas chilenas las que sentimos que estábamos reporteando cuando nos acercamos con nuestro grabador al presidente del Cordón Industrial Vicuña Mackenna, Armando Cruces, 26 años, obrero metalúrgico”.

Zona de desarrollo en Santiago de los principales cordones industriales y comandos comunales. Fuente: R. Moss, Chile’s marxist experiment (1973).

Para el momento de la entrevista se estima que ya se habían formado más de 31 cordones industriales a lo largo de todo Chile, de los cuales unos ocho pertenecían a la ciudad de Santiago (aunque hay registros de algunos más), la ciudad más industrializada del país con tres millones de habitantes, seguida por la ciudad de Concepción más al sur, con cinco cordones industriales organizados, y luego por Valparaíso, la ciudad porteña que contó con tres cordones industriales.

En este contexto cuando se habla de cordones industriales no se le reduce al concepto tradicional entendido como “zona territorial que reúne un conjunto de fábricas e industrias”, digamos un “cordón en sí”, sino al proceso de organización que vive tal cordón, con los obreros tomando las fábricas, haciéndolas producir, formando un comando central, con periódicos propios, comités de vigilancia, secretarías de cultura, etc, lo que podemos sintetizar como un “cordón para sí”.

Armando Cruces era dirigente de uno de los tres principales cordones industriales de Santiago, el cordón Vicuña Mackena que se extendía hacia el sur de la ciudad a través de la avenida que le da el mismo nombre. Los otros cordones muy destacados eran el cordón Cerrillos-Maipú, presidido por Hernán Ortega (PS), y el cordón San Joaquín, presidido por Víctor Muñoz, ambos socialistas, quienes a su vez destacaban por su corta edad, promediando los 26 años en el momento.

“REPORTAJE EXCLUSIVO AL COMPAÑERO ARMANDO CRUCES, 26 AÑOS, OBRERO METALÚRGICO Y PRESIDENTE DEL CORDÓN INDUSTRIAL VICUÑA MACKENA, VANGUARDIA DEL MOVIMIENTO OBRERO CHILENO

Compañero, entre la vanguardia obrera argentina comienza a discutirse la experiencia de Chile. Allá llegan noticias sobre los Cordones Industriales y que las fábricas están funcionando bajo administración o participación obrera. Nos interesa hacer conocer esta experiencia. Para comenzar, ¿podría usted explicarme qué son los Cordones?

Primero que nada, un saludo para los compañeros de Argentina, que sabemos que en este momento también están viviendo una experiencia parecida a la nuestra, donde están teniendo serios problemas los compañeros revolucionarios que se identifican por completo con la clase. En Chile, en este momento, nos está ocurriendo lo mismo. El compañero Allende, Presidente de la República, reformista, militante de mi Partido Socialista, el cual transa con el enemigo a cada momento… Hay vacilaciones. Además, el Partido Comunista de Chile se ha demostrado por entero en meter la “paz social” en Chile, y en esto ha arrastrado al propio Presidente de la República. Hay situaciones difíciles donde los militares allanan empresas, cordones industriales, poblaciones, donde hay enfrentamientos con carabineros ¡y los trabajadores en Chile estamos en estos momentos revolucionados! Tenemos cientos de empresas en poder nuestro, administradas por los trabajadores, dirigidas por nosotros, con participación. Creemos que durante los 150 años de la independencia de Chile, nunca se había visto esto. Pero esto ocurrió desde el compañero Allende. Pero desgraciadamente hoy en día, cuando ya la clase obrera -en su conciencia- ha avanzado mucho, se la quiere frenar. Se la quiere llevar a un terreno reformista, y en que aquello que nosotros hemos logrado con tanto sacrificio, derramando propia sangre de nosotros, pretenden que esto se devuelva.

Las movilizaciones que en Chile hacen los Cordones Industriales son fuertes. En Vicuña Mackena movilizamos 5.000 y 7.000 trabajadores en cada movilización, y caen tres o cuatro muertos. Porque la fuerza está ahora en los Cordones Industriales y no en la CUT. La Central Única de Trabajadores de Chile ha dejado de ser un baluarte. Y por eso han nacido estos gérmenes de poder popular que son los Cordones Industriales, esencia de lo que piensan los trabajadores. En el Cordón Vicuña Mackena -en el cual yo soy presidente- tenemos 350 empresas. Y cada movilización de nosotros nos cuesta una vida. Una vida que también por personeros del Gobierno se la apaga o no se le da importancia. Y por eso decimos: en este momento de Chile la situación es crítica. En estos momentos hay una lucha contra el fascismo, y también hay una lucha contra del reformismo, que es bastante peligroso. Y que esto ha sido en todos los países y que también por las noticias que nosotros tenemos acá, en la Argentina también están sufriendo lo mismo. Entendemos que hay persecución a los grupos de izquierda revolucionaria. También en Chile la hay. Está perseguido el MIR, los compañeros socialistas, el compañero que les habla, y muchos otros partidos de izquierda que se identifican con la clase. Por eso decimos en estos momentos en Chile, los Cordones Industriales están siendo la vanguardia del proceso.

