Sociedad

FERIAS DE LA ECONOMÍA POPULAR

Córdoba: quieren ferias “lindas, limpias y ordenadas”, un insulto a la creación de cientos de feriantes

El intendente Martin Llaryora y la secretaria Liliana Montero impulsan una reforma de las ferias que atenta contra su espíritu. Laura Vilches del Frente de Izquierda presentó un pedido de informes y busca que la voz de los feriantes sea escuchada en el Concejo Deliberante.

Miércoles 7 de octubre | 14:34

Una delegación de feriantes, de diversas ferias de la economía social, estarán presentes en la reunión de comisión del Concejo Deliberante de nuestra Ciudad. La invitación a la que Hacemos por Córdoba se oponía, se podrá lograr por la insistencia e innumerables gestiones que la Concejala Laura Vilches viene llevando a cabo desde hace dos meses.

Las ferias de la economía social de la Ciudad de Córdoba eran 21 hasta la asunción de Llaryora en la Intendencia Municipal. El número no es estático porque a partir de las decisiones unilaterales tomadas desde la Subsecretaria de Planificación tanto por Liliana Montero, como por el Director de Economía Social, Augusto Zárate, los feriantes que viven o completan sus ingresos feriando, han sido, en muchos casos, empujados por la necesidad ha comercializar en nuevos espacios.

Las y los feriantes también han sido atropellados por la política que el ejecutivo considera destinada a embellecer, limpiar y ordenar. Esto solo es un atropello, puesto que insulta a los feriantes considerando de antemano que su creación, cada una de las ferias de la economía social, era un producto no bello, no limpio y no ordenado.

El intendente Llaryora promete a cambio de intervenir con su propia estética a las 21 ferias de la economía social (existentes a su llegada), atraer turistas que las visiten y consuman los productos de estos espacios. Olvida que durante años se fueron cimentando en las ferias prácticas de convivencia, no fáciles de alcanzar, que le dieron idiosincrasia y belleza que, tal vez, los funcionarios municipales no están en condiciones de visualizar.

Pero, lo que si visualizan las y los funcionarios municipales es la naturalización de este mercado informal y la pretensión de encerrarlas burocráticamente, que es lo que denuncian las y los feriantes. La intención está dirigida a cooptarlos y controlarlos, lo que demuestra el nulo respeto que tiene el oficialismo por la vida y autodeterminación de las mayorías populares.

En este marco es que la Concejala Laura Vilches ha presentado un pedido de informes, que puede consultarse al final de esta nota. El proyecto surgió no solo de la necesidad de conocer las respuestas a las preguntas allí formuladas, sino también como el modo de que los feriantes, que han solicitado expresarse en las comisiones permanentes del Concejo Deliberante.

Sin embargo, hasta el momento solo son promesas y en el mejor de los casos invitaciones a reuniones sin capacidad de decisión por la falta de integrantes de las diversas fuerzas políticas.

El CONCEJO DELIBERANTE DE LA CIUDAD DE CÓRDOBA
RESUELVE

Dirigirse al Departamento Ejecutivo Municipal y por su intermedio a la Subsecretaria de planificación y gestión para una Ciudad Inclusiva de la Municipalidad de Córdoba de para que en los términos del artículo 65 de la Carta Orgánica Municipal responda en un plazo de siete días los siguientes puntos:

Artículo 1º: Sobre el concepto de Ferias “Lindas, limpias y ordenadas” descripto en reunión de comisión de Desarrollo Social y Derechos Humanos del día 22 de septiembre, por la funcionaria Liliana Montero:

a) ¿Ha sido consensuado con los feriantes de las ferias de economía social, artífices de la creación y sostenimiento de los espacios?
b) ¿Las soluciones para la transformación al concepto señalado jerarquizarían a todas las ferias de la economía social por igual o hay diferencias entre unas y otras?

Artículo 2º: Entre el 70 y el 80% de las feriantes son mujeres, según los datos proporcionados por Augusto Zárate, Director de Economía Social, en la reunión del 22 de septiembre 2020 en el Concejo Deliberante:

a) ¿Cuentan con datos de cuántas de esas mujeres son único sostén de hogar?
b) ¿Por qué la infraestructura (gazebos y tablones) que proporciona la Municipalidad reducen las dimensiones en las que trabajaban las y los feriantes antes de la gestión del actual Intendente Municipal?
c) ¿Por qué las y los feriantes son sometidos a la reducción de días y horas de trabajo cuándo en muchos casos son sostén de hogar a través de la comercialización de los productos que elaboran?
d) ¿Qué destino tienen los datos sociodemográficos que recaban de las y los feriantes? ¿Cómo se resguarda la privacidad de dichos datos?
e) ¿De qué manera se respeta la organización y autonomía de las ferias, sus vínculos e intercambio con las demás ferias?
f) ¿Tiene conocimiento el municipio de cuánto son los ingresos promedio que perciben los trabajadores y trabajadoras de la feria?
g) ¿Qué tipo de actividades de venta y comercialización (alimentos, vestimenta, etc.) se desarrolla en cada una de las ferias? ¿Qué otras actividades se realizan en las ferias populares?
h) ¿Qué asistencia social, psicológica, de contención han tenido las y los feriantes durante todos los meses de cuarentena?
i) ¿Qué proporción de trabajadores/as de las ferias poseen ART, jubilación, obra social?
j) ¿Qué cantidad de población de comunidades migrantes y nativas obtienen su sustento a partir de las ferias?
k) ¿Pueden los/las feriantes trabajar en más de una feria? ¿Quién toma la decisión? ¿Con qué criterio? ¿Desde cuándo?

FUNDAMENTOS

Son escasos los estudios que abordan la situación de los feriantes de las Ferias de Economía Social. La Subsecretaría de Planificación y Gestión para la Ciudad Inclusiva brindó algunos datos de modo verbal en la reunión de comisión a la que asistieron la Subsecretaria Liliana Montero y el Director de Economía Social, Augusto Zárate. Aún no contamos con el relevamiento que los funcionarios mencionaron, lo que nos moviliza a pedir informes por escrito con carácter de urgente.

Son los propios feriantes quienes nos han facilitado datos para comprender la situación de esta forma de sobrevivir ante la distintas crisis, que llevan a cabo los sectores populares de la ciudad de Córdoba.

A través de ellas y ellos, pudimos conocer, por ejemplo, el número aproximado de feriantes de algunas de las ferias, lo que respondería a una especie de “autocenso”: 63 en San Vicente; 17 en la Feria “Fuegas” (de Ciudad Universitaria), 41 feriantes en la de Pasaje Aguaducho; 350 en Villa El Libertador; 13 en Los Plátanos. Las Heras, por información periodística, arrojaba un total de 750 personas que trabajan divididas en diferentes jornadas, sin embargo, se ha llegado a hablar de más de 1500 familias que sobreviven de lo que venden y revenden en esta feria. Pero estos son datos obtenidos de forma caótica, y por lo informado en la comisión de Desarrollo Social y Derechos Humanos las ferias o paseos eran 21. ¿Siguen siendo 21 o son más? Es conocido por las y los propios feriantes y sus familias, así como por la vecindad de cada barrio, que el Municipio impone de manera unilateral e inconsulta, y como resultante, comienzan a emerger otros espacios, en otros lugares: en barrio Ferroviario, en Talleres y en las mismas inmediaciones de Las Heras.

La crisis económica, política, social y sanitaria no se puede tapar con un dedo de la mano, la necesidad de encontrar el sustento desbordará la cajita “ordenada” que el Estado Municipal ha imaginado al costado de los y las trabajadoras, los y las desocupadas bajo la consigna de embellecer, limpiar y ordenar. Es importante dejar sentado que este objetivo estatal implica un canon estético que distancia a los feriantes del espacio de creación que habían sabido erigir, el que mantenía un espíritu propio imbuido de la dinámica que, no pocas veces, les permitió sobrevivir a las crisis más agudas, ofreciendo no sólo productos de su propia elaboración, sino también, elementos y herramientas de sus viviendas hasta que la situación se volviera más a favor de sus flacos bolsillos. Las ferias de la economía social han permitido recalar la improvisación y su modus se ubica en las antípodas de los escaparates de los centros comerciales isomórficos, paradigmas del “no lugar”.
Las ferias, por otro lado, se han convertido en el único espacio de socialización, de vivencias colectivas, de acompañamiento mutuo que tienen quienes han sido relegados del sistema formal por la política devastadora de 20 años de gobiernos del peronismo cordobés en la provincia, con sus circunstanciales socios del radicalismo, juecismo y macrismo.

La naturalización de este mercado informal y la pretensión de encorcetarlo burocráticamente, que es lo que denuncian las y los feriantes, para cooptarlo y controlarlo, demuestra el nulo respeto que tiene el oficialismo por la vida y autodeterminación de las mayorías populares.

Por estas y otras razones que esgrimiré en momento de serlo oportuno, es que solicito a mis pares el tratamiento y aprobación del siguiente proyecto.







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