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Red Internacional

Reproducimos una carta que llegó por medio de la Comunidad de La Izquierda Diario. Tu denuncia es importante. Es fundamental para que se conozca la realidad que viven millones de trabajadores y trabajadores y que los grandes medios ocultan.

Lunes 7 de junio | 20:32

–Quisiera compartir con [email protected] [email protected] lo que me pasó:

Soy docente de la Provincia de Buenos Aires. Con salarios por debajo de la línea de pobreza que el mismo Gobierno marca. Por razones que son totalmente incomprensibles para mi persona, en un gobierno que se autodenomina popular, las tarifas y los alimentos, inclusive los más básicos, siguen aumentando sus precios mientras a nosotros, debido a nuestras burocracias sindicales corruptas y afines con el gobierno, lograron un mísero 14% de aumento, no avalado por nosotros como trabajadores. Con el paquete de yerba al precio de la botella de champagne, el pan a valores de $ 100 el kg y el litro de leche a $ 100 el litro, vendiendo cosas denominadas eufemísticamente como “alimento lácteo” en los supermercados en lugar de leche y en envases exactamente idénticos a los de la leche, nos siguen engañando. Los pobres productores, a menos que sea el caso mínimamente representado en el mercado de cooperativas, se ven obligados a vender su producción a precios que las mismas empresas ponen para comprarlos, las más de las veces viles.

En este contexto, me cortaron el gas por falta de pago, ya que debido al aumento tarifario sumado a la imposibilidad que tiene la empresa de pagar las facturas online aún en este contexto de pandemia, me fui atrasando y casi sin dame cuenta, me fui retrasando en su pago hasta deber la cantidad de $ 10.000. Soy paciente de alto riesgo (Tengo EPOC y 4 stents), por lo que salgo de casa sólo lo imprescindible. Estoy dispensado de trabajar de manera presencial, y estoy en casa desde el inicio de la pandemia.

Obviamente, al no poder pagar semejante suma, me vi obligado a recurrir a un préstamo familiar en el que toda nuestra familia (mía y de mi compañera) aportó.

La verdad es que todavía no sé cómo vamos a devolver el dinero prestado.

No puedo entender cómo nuestros “representantes” (así entrecomillado, porque a mí no me representa una burocracia que no lucha ni siquiera por condiciones dignas de trabajo ni por salarios que no alcanzan.

La canasta básica, además está devaluada, debido a que incluye solamente alimentos y no se incluyen ni los servicios ni los impuestos que [email protected] [email protected] [email protected] estamos [email protected] a pagar.

Esto sigue y sigue. Y los sindicatos, evidentemente no están a la altura de las circunstancias. [email protected] docentes, no llegamos a conformar la Canasta Básica ni siquiera con dos cargos. Y si tenemos un tercero, nos descuentan ganancias. De todas maneras, no se puede estar trabajando tres cargos si se los quiere ejercer con responsabilidad. Es totalmente inhumano. Piensen que, como docentes, hay que preparar las clases, corregir los trabajos de [email protected] [email protected] El trabajo nunca se termina en la escuela, como otras labores, en los que cuando se abandona el puesto de trabajo se desentienden del mismo, como debiera ser por otra parte.

Las condiciones a las que estamos expuestos en los colegios, además son pésimas: con baños que no funcionan o en pésimo estado de mantenimiento, sin agua, sin calefacción adecuada o con estufas que no se pueden encender, con ventanas que no abren o clausuradas, aulas inadecuadas para la cantidad de alumnos, sin ventiladores para el verano…

Muchas veces, en las escuelas en donde ejercemos nuestra labor, el Estado no provee de los elementos necesarios para que nuestros compañeros auxiliares desempeñen sus tareas, porque no les mandan los elementos necesarios para la limpieza, razón por la cual, la exposición a las enfermedades es exponencialmente mayor para los alumnos y para nosotros.

Además, debemos pagar para trabajar: en este contexto de pandemia, los insumos informáticos y las conexiones a Internet salen de nuestros bolsillos: En la era Macri, se interrumpió el programa Conectar Igualdad, por lo que los docentes no tenemos los medios adecuados ni necesarios para nuestra conexión a Internet. Además, debemos abonar una conexión que no es justamente barata. Es decir que llegamos al límite de pagar para trabajar.

Esa es nuestra situación. Cuando pedimos mejores condiciones salariales y laborales es porque realmente las necesitamos. Hay ya [email protected] compañ[email protected] que cursaron la enfermedad, habiéndose contagiado en las escuelas gran parte de [email protected]

Tristemente, la educación no le importa a ningún gobierno. Pero todos juegan con ella como bandera política haciendo de esta bandera un trapo sin sentido ninguno, como el gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, quien sostiene las clases contra viento y marea, aún a costa de la salud de alumnos y docentes (y sus respectivas familias).

Sólo un gobierno de [email protected] [email protected] va a poder superar esta pandemia. El capitalismo lo único que quiere es seguir ganando desmedidamente a costa de nuestra salud y de nuestra hambre.

Sólo si conseguimos la unidad de [email protected] [email protected] podremos derrotar al capitalismo !!!!!!!!!!!!!!

Andrés Vigliano
DNI 20.384.189.




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