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Red Internacional

Pedido de condena a CFK. Continúa el debate en el Frente de Izquierda

El Partido Obrero a través de sus distintos voceros hizo una intensa y personalizada campaña sobre distintos periodistas y medios de prensa para intentar demostrar que el PTS y sus diputados defienden a CFK negando su responsabilidad en la corrupción de sus gobiernos lo que habría provocado una grieta en el FIT-U. En su afán de figurar en la vida política nacional Gabriel Solano fue eliminando la caracterización que el juicio contra Cristina tiene un carácter persecutorio y, para variar, le endilga al PTS y a sus dirigentes posiciones que nada tienen que ver con la verdad.

Guillo PistonesiDirigente nacional del PTS. Miembro de la Mesa Nacional del FIT | @GuilloPistonesi

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Sábado 27 de agosto | 23:30

"El hecho de que el pedido de condena alcance solo a Cristina Fernández de Kirchner y funcionarios y empresarios de menor envergadura, dejando de lado a los sectores capitalistas más consolidados y al personal político del macrismo deja ver el carácter parcial y manipulado del proceso judicial en curso y la intención de proceder a una medida proscriptiva en el plano político contra la actual vicepresidenta" (Declaración del Comité Ejecutivo del PO, 23/08. Subrayado nuestro)

Apenas 48 horas después, y viendo que varios medios ligados a la derecha macrista habían “picado” con la novedad de que en el FITU había diferencias en cuanto al llamado juicio de Vialidad, Solano publica una nota contra el PTS donde desaparece toda mención a la persecución, proscripción, manipulación, parcialidad del juicio contra CFK, y en medio de amalgamas se afirma que somos una izquierda que actúa de “abogada defensora de Cristina Kirchner”, “como eje central de su propaganda” (sic).

Allí Solano tiene que terminar reconociendo (aunque elipticamente) que en este diario los posicionamientos y notas que se han publicado nada tienen que ver con semejante posicionamiento, que rechazamos de plano. La “deshonestidad” del PTS (sic) estaría en que las notas que publicamos acá no se condicen con los reportajes que hacen nuestros voceros en los medios, particularmente Myriam Bregman.

Pero resulta ser que el mismo día en que Solano publica semejante dislate en Prensa Obrera, el diario La Nación publicaba esta nota. Allí el periodista reproduce la campañita sucia que lanzó el PO en boca del propio Solano: “La izquierda no tiene que ser la abogada defensora de Cristina Kirchner”. Y también declaraciones de Myriam: "Nadie puede negar, ni siquiera lo hizo la propia Cristina Fernández de Kirchner en su declaración, que hubo corrupción durante el gobierno kirchnerista’”, “Y apuntó contra la vicepresidenta al indicar que no pudo decir ‘ni una palabra’ acerca de ‘su propia responsabilidad política’ en el hecho de ‘haber tenido a José López como secretario de Obras Públicas mientras hacía todo este tipo de negociados’”. Cristina debería revisar qué tipo de “abogada defensora” tiene…

Quienes nos acusan de deshonestidad deberían mirarse en el espejo.

“No se pudo probar un vínculo directo de Cristina Kirchner con los hechos”

Para el PO esa afirmación publicada en esta nota sería la “prueba” de que el PTS quiere esconder la responsabilidad de Cristina en la corrupción durante su gobierno. Lean ese artículo y saquen sus propias conclusiones.

Acá reafirmamos que en este juicio parcial, persecutorio y manipulado llevado a cabo por jueces y fiscales macristas no se pudo probar un vínculo “directo” (subrayamos di-rec-to) de CFK con los hechos, algo que en nada la absuelve en su responsabilidad política en el tremendo entramado de corrupción de su gobierno, más allá del extraño silogismo que quiere demostrar el PO. Esto, más que evidente, lo afirma hasta la propia periodista especializada en tribunales del diario La Nación, Paz Rodríguez Niell, alguien impensablemente kirchnerista. Y es justamente por ello que debieron meter en la imputación la reaccionaria figura de la asociación ilícita. Pero no, Solano y el PO antes que defender la verdad y en pos de intentar conseguir “un minuto de fama” pegándole a Bregman y Del Caño y el PTS, prefieren cantar la música que les gusta a los Leuco, Viale, Feinman, Wiñazki, Majul, Lanata y compañía, los que claman 7x24 por mayor ajuste, reforma laboral y previsional.

“Cárcel a los corruptos” o acabar con este sistema

En su raid fraccional Solano y el PO se terminan acercando peligrosamente a las posiciones derechistas de Izquierda Socialista, con su “cárcel a todos los corruptos” y la inversión de la carga de la prueba de todos los políticos: “son culpables hasta que demuestren lo contrario”. Ya nos hemos preguntado acá qué tiene que ver esa política con una política revolucionaria de la clase trabajadora, como si se pudiera abolir el capitalismo y su innata corrupción con procesos judiciales y metiendo preso a todo su personal político (que de alguna manera u otra son todos y cada uno parte del entramado de corrupción de todos los gobiernos burgueses)... Es tan absurdo que si se llevara a cabo habría que disponer de un plan nacional de obras públicas para construir cientos y cientos de unidades carcelarias en todo el país, dándoles un poder ilimitado a estos jueces y fiscales y multiplicando por mil la cantidad de efectivos del servicio penitenciario. Esta posición llevó a Izquierda Socialista a apoyar el golpe institucional en Brasil contra Dilma Rousseff, preludio del encarcelamiento y la proscripción de Lula acusado de corrupción, luz verde para la asunción de Bolsonaro y la profundización del ajuste, reforma laboral y previsional.