¿Cómo se organiza un Cordón Industrial?

La organización de un Cordón Industrial, en realidad, cuesta mucho. Porque hay que tomar en cuenta que manejar 350 empresas es una situación muy difícil. Y que esto lo estamos manejando solamente trabajadores, obreros, no dirigentes de la CUT. ¡Jóvenes! El compañero que le habla tiene 26 años de edad, soy presidente del sindicato industrial de Elecmetal y presidente del Cordón Vicuña Mackenna. Aquí se puede ver claramente que el trabajo es bastante duro. Nosotros tenemos que trabajar en la empresa como dirigentes y en el Cordón con aquellas 350 empresas. Problemas de todos los días, por culpa del reformismo. Donde los compañeros se toman una empresa y el Gobierno ordena devolverla, y los compañeros llegan a los dirigentes del Cordón: ¿Y qué hacemos nosotros?

Como nosotros somos un germen de poder popular y vamos a amparar a nuestros hermanos de clase, hacemos movilizaciones en contra del Gobierno, cuando el Gobierno toma una posición reformista, una posición de transar con el enemigo, una posición de adorar a los militares.

Nosotros decimos: los Cordones Industriales tienen un trabajo muy fuerte. Se necesita participación de los trabajadores, decisión. Y aquí en Chile ha nacido de los Cordones Industriales… Y en este momento en que se le han caído, nosotros a la burguesía la hemos acorralado. A los fascistas los hemos acorralado. Porque ya en las empresas no hay fascistas, los hemos echado. Y están afuera, están en el Barrio Alto de Santiago. Por eso decimos es difícil la tarea del Cordón, pero sí es bastante positiva. Se lo repito, estamos siendo la vanguardia del proceso en estos momentos. Y de una u otra manera, en el enfrentamiento que se ve venir, los Cordones Industriales van a seguir siendo la vanguardia y van a ser donde los trabajadores, desesperados, se van a refugiar, y no en la Central Única de Trabajadores que creo está más o menos parecida a la CGT en la Argentina.

Los Cordones Industriales ¿tienen algún organismo que los unifique?

Los Cordones Industriales tienen una Coordinadora ahora, general, que está al nivel de la CUT.

¿Qué quiere decir “al nivel de la CUT”?

Es una Coordinadora que tienen los Cordones en Santiago. Son siete u ocho cordones. Y demostró poderío que esta Coordinadora da la orden y se paralizan los siete cordones, y se para todo Chile. Es un poderío, agrupa 80.000 trabajadores.

Plenario de la Coordinadora provincial de Cordones Industriales de Santiago. A la izquierda, en un círculo, Armando Cruces.

Al llegar a Chile me enteré de las negociaciones de Allende con la Democracia Cristiana. Ya he visto cuál es la posición de ustedes frente a las negociaciones. ¿Qué medidas tomarían los cordones en el caso de que por estas negociaciones se llegara a un acuerdo para devolver las fábricas? ¿Qué es lo que plantearían a la clase trabajadora?

Mira, en primer lugar los Cordones Industriales siempre van a decir lo mismo. Nosotros tenemos una consigna, una plataforma de lucha, que es “avanzar sin transar”. Y si esta plataforma de lucha hemos dicho que será siempre definitiva de los trabajadores, nosotros no vamos a aceptar jamás nunca de que esto sea transado arriba, que las empresas conquistadas por los trabajadores sean devueltas, porque no es justo. Para nosotros -los Cordones Industriales- no hay ninguna empresa que no sea importante en el país. ¡Porque donde haya trabajador y sea empresa privada, hay explotación! ¡Todo lo que dicen los Cordones Industriales es que en Chile no debe quedar ningún explotador! Y los iremos eliminando. Y aquellos extranjeros que estén al servicio de la burguesía, van a ser puestos en la frontera, por orden de los Cordones Industriales, y ya en pelotitas.

¿Qué plantean al movimiento obrero los Cordones Industriales frente al peligro de un golpe? O aunque no se dé un golpe abiertamente, el ejército -de hecho- tome la manija, como decimos en la Argentina…

Se entiende…

Es decir, ahora se arma un nuevo gabinete, en el cual en verdad el que mande sea el ejército, con Allende o sin Allende, ¿qué es lo que plantean al movimiento obrero los compañeros de los Cordones?

