Sociedad

Coronavirus: qué se sabe sobre el tratamiento con plasma y quiénes podrían recibirlo

La denuncia de un paciente en estado crítico de COVID-19 visibiliza esperanzas en un tratamiento todavía en etapa experimental y plantea otro eje de debate en torno a la distribución de los recursos sanitarios durante la pandemia.

Rosario Escobar

Redacción Ciencia y Tecnología LID. Tw: @PupyescobarO

Sábado 27 de junio | 14:21

En esta semana se vio el alta de Martín Insaurralde, internado por Covid-19, quien recibió un tratamiento con plasma de pacientes recuperados muy tempranamente. También los casos de Marcelina Chara, joven qom y el de Julio Fabián, trabajador informal del conurbano, quienes también recibieron el mismo tratamiento al cual se le atribuyó efectos positivos. En contraste, se viralizó el video de Oscar Gómez, paciente con Covid-19 en estado grave, denunciando que “no es para nosotros, es para otro tipo de gente. Guardan y usan el plasma para políticos y ricos". Esta denuncia abre una discusión sobre los recursos del sistema de Salud frente a la pandemia, su producción y distribución. A la vez, plantea un alerta ante un tratamiento cuya utilización es todavía experimental y cuyos efectos, a pesar del furor mediático, todavía no han sido comprobados científicamente.

La potencialidad del “plasma convaleciente” como tratamiento para el COVID-19

En esta nota que publicamos en abril, describimos el proceso de extracción de anticuerpos a partir de plasma sanguíneo. “El plasma es la porción líquida de la sangre, lo que queda luego de remover los glóbulos rojos, los glóbulos blancos y todo el resto de las células de la sangre. Contiene muchos componentes como proteínas, grasas, vitaminas, hormonas y sales. Cuando una persona tiene una infección, su organismo reacciona creando anticuerpos para defenderse. Estos anticuerpos quedan almacenados durante mucho tiempo, incluso años, una vez que la persona se recupera. De hecho, los tests serológicos utilizados para detectar el coronavirus y otras enfermedades se basan, en realidad, en la detección de estos anticuerpos producidos por el organismo para combatir al virus. Las personas recuperadas de una infección por COVID-19 tienen muchos anticuerpos en el plasma, en este caso denominado ‘plasma convaleciente’”. El tratamiento consistiría entonces en la utilización de ese plasma con anticuerpos, en pacientes infectados con Covid, de modo de aliviar los efectos de la enfermedad. De todas maneras, a medida que avanzan las investigaciones, se va conociendo con mayor precisión qué sucede con esos anticuerpos en pacientes recuperados. Hoy tendríamos que agregar, por ejemplo, que contamos con al menos una investigación que sugiere que algunos de los anticuerpos de pacientes recuperados asintomáticos no se mantendrían más que unos meses.
Pero más importante aún es señalar que esta línea de investigación todavía está en etapa experimental. Existen varias pruebas en curso alrededor del mundo, y una de ellas en nuestro país, a cargo del infectólogo Fernando Polak, quien señaló en una entrevista reciente que “todavía no sabemos si el plasma de convaleciente sirve para tratar el coronavirus. No hay evidencia científica alguna en ningún lugar del mundo al 25 de junio de 2020 que indique que el plasma de convaleciente mejore o resuelva el Coronavirus. Todo lo que escuchamos son reportes anecdóticos y tienen la complicación de que en aquellos casos en los que el plasma no funciona es altamente improbable que se reporten. Hoy, hasta tanto se demuestre en un estudio formal la utilidad del plasma en alguna población y en alguna circunstancia, el único uso razonable es el uso compasivo. [...] como una de las múltiples medidas que usan los médicos con la esperanza de salvar una vida.”

Cabe destacar que, si bien este tipo de terapia ha dado buenos resultados para el tratamiento de otros virus como el de la Fiebre Hemorrágica Argentina, el Ébola o la gripe H1N1, la respuesta varía dependiendo del virus en cuestión. Para avanzar, es necesario conocer la concentración de anticuerpos en el plasma de pacientes recuperados e identificar anticuerpos específicos, por ejemplo, aquellos que impidan la entrada del virus al pulmón (anticuerpos neutralizantes). En el caso de la Fiebre Hemorrágica Argentina, por ejemplo, se utilizó el tratamiento con plasma humano hasta el momento en que salió la vacuna.

Plasma de caballo

En los últimos días se conoció también la noticia del desarrollo del “suero hiperinmune anti Covid-19” elaborado en base a plasma de caballo, el cual habría mostrado “un gran desempeño en pruebas de laboratorio logrando neutralizar el virus SARS-CoV-2”. A partir de inyectar una proteína recombinante del virus en caballos (inocua para ellos), éstos generan una gran cantidad de anticuerpos que serían capaces de neutralizar el SARS-CoV-2. En esta investigación participaron investigadores del Centro CRIP de la UNSAM, el Instituto Biológico Argentino (BIOL), la Fundación Instituto Leloir (FIL), el CONICET, ANLIS Malbrán y los laboratorios mAbxience e Inmunova (parte del conglomerado Insud, propiedad de Hugo Sigman). Para las próximas semanas se prevé el comienzo de ensayos clínicos en pacientes.