El PO vuelve a las andadas de la época de Altamira (siempre para el mismo lado)

Luego de que Altamira perdiera las PASO en 2015 el PO lanzó una enceguecida campaña para intentar demostrar que el PTS era un “furgón de cola del kirchnerismo” (un mote que años después nos puso el derechista parlante Fernando Iglesias), mientras sus diputados participaban de conferencias de prensa en el Congreso convocadas por Patricia Bullrich y la plana mayor de Cambiemos para repudiar el supuesto asesinato del fiscal Nisman. Tal es así, que publicaron sendas notas y comunicados para repudiar nuestra presencia en marchas contra la detención arbitraria por parte de Gerardo Morales de Milagro Sala. Lo mismo sucedió cuando Hebe de Bonafini se negó a declarar en una causa y se realizó una marcha contra el juez en la que participamos. En ambos casos en defensa de las libertades democráticas sin que ello significara adhesión política alguna.

Análogamente hoy podríamos decir que quienes participan de conferencias de prensa o marchas con el oficialista Movimiento Evita o la CCC contra los allanamientos y la campaña persecutoria que se lanzó hacia los movimientos sociales se convierten en furgón de cola del gobierno ajustador. Un dislate que no se podría sostener un sólo segundo.

En 2017 la derecha de Cambiemos encabezada por Elisa Carrió presentó un proyecto para expulsar al exministro y entonces diputado Julio De Vido de la Cámara, y el PO vaciló hasta último momento para rechazarlo, algo que finalmente hicieron los tres diputados que tenía el FIT (Soledad Sosa, Pablo López y Myriam Bregman). ¿Con qué autoridad los protagonistas del ‘Panamá Papers’, del desfalco del Correo Argentino, los que organizaban espionajes ilegales mientras endeudaban a lo loco al país para financiar la fuga de divisas iban a decidir si tal o cual diputado era moralmente hábil para ejercer su mandato? En aquel momento Myriam Bregman intervino con una posición de principios, y de autodefensa de los propios diputados de la izquierda, algo bien lejano a cualquier tipo de solidaridad política con De Vido.

¿Una pelea ajena?

"En momentos que el Gobierno entrona en el Ministerio de Economía a un agente de la embajada yanqui para llevar adelante el ajuste que reclama el FMI, la clase capitalista se pregunta si la vicepresidenta apoyará o no este giro. Pero como reaseguro tiene un juicio que está en marcha y que puede activar o no según sean sus necesidades políticas. Después de todo, Massa era uno de los mejores amigos del finado juez Bonadío, que estaba a la cabeza de los juicios contra la vicepresidenta. Si a Cristina Kirchner se le ocurriera poner obstáculos en los planes de ajuste que están en marcha, el ahora ministro de Economía podría valerse del juicio para hacer realidad su promesa de campaña de ’meter presa a Cristina y echar a los ñoquis de La Cámpora’" (nota firmada por Gabriel Solano, 3/08).

Coincidimos con lo que Solano decía hace 25 días y ahora parece olvidar afirmando que “debemos llamar a los trabajadores a no distraerse con la pelea de camarillas de los políticos y jueces capitalistas, bandidos que lucran con el hambre del pueblo, y llamar a luchar por las propias reivindicaciones”. Es una obligación de la izquierda revolucionaria plantear una posición de principios e independiente y demostrar que no es para nada ajeno a los intereses del pueblo trabajador el fortalecimiento o no de la casta judicial arbitraria por definición, bancada por la derecha.

El PO niega las consignas democráticas transicionales para desacreditar las instituciones del régimen y fortalecer la intervención popular, como la elección por el voto popular de los jueces y fiscales y los juicios por jurado, lo que equivale a sostener a la actual casta judicial y sus arbitrariedades. Al respecto recordamos el planteo de León Trotsky en Un Programa de Acción para Francia: “Abolición de los tribunales de clase, elección de todos los jueces, extensión del juicio por jurado a todos los crímenes y delitos menores: el pueblo se hará justicia a sí mismo”.

Como ya hemos explicado en numerosas notas y reportajes, denunciar la persecución y los intentos proscriptivos de una camarilla capitalista contra otra es una cuestión de autodefensa de las libertades democráticas de las mayorías populares y la izquierda. Es más que evidente que todas las alas del Gobierno están usufructuando el juicio persecutorio contra CFK para unir filas y una “mística”, encubriendo el brutal ajuste que están aplicando. Una posición principista e independiente de la izquierda nos da la autoridad para justamente denunciar esta operación política que les dejó servida el fiscal Luciani, mientras impulsamos y peleamos por la victoria de luchas obreras como la del SUTNA en el camino de imponer un paro nacional que sea el inicio de un plan de lucha que culmine con la huelga general para derrotar el gobierno del ajuste de Massa, Alberto y Cristina y el conjunto del régimen del FMI.




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