Géneros y Sexualidades

#NIUNAMENOS

Cinco años de la primera marcha Ni Una Menos

En un contexto internacional muy diferente al de aquel junio de 2015, se cumplen 5 años de la primera movilización Ni Una Menos. Una marcha que abriría un nuevo momento para el movimiento de mujeres en Argentina y en el mundo.

Miércoles 3 de junio | 10:24

En marzo de 2015 un grupo de escritoras, periodistas y artistas empezaban a organizar acciones para visibilizar la violencia machista y los femicidios. Inspiradas en la poeta mexicana Susana Chávez (autora del poema que dio origen a la frase), convocaron una maratón de lectura en una plaza de la Ciudad de Buenos Aires, junto con familiares de víctimas con el lema Ni una Menos.

Por esos días coincidían el décimo aniversario de la desaparición de la estudiante Florencia Pennacchi (desaparecida en marzo de 2005) y el hallazgo del cadáver de Daiana García el 14 de marzo, en una bolsa de residuos, tirado en un descampado del conurbano bonaerense.

En el mes de mayo, Chiara Páez, una adolescente embarazada fue asesinada por su novio en Rufino (Santa Fe). Un tweet de la periodista Marcela Ojeda sirvió como catalizador de una convoctaria a marchar: “Mujeres, todas ¿no vamos a levantar la voz? Nos están matando”.

Te puede interesar: Florencia Abbate: "Todavía hay una deuda con las mujeres"

La convocatoria fue inesperadamente masiva, marcharon millones de personas. Una marea humana inundó las calles aledañas al Congreso Nacional, sobrepasó todas las estimaciones en más de 80 ciudades. Se dieron marchas inéditas en pequeños pueblos y ciudades, donde las mujeres se organizaban por primera vez.

Un nuevo momento

Esa movilización de 2015 en Argentina tuvo repercusión internacional, no solo replicando marchas en diferentes países. Se transformó en un símbolo y una referencia para las mujeres que se movilizaban por sus derechos. Después del 2015 argentino, el reverdecer de las movilización de las mujeres contra la violencia machista, la desigualdad y la opresión tuvo hitos como el lunes negro en Polonia en 2016 (contra el ataque al derecho al aborto), la Marcha de las Mujeres en 2017 en Estados Unidos, entre otras.

El #3J de 2018 en Argentina tuvo como lema “Sin Aborto Legal no hay #NiUnaMenos", como una fotografía de la emergencia de la marea verde. Las caras jóvenes con glitter y el pañuelo verde se transformaban en un nuevo símbolo.

Te puede interesar: Claudia Piñeiro: "La lucha de las mujeres avanzó cuando salimos a la calle"

La movilización callejera se transformó en un lugar diferente al que nos da esta sociedad, que reproduce la violencia y la desigualdad y nos revictimiza una y otra vez. Trabajadoras, estudiantes y jóvenes volcaron, a su vez, su energía, debates y movilización a sus lugares de trabajo y estudio.

Hoy

En un contexto muy diferente hoy, el movimiento de mujeres y el feminismo enfrenta nuevos desafíos. No es una novedad que durante la pandemia la violencia machista está presente. El aislamiento obliga a muchas mujeres a convivir todo el tiempo en situaciones de violencia que además por elcontexto del encierro se agravan. Las cifras hablan por sí solas, un 40% más de llamadas a las líneas de atención.

Te puede interesar: Ni Una Menos: ¿cuáles son sus urgencias en el marco de la pandemia?

La violencia machista es unos de los problemas sociales más profundos, con sus raíces tan entrelazadas con la desigualdad y la forma en la que funcionan las democracias capitalistas, que deja expuestos los límites de los discursos y los gestos de funcionarias y políticas públicas con "perspectiva de género". Casi 80 días después de inciada la cuarentena, no se han implementado medidas paliativas básicas para responder a situaciones de violencia machista.

Hoy, las mujeres se encuentran en muchas "primeras líneas" otra vez. Entre los sectores esenciales como la Salud, entre las trabajadoras y trabajadores precarios que reclaman mejores condiciones laborales y quienes exigen condiciones de vida dignas en villas y barrios populares. En su lucha sigue viva la energía de ese 3 de junio de 2015 que con el grito elemental "No nos maten" abrió la puerta a debates, motorizó luchas y llevó demandas históricas a las calles como el aborto legal. Apoyar a las y los que luchan hoy mantiene vivo el grito que llegó a las calles para quedarse.

Escuchá la columna de Géneros y Sexualidades en El Círculo Rojo







Temas relacionados

3J   /    #NiUnaMenos   /    Violencia machista   /    Géneros y Sexualidades

Comentarios

DEJAR COMENTARIO