En primer lugar, no es una sorpresa para nosotros de que ayer haya renunciado el gabinete del Presidente de la República. A nosotros los trabajadores no nos engañan. Y por eso anteriormente lo decía y lo repito: el reformismo es el causante de esto. Y a Allende ayer se le cayeron los pantalones, por la presión de los camioneros y por todo lo que está ocurriendo en el país. Hizo renunciar su gabinete y nosotros los trabajadores entendemos que lo hizo renunciar con un solo fin: para así poder integrar a las Fuerzas Armadas nuevamente al gabinete, al gobierno. Y nosotros, los trabajadores, decimos: ¡no!, ¡no puede ser! Nosotros los trabajadores somos antimilitares. Odiamos el fascismo. Y el fascismo está en los generales, en los oficiales de las Fuerzas Armadas con estructuras fascistas creadas por ellos mismos. Y al pueblo -cuando tengan la oportunidad nuevamente- lo van a arrasar como lo están haciendo en Brasil y lo han hecho en otros países.

Pero no todas las Fuerzas Armadas son fascistas. La parte de soldados entiendo que está con el pueblo. La parte de soldados en que nosotros tenemos hermanos, familiares, con nosotros. Pero aquellos que los dirigen son fascistas; y aquellos son los enemigos de nosotros. Y aquellos son los que nuestro compañero Presidente de la República está colocando en La Moneda. Y no está colocando aquellos soldados de confianza de nosotros. Y por eso decimos que estamos en contra de los militares del Gobierno.

Si el ejército está dividido de la forma que usted me dice, ¿cómo llevar entonces, la lucha de clases al seno de las Fuerzas Armadas? ¿Usted entiende que en el ejército hay división de clases?

Sí.

¿De qué manera entonces podría llevarse la lucha de clases adentro de las Fuerzas Armadas? ¿Cómo podrían hacerlo el movimiento obrero y los Cordones?

Lo principal es que nosotros sabemos que en todos los ejércitos hay clase media, clase obrera metida, hay hermanos de nosotros, familiares, y aquellos, formando una estructura proletaria, jamás nunca podrán integrarlos a las filas burguesas de la que son los oficiales. Porque cualquiera de nosotros para poder llegar a ser oficial le va a costar un mundo.

Prensa de derecha de la época.

Referente al trabajo que se podría realizar en las Fuerzas Armadas, es importante de que en las Fuerzas Armadas se produzca una división. Y esto ya ocurrió. Los oficiales saben que en estos momentos no todo el ejército está con ellos. Que sería ridículo pensar eso. Se lo repito, los compañeros de fábrica tenemos aquí muchos hermanos, primos, que están siendo metidos haciendo el servicio, que están allá y que están esperando la oportunidad. Y cuando llegue el momento crítico –como en todas las revoluciones del mundo- viene una división de las Fuerzas Armadas, y viene una parte que se identifica con el pueblo y la otra parte que se identifica con la burguesía y el fascismo.

Para ayudar a esa división, los trabajadores chilenos y los Cordones ¿se han dado una política, por ejemplo, para fraternizar con los soldados y de explicarles qué quieren los trabajadores?

Sí, lo hemos estado haciendo. Nosotros hemos hecho llamados constantemente hacia los soldados hermanos de clase. Les decimos que nunca olviden de donde nacieron y qué es lo que son. Y que son hermanos de clase de nosotros y [no] se confundan con el fascismo. Y que ellos siempre serán bienvenidos en las filas de los proletarios. Lo hemos dicho claramente y también aquí lo estoy diciendo para que en la Argentina esto se escuche en las empresas importantes. Que esta cinta se lleve a una empresa, a varias empresas y que los trabajadores argentinos escuchen el pensamiento de los trabajadores chilenos, de los Cordones Industriales y lo que son los Cordones. Que si en la Argentina los pueden hacer, rápidamente háganlos, porque son un germen de poder popular y donde se acorrala el reformismo y donde se acorrala el fascismo. Y estos gérmenes son la esencia de la clase obrera representada en los Cordones Industriales y más adelante en los Comandos Comunales.

Compañero, ¿qué más quiere decirle a los trabajadores argentinos?

Un saludo de los trabajadores chilenos. La otra vez vino un compañero argentino, hizo unas grabaciones, después me escribió una carta [contándome] que esa cinta fue reproducida y fue difundida en las empresas argentinas y les gustó mucho a los trabajadores argentinos que pudieron escucharlas por los planteamientos de los trabajadores chilenos. A nosotros también nos gustaría mucho que ustedes difundan esta cinta y nos hagan conocer el pensamiento de los trabajadores argentinos sobre lo que estamos haciendo los trabajadores chilenos".

La entrevista finalizaba con una serie de consignas para el momento. Estas eran:

“SOLIDARIDAD CON LOS TRABAJADORES CHILENOS.
EXIJAMOS A LA URSS, CHINA Y DEMÁS ESTADOS OBREROS QUE ENVÍEN AYUDA INMEDIATA E ILIMITADA A LOS TRABAJADORES CHILENOS.
QUE LA CGT, EL MOVIMIENTO ESTUDIANTIL Y LOS PARTIDOS OBREROS Y POPULARES REALICEN ACTOS PÚBLICOS EN APOYO A LOS TRABAJADORES CHILENOS Y A SUS CORDONES INDUSTRIALES Y COMANDOS COMUNALES”.

Tras el golpe militar dirigido por el general Augusto Pinochet el 11 de septiembre, se realizan en Argentina impresionantes movilizaciones de solidaridad con el pueblo chileno. En el número 11 de su Revista de América (octubre-noviembre de 1973), el Partido Socialista de los Trabajadores dedica sus páginas a dos figuras fundamentales del proceso “desde abajo” del movimiento revolucionario chileno: “A los compañeros Armando Cruces, obrero metalúrgico, presidente del Cordón industrial Vicuña Mackenna, y a Juan Cárdenas, sargento de la Armada Chilena, organizador de los marinos antigolpistas de Valparaíso y Talcahuano. Ambos, según los indicios que poseemos, fueron víctimas de la furia asesina del golpe imperialista. En ellos queremos personalizar nuestro homenaje a los miles de héroes anónimos de la clase obrera y el pueblo chileno, a los que cayeron combatiendo o fusilados, a quienes sufren cárcel y tortura, y a los que bajo el terror gorila no han aflojado en su decisión de seguir la pelea hasta el triunfo final de la revolución obrera. Nuestro homenaje en fin a esa clase obrera que tanto luchó para alcanzar el socialismo, que para eso creó los Cordones Industriales y que pudo ser –por el momento- derrotada porque no tuvo en sus manos el arma decisiva: un partido revolucionario”.

El destino de Armando Cruces fue por muchos años algo incierto. En un primer momento se especuló que cayó en una redada en Elecmetal. Se sabe con certeza que el 17 de septiembre varios dirigentes y militantes socialistas y comunistas de esa fábrica fueron detenidos y conducidos en una camioneta hacia un despoblado en donde serían fusilados.

“Lo que yo sé es que el Negro fue detenido no en el cordón sino en una radio clandestina que tenía el Partido Socialista en una torre de Providencia por si se producía el golpe”, señaló Mario Olivares (MIR), dirigente del Cordón Vicuña por Muebles Easton, en una entrevista de 2002 al historiador francés Franck Gaudichaud. “Ahí fue detenido y posteriormente ejecutado, (pero) hace pocos años recién supe que no fue ejecutado, que él está vivo, que estuvo en el exilio y hoy en día está en Chile”. Esta información se corresponde con lo que nos señaló un dirigente del trotskismo chileno: “No hay claridad, pero supuestamente estaría vivo en Canadá”.

Gaudichaud es autor de Cordones industriales y poder popular, una serie de entrevistas a varios militantes de la época. Según nos comenta, “durante mucho tiempo no se supo qué pasó con él. Los militares y el patrón, Ricardo Claro, organizan una gran represión en Elecmetal y son detenidos seis militantes, hoy desaparecidos”.

“No tenemos los detalles de cómo logró salvarse. Parece que salió al exilio muchos años. Yo tenía la información que estuvo en Venezuela muchos años, pero al parecer una militante chilena logró seguirle la pista”, comentó Gaudichaud a LID Argentina.

Se trata de Dolores Mujica, autora de una Cronología comentada de los Cordones Industriales, quien en 2013 declaró: “Sabemos dónde está, pero no se lo vamos a decir. Puesto que él no quiere hablar, y lo respetamos. Pero está vivo. Aún teme que los milicos lo encuentren. Sueña con que llegan. Que lo torturan. Sigue siendo un obrero, soldador. Se escapó de los camiones porque lo dieron por muerto. Confundieron su sangre con la sangre de sus compañeros. Escapó al exilio. Lo encontramos. Y estamos esperando, pues la leyenda sigue viva. Armando Cruces, el fantasma de los Cordones Industriales”.







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