Gammaglobulinas

La aplicación de plasma convaleciente es una tecnología antigua y que, como señalamos, aún se encuentra en fase experimental para el tratamiento del Covid-19 o se aplica como tratamiento compasivo. Tiene ciertos riesgos, ya que junto con anticuerpos el paciente recibe otros componentes, lo que es una desventaja desde el punto de vista de la seguridad biológica. Sin embargo, el plasma puede procesarse para extraer un concentrado de anticuerpos, conocido como gammaglobulina, con una aplicación terapéutica similar. Actualmente, solo el Laboratorio de Hemoderivados de la Universidad Nacional de Córdoba tiene la capacidad de producir gammaglobulina.

La aplicación de plasma convaleciente se da según criterio médico

Cada clínica tiene un protocolo de aplicación de plasma en función de la prescripción médica, es decir, los médicos en acuerdo con ese protocolo deciden en función de cada caso en particular. La extracción del plasma convaleciente también se realiza según un protocolo específico de COVID-19 que incluye un par de hisopados negativos, y aún así, no todos los convalecientes están en condiciones de donarlo (solo alrededor de un 20% de los recuperados). En ese proceso, se extrae solo el plasma del paciente, de manera tal que un donante de plasma puede volver a donar en lapsos aproximados de una semana y hasta tres veces. Cabe resaltar que la donación de plasma convaleciente es realizada por pacientes recuperados de COVID-19 de manera voluntaria. Esto plantea el imperativo de difundir fuertemente la necesidad de donantes de plasma convaleciente. El protocolo de extracción actualmente rige en ocho provincias y de allí el interés para que quienes se recuperaron se comuniquen con la línea gratuita de cada Ministerio provincial para donar [1].

En el día de ayer, la Cámara de Diputados realizó la tercera sesión remota, en la que se trató el proyecto de creación del Programa Nacional para la Donación de Plasma Sanguíneo de pacientes recuperados de coronavirus, que el miércoles había obtenido dictamen favorable. Esta iniciativa establece además una licencia especial para los donantes bajo relación de dependencia de dos días por cada donación de plasma que realicen

Link del proyecto. {PDF}

¿Cómo llega el plasma a los pacientes?

Además del video de Oscar, en estos días se difundieron en las redes numerosos reclamos de familias de pacientes internados que intentan concientizar a los recuperados para que donen plasma.

La polémica denuncia de Oscar pone de manifiesto la necesidad urgente de que las autoridades sanitarias clarifiquen públicamente cuáles son los criterios para la aplicación de plasma entre los positivos de Covid-19: ¿En qué consiste el protocolo para tratar con plasma a pacientes? ¿Por qué en el caso de Insaurralde se aplicó de forma rápida y no fue así en otros casos? ¿Fue este un caso de “aplicación compasiva”?

En Argentina se halla reglamentada desde el 2004 la “Ley de sangre” 22.990, así como también leyes a nivel provincial y CABA. Esta ley establece entre otras cosas, la centralización de las muestras de sangre y plasma en centros regionales (pueden ser privados o públicos), los cuales se encargan de gestionar su análisis, procesamiento y posterior provisión de plasma a las clínicas. De esta manera, el plasma extraído en cada clínica es enviado a los centros regionales, lugar donde también se extrae plasma de pacientes recuperados. Los centros regionales privados tienen acuerdos con un conjunto de clínicas de la zona, las cuales son en general provistas de plasma convaleciente por el centro regional con el que hayan tenido ese acuerdo. Dado que la cantidad de plasma disponible actualmente depende de la voluntad de los donantes recuperados, se trata de un recurso que en general escasea.

Democratizar el acceso

Más allá de las incertezas sobre la efectividad del tratamiento, la denuncia de Oscar alumbra una desconfianza necesaria sobre un sistema de Salud mercantilizado en una sociedad de clases. Respecto al acceso a los tratamientos con plasma u otros, se plantea una situación similar a la de los tests y otros insumos sanitarios necesarios para enfrentar la pandemia: la necesidad de que el Sistema de Salud cuente con los recursos necesarios y que su acceso y distribución no queden librado a criterios de mercado según la clase social. El acceso a la salud es una pelea de la clase obrera y los sectores populares, y esta no es la excepción.

Ante esto, se hace urgente el planteo del Frente de Izquierda Unidad, de unificación y centralización de todo el sistema público y privado de salud, para que su acceso sea verdaderamente universal, y la declaración de utilidad pública de los laboratorios medicinales y fábricas de elementos sanitarios.



[1Para la donación de sangre, los pacientes de la provincia de Buenos Aires que se hayan recuperado de coronavirus deben comunicarse a la línea gratuita del Centro Único Coordinador de Ablación e Implante Provincia de Buenos Aires - CUCAIBA: 0800-222-0101. Las personas de La Plata pueden dirigirse al Instituto Provincial de Hemoterapia (calle 15 esquina 66) y aquellas que vivan en otros municipios pueden llamar a esa línea gratuita que se encuentra activa las 24 horas para solicitar que personal de ese Centro, dependiente del ministerio de Salud bonaerense, realice el traslado necesario para concretar la donación de plasma.







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