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Cortes de luz y frío extremo afectan a millones de familias pobres en Texas

Unos 100 millones de personas continúan afectadas este miércoles por una tormenta invernal que dejó al menos 26 muertos. Texas es el estado más afectado con 2 millones de personas sin luz y una infraestructura colapsada. Las comunidades pobres son las que sienten el peor impacto.

Juan Andrés Gallardo

@juanagallardo1

Miércoles 17 de febrero | 14:43

El Servicio Meteorológico Nacional (NWS) de Estados Unidos indicó que "las condiciones de frío intenso y fuertes vientos continúan en la mayor parte del país" desde Texas a Nueva Inglaterra. "Otra tormenta invernal mayor traerá fuertes nevadas y hielo desde el sur de las Planicies y el valle del Misisipi hacia la costa atlántica y el nordeste", añadió el informe.

Unos 100 millones de personas continúan afectadas este miércoles por una tormenta invernal que dejó al menos 26 muertos, forzó la cancelación de casi 4.000 vuelos comerciales y causó vastos cortes en el suministro de energía eléctrica.

El estado más afectado hasta el momento es Texas con 2,5 millones de personas sin energía eléctrica ni calefacción en medio de una ola de frío polar con pocos precedentes.

El impacto no es para todos por igual. Las comunidades pobres son las que más lo sufren. Por otro lado las causas están directamente relacionadas a la falta de mantenimiento de las redes eléctricas por la búsqueda de ganancias de un sistema que funciona de forma descentralizada, privatizada y en base al lucro. Las empresas no quieren invertir en una serie de medidas de contingencia que podrían evitar esta situación porque sostienen que no es rentable hacerlo cuando se trata de algo excepcional. Una excepcionalidad que ya se cobró 26 vidas en pocas horas.

Apagones de clase

Los apagones en el estado de Texas no afectan a todos de la misma manera. Los primeros y más golpeados fueron los barrios y comunidades más pobres. Según el New York Times "Si bien los apagones continuos en Texas han dejado a unos 4 millones de residentes sin electricidad en un clima brutalmente frío, los expertos y grupos comunitarios dicen que muchas comunidades marginadas fueron las primeras en sufrir cortes de energía y, si la historia sirve como guía , podrían estar entre las último en volver a conectarse. Esto es particularmente peligroso, dicen, dado que los hogares de bajos ingresos pueden carecer de los recursos financieros para huir a un lugar seguro o recuperarse después de la interrupción".

La especulación hizo que en forma inmediata se dispararan los precios de los insumos para poder calefaccionarse. Es decir que estas familias no solo no pueden ir a otros lugares para huir del frio y los cortes de luz, sino que muchas de ellas terminan endeudadas para poder comprar gas o combustible para calefaccionarse.

Como señala el Times "A los expertos les preocupa, en particular, que el aumento de los precios de la energía en medio de la creciente demanda deje a muchas familias en la ruina, incapaces de pagar sus facturas de servicios el próximo mes y provocando cortes de servicios públicos en un momento en que son más vulnerables".

En medio de la pandemia que dejó a millones de personas sin empleo y dependiendo de ayuda estatal o de bancos de comida, además de estar amenazados de un desalojo por no poder pagar el alquiler, este panorama es desolador.

La especulación antes que las vidas

Lo que ha está detrás de la catástrofe en Texas no es un problema de ingeniería, ni las turbinas eólicas congeladas, cómo insinúan los sectores que defienden la generación de energía mediante combustibles fósiles. Se trata de una estructura financiera para la generación de energía en medio de un esquema de desregulación y mercados privatizados. Esto hace que distintas empresas compitan por ganar más clientes ofreciendo tarifas bajas pero sin ningún mantenimiento de la red general. En situaciones como esta, de frío extremo, provocan un colapso del que no se hacen cargo. De hecho las empresas señalan que no tienen intención en hacer inversiones para prever situaciones como la actual, que no son frecuentes.

En este esquema basado en el lucro y la especulación, la crisis no tardó en pegar un nuevo salto. El precio mayorista de la electricidad en Houston pasó de 22 dólares el megavatio por hora a aproximadamente 9.000 entre lunes y martes. A los especuladores de los mercados no les importan ni los millones de hogares sin luz ni los muertos por frío. La escases provocada por la negligencia de las empresas se la quieren hacer pagar ahora a los trabajadores y sectores más pobres con tarifas imposibles de cubrir. Hogares que ya gastan una cantidad desproporcionada de ingresos en servicios públicos.

Como señaló el profesor de la Texas Southern University, Robert Bullard, al New York Times, “Ya sea que se trate de inundaciones por eventos climáticos severos como huracanes o algo como este frío severo, la historia de nuestra respuesta a los desastres es que estas comunidades son las primero en ser golpeadas y tienen que sufrir más tiempo”. "Estas son las comunidades que ya han sido las más afectadas por Covid. Son los hogares que tienen dos trabajos de salario mínimo, los trabajadores esenciales a los que no se les paga si no van a trabajar”.

Texas fue hasta ahora la más afectada pero la misma situación podría ocurrir en cualquier otro estado de Estados Unidos. La falta de intervención e inversión federal, la privatización de prácticamente todos servicios y la desregulación y fragmentación en cientos de empresas que se guían cada una por su lucro particular, son las razones de fondo de esta situación calamitosa. Es lo que explica que la principal potencia imperialista del mundo no pueda prever una situación como esta, llevando a decenas de personas (por ahora) a la muerte por congelamiento. Es, también, una muestra más de la decadencia del imperialismo estadounidense.







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