×
Red Internacional

El Tribunal Oral Federal N° 4 de San Martín condenó a prisión perpetua por homicidio con alevosía, privación ilegítima de la libertad y tormentos agravados a cinco de los seis miembros del Ejército acusados. Además en el fallo se ordenó que los cinco condenados, alguno de los cuales se encontraban bajo arresto domiciliario, sean enviados a prisión común.

Viernes 11 de junio | 10:21
Foto: captura de pantalla transmisión La Retaguardia

El Tribunal integrado por Esteban Carlos Rodríguez Eggers, Matías Alejandro Mancini y María Claudia Morgese, condenó ayer por la tarde a prisión a perpetua en cárcel común a cinco de los seis militares imputados que llegaron al final de este juicio.

Un juicio que duró dos años y por el cual se escucharon más de 250 testimonios por parte de víctimas, familiares y testigos de contexto, y se reanudó por medios virtuales a mediados del año pasado.

Los genocidas Eduardo Ascheri, Marcelo Cinto Courtaux, Jorge Bano, Luis Firpo y Roberto Dambrosi fueron condenados “a la pena de prisión perpetua e inhabilitación absoluta y perpetua, con accesorias legales", por ser coautores penalmente responsables de los delitos de homicidio con alevosía y con el concurso premeditado de dos o más personas”.

Respecto al sexto imputado, Jorge Noberto Apa, interpuso ayer a horas de la sentencia, un pedido de exclusión del juicio por "no comprender los hechos en medio de un proceso demencial". Maniobra dilatoria por la cual el tribunal decidirá la semana próxima, si se constata que puede ser condenado o no.

Los genocidas recibieron condenas por delitos de lesa humanidad en perjuicio de 94 víctimas, cometidos por el aparato de inteligencia del Ejército que utilizó como base el predio militar de Campo de Mayo, donde funcionó un centro clandestino de detención ilegal.

Los crímenes se perpetraron además en otros países, como Perú, España, Brasil y Bolivia, donde las estructuras de la inteligencia militar persiguieron a las víctimas con la información que habían obtenido en base a las torturas aplicadas a los cautivos.

Esta causa permitió mostrar cómo la inteligencia no era solo obtener información bajo tortura, sino también hacer contrainteligencia, generar noticias simuladas hacerlas circular en los medios de comunicación.

Podés leer: Genocidio: a 15 años del inicio de los juicios, casi la mitad de los imputados está libre

El juez Rodríguez Eggers, presidente del TOF 4, fue quien leyó las condenas para Roberto Dambrosi, ex jefe de la Compañía de Actividades Psicológicas del Batallón 601 de Inteligencia; Juan Firpo, ex jefe de la Central Contrainteligencia y jefe de la División Seguridad del Batallón de Inteligencia 601; Jorge Bano, quien integró la Sección Operaciones Especiales (SOE) de la guarnición de Campo de Mayo; Eduardo Ascheri, también integrante de la SOE de Campo de Mayo; Marcelo Sixto Courtaux, jefe de Actividades Especiales de Inteligencia y Contrainteligencia del Destacamento de Inteligencia 201.

El fallo ordenó “revocar las prisiones domiciliarias otorgadas a los imputados y ordenar sus traslados a cárceles del Servicio Penitenciario Federal, previa revisación médica”.

Todos los condenados se encontraban gozando del beneficio de la prisión domiciliaria, salvo Marcelo Marcelo Cinto Courtaux y Luis Firpo, a quien le fuera revocado ese beneficio el año pasado durante el debate oral y público, después de constatar el incumplimiento de la prisión domiciliaria, al ser fotografiado en pleno paseo para realizar compras.

Por su parte, los imputados Ricardo Pianta, Carlos Carpani Costa, Raúl Pascual Muñoz, Carlos Blas Casuccio y Alberto Sotomayor, murieron durante el proceso oral y público y murieron impunes.

Un paso más en el camino contra la impunidad de la que aún goza los genocidas que continúan sueltos y sin juzgamiento.




Comentarios

DEJAR COMENTARIO


Banner elecciones 2019

Destacados del día

Últimas noticias