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Red Internacional

Armando Cavalieri, con la lista Azul, se quedó con su décimo mandato en el Sindicato de Empleados de Comercio de Capital. Héctor Daer lo acompaño en los festejos. A su opositor Ramón Muerza no le alcanzó con el apoyo de Coto y Moyano. ¿Algo para festejar?

Lucho Aguilar@Lucho_Aguilar2

Viernes 16 de septiembre | 10:28

La madrugada fue con festejos en la sede del sindicato capital de Comercio. En el “improvisado” escenario estaban Armando Oriente Cavalieri y su heredero, Carlos Pérez. El hombre tiene muchos festejos encima, pero este tenía un sabor especial: será su décimo mandato en el SEC y completará 40 años como secretario general. Muchos de los pibes que tocaban el bombo tenían la mitad de esos años. Lo mismo que las cajeras y repositores que se estaban levantando, en el mismo momento, para salir hacia sus trabajos.

Con cuatro décadas de reinado, el "Gitano" se ilusiona con disputar el récord de Isabel II.

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Como se esperaba, esta vez no fue una elección reñida y con denuncias de fraude como la anterior. Según informó el gremio en un comunicado, la agrupación oficialista "Lista Azul" de Armando Cavalieri-Carlos Pérez obtuvo el 70 por ciento de los votos (14.547), mientras que "Granate Morada", de Ramón Muerza-Nadia Maldonado logró el 30 por ciento (6.482 votos). Votaron, según la junta electoral oficialista, el 45,5 por ciento del padrón de 56.000 afiliadas y afiliados, 2500 de ellos jubilados. Según se supo, la Azul ganó en empresas importantes como Jumbo y AUSA, aunque perdió en Coto y fue parejo en Carrefour.

En su breve discurso de festejo, Cavalieri estaba acompañado por Héctor Daer, uno de los dirigentes de la CGT. No es casual: Comercio es uno de los gremios "gordos" que forma parte de la "mesa chica" que tiene disputas con el moyanismo. Muerza tuvo el guiño de los camioneros. En su festejo el "flamante" secretario general dijo que había sido “una jornada democrática, amplia”.

La definición no resiste mucho el análisis. Otra vez las y los mercantiles tuvieron que elegir entre un sindicalista millonario que dirige hace décadas el gremio, y su ex ladero ahora enemigo, hombre de confianza de Alfredo Coto. No hubo otras listas, por la misma razón que la mayoría de los intentos de organización independiente en los lugares de trabajo son aplastados. Es más fácil ser candidato a presidente que a secretario general del SEC. En serio.

Pero Cavalieri no se conforma con el gremio porteño. Acaba de confirmar su liderazgo en la Federación de Empleados de Comercio y además dirige Osecac junto a Pérez. Por los tres puestos cobra un sueldo millonario.

Cavalieri es uno de los ejemplos más brutales de cómo la vida y el bolsillo de los dirigentes de Comercio, como del resto de la CGT, está alejada del común de sus “representados”. Aunque en los últimos meses acordó con las cámaras empresarias que mejoren la pésima paritaria de 2021 para impulsar su campaña, los salarios siguen siendo muy bajos. Una cajera o un repositor de Coto o Jumbo tienen que trabajar 48 horas semanales, todos los días y sin un minuto de tardanza, para alcanzar un sueldo de 115 mil pesos, casi equivalente a la línea de pobreza. Pero si trabajan 32 horas semanales como hacen muchas empresas, apenas alcanzan los 75 mil. Las jóvenes que atienden en los call centers no llegan a esa cifra, en la mayoría de los casos cobra 50 o 60 mil pesos. Estamos hablando de los famosos “formadores de precios” que han amasado fortuna remarcando y remarcando hasta dejarnos una inflación del 95% anual. Pero Cavalieri se conformó con firmar una paritaria del 60,5% que “promete revisar” aunque como siempre lejos del salario real.

Por eso Comercio fue uno de los sectores donde los trabajadores y trabajadoras perdieron más participación en la “torta” de la riqueza generada en ese sector. Entre 2017 y 2021, casi un 12%. O sea que de todo lo que se factura en supermercados, shoppings, call centers, los empresarios cada vez se quedan con más. Pero el poder adquisitivo, o sea el salario en mano, retrocedió mucho más. Un 23% si tomamos quienes están registrados y mucho más para quienes cobran todo o una parte en “negro”, una práctica tradicional de las pequeñas y grandes empresas del sector.

El flexible convenio de Comercio (301/75), además, es utilizado por otros sectores empresarios para precarizar. Por eso lo usan empresas telefónicas, eléctricas, logísticas, metalúrgicas, viales, bancarias y de todo tipo. Así fue como Cavalieri logró construir el aparato sindical más grande del país, con 1,2 millones de afiliados.

Párrafo aparte merece la obra social, Osecac, con casi dos millones de afiliados. Cualquier que ha estado afiliado en Comercio sabe la odisea de conseguir turnos, autorizaciones, derivaciones y atención de calidad.

Por eso podemos decir que en esta elección ganó Cavalieri, podría haber ganado Muerza, pero los que siguen perdiendo son las trabajadoras y trabajadores que hacen funcionar el comercio de la ciudad más rica del país.




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