Mundo Obrero Chile

REDUCCIÓN DE LA JORNADA DE TRABAJO

¿Cómo pensar la reducción de la jornada laboral en el sector de la salud?

Este sábado 28 de septiembre, se llevará a cabo un foro comunal, bajo la pregunta “¿Por qué luchar por las 40 horas? Que contará con la exposición de la diputada Gael Yeomans en el cual además participará Raul Muñoz, dirigente de la Asociación de Funcionarios FENATS Barros Luco Trudeau y militante del Partido de Trabajadores Revolucionarios, PTR.

Raúl Muñoz

Dirigente Asociación de Funcionarios Fenats Hospital Barros Luco

Viernes 27 de septiembre | 20:54

La lucha por la reducción de la jornada laboral ha sido una demanda esencial de las y los trabajadores, a inicios del siglo XIX la consigna de la 8 horas para trabajar, 8 horas para descansar, y 8 horas de ocio, dieron paso a importantes huelgas, es más, marca el origen del “1ero de mayo”, en conmemoración de la lucha que dieron las y los trabajadores para conquistar estas demandas.

A nivel nacional se instaló el debate por la reducción de la jornada de trabajo. El proyecto de ley de las 40 horas, propuesto por el Partido Comunista, ha tratado de ser contrarrestado por la iniciativa del Gobierno de las 41 horas con flexibilidad e implementación gradual.

La reducción de la jornada es al mismo tiempo un problema que se liga a la salud pública puesto que las actuales jornadas tienen como consecuencia altos niveles sobrecarga y enfermedades, tanto en el ámbito físico como mental. Es decir, se liga directamente a la salud laboral tomando en cuenta que Chile presenta altos índices de patología psiquiátrica (depresión, estrés, burn out, etc) tanto en jóvenes como adultos trabajadores, ya sea en las ramas de la producción o de los servicios.

Como ejemplo concreto, para quienes trabajamos en hospitales, la organización del trabajo y su funcionamiento se estructura mediante el sistema de turnos rotativos (implementados durante la dictadura militar), que hoy se organiza de la siguiente manera:

Tercer turno: 4 turnos trabajados y dos libres, cada uno de 12,5 horas, es decir, 250 horas mensuales. Si lo llevamos a horas semanales, podríamos decir que son 62,5 horas.

Cuarto turno: 2 turnos trabajados, y dos libre, de 12,5 horas respectivamente, es decir, 200 horas mensuales, si lo llevamos tambien a horas semanales serían 50 horas.

Ambas modalidades muy por encima de las 40 horas, con turnos agotantes y un sistema que va rotando mes a mes. Plantearse la demanda de la reducción de la jornada laboral en el ámbito de la salud pública es fundamental para la salud de los propios funcionarios que ahi trabajamos, quienes se ven envueltos en situaciones de agresión, acoso y maltrato laboral por parte de usuarios y jefes.

El gobierno y el Ministerio de Salud han impulsado el proyecto de ley del Consultorio Seguro, como una posible respuesta al tema de las agresiones, cuando en realidad estas son producto directo de la sobrecarga y estrés de los trabajadores por un lado y la falta de acceso y oportunidad de atención para la población.

La violencia en los hospitales no se va a solucionar con cámaras, botones de pánico, o carabineros en en las salas de espera, lo que significa mayor represión para el pueblo trabajador; sino que terminando con las extensas jornadas de trabajo, flexibilidad y la precarización, junto con mejorar los recursos y la capacidad instalada para disminuir los tiempos de espera de la población trabajadora, mejorando tanto la calidad de vida de funcionarios como la calidad de la atención de nuestros usuarios y usuarias de los sectores más empobrecidos del país.

Por esto es necesario levantar un gran movimiento por la reducción de la jornada laboral con comités y comisiones de trabajo para discutir cómo conquistarla, no serán los empresarios y el gobierno quienes la implementaron, pues sabemos cuales son sus intereses, su implementación tienen que ser la mano de los trabajadores organizados y no solo en los marcos del congreso.







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