Política

LESA HUMANIDAD

Capturaron al Chispa Sánchez, genocida de la ESMA secuestrador de Walsh

Gonzalo “Chispa” Sánchez, acusado de haber participado de los grupos de tareas de la ESMA, que secuestró al escritor y periodista Rodolfo Walsh, fue detenido en Río de Janeiro.

Rosa D'Alesio

@rosaquiara

Martes 12 de mayo | 23:57

Prófugo de la Justicia argentina desde 2005. Se ocultó en Brasil y en ese país eludió una orden de captura emitida por el juez federal Sergio Torres, quién estaba a cargo de la instrucción de la megacausa ESMA. Fue parte de los vuelos de la muerte, él mismo se lo confesó a varios de los detenidos. Se jactaba de que esta modalidad era más rápida para desaparecer los cuerpos, que quemarlos como venían haciendo.

Gonzalo “Chispa” Sánchez está acusado de cometer crímenes de lesa humanidad y de haber participado de los grupos de tareas de la Escuela Superior Mecánica de la Armada (ESMA), y de secuestrar al escritor y periodista Rodolfo Walsh. En la tarde del lunes fue detenido por la Policía Federal brasileña en la ciudad de Paraty, en la región sur del Estado de Río de Janeiro, por una orden de captura del Supremo Tribunal Federal de Brasil, para extraditarlo a la Argentina.

Sánchez integró el grupo de tarea que el 25 de marzo de 1977 acribilló a Rodolfo Walsh, mientras el periodista depositaba en los buzones la Carta abierta a la Junta militar. Luego se llevaron su cuerpo moribundo, Walsh pasó a integrar la lista de desaparecidos.

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Hablamos con uno de los sobrevivientes de la Escuela de la Armada, Carlos Loza, querellante y testigo de los distintos tramos de la megacausa ESMA. El exdetenido-desaparecido recordó quién era el Chispa, “junto al Rata (Antonio Pernías), siempre estaban en la ESMA, parecía que vivían ahí. Los dos nos pegaban siempre”.

El genocida de 69 años, antes del golpe militar de 1976, integraba la Prefectura Naval. Después del golpe, esta fuerza quedó en manos de la Marina, que hasta 1978 fue conducida por el almirante Emilio Massera. “Antes del recambio de la Junta Militar en 1978, Massera condecoró al Chispa, por ser uno de los mejores de ellos. Imagínate. Está acusado por más de 900 hechos en la ESMA”.

La ESMA fue uno de los centros que estuvo bajo las órdenes de la Marina, y que más detenidos-desaparecidos tuvo. Sánchez fue denunciado por crímenes de lesa humanidad ante la Conadep y en el Juicio a las Juntas militares. Luego que se anularan las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, el fiscal de instrucción, Eduardo Taiano lo incorporó a la megacausa que investigó los crímenes cometidos en la ESMA. En esta megacausa el juez federal Sergio Torres, quien estaba a cargo de la misma, realizó el pedido de detención internacional para el genocida Gonzalo “Chispa” Sánchez, procesado por el crimen de Rodolfo Walsh.

“Cuando conocí la noticia de su extradición, leía que él estaba a cargo de las casaquintas que tenía la ESMA donde llevan a parte de los detenidos. Recordé cuando nos habían trasladado a Capuchita. Allí estábamos con menos controles, y un día conversando con compañeros, Hernán Abriata, Bibiana Martini y Claudio Adur, nos contaban que estuvieron en una de las quintas. Hoy ellos tres continúan desaparecidos”.

Carlos Loza integra junto a Carlos “Sueco” Lordkipanidse, el espacio Encuentro Militante Cachito Fukman. Los dos exdetenidos-desaparecidos de la ESMA, fueron junto con otros sobrevivientes quienes ubicaron dónde estaban las casaquintas que la Marina usaba como centro de detención. Localizaron tres de ellas.

“Con varios sobrevivientes buscamos y hallamos las casaquintas, porque los jueces de los Tribunales nunca las buscaron. En la anteúltima que encontramos estuvieron detenidos los curas jesuitas Orlando Yorio y Francisco Jalic. El mismo Yorio, cuando declaró en uno de los tramos de la causa ESMA, hablaba de la esquina en la que estaba la quinta. Decía que estaba ubicada en General Ricchieri y Camacuá en la localidad General Pacheco, pero en realidad era en la de Don Torcuato. Nosotros logramos encontrarla”.

Se trata de una de las casaquinta que utilizó la Marina para trasladar detenidos, “algunos fueron llevados allí para presionarlos, para negociar. Una vez detuvieron ahí a la esposa y la hija de un compañero detenido, para presionarlo a él”. Carlos Loza agrega que la última casaquinta que hallaron, está ubicada en Gral Pacheco.

Estas casaquintas funcionaban como centros auxiliares de la ESMA en el que estuvieron detenidos-desaparecidos, entre otros, Carlos "Sueco" Lordkipanidse y los curas jesuitas Orlando Yorio y Francisco Jalics. Sobre el secuestro de los curas tuvo que declarar como testigo Jorge Bergoglio. El hoy papa Francisco en su declaración no aportó ninguna de las pruebas que están en manos de la Iglesia y que podría develar, entre otras cosas, a quienes fueron entregados los bebés nacidos en cautiverio y los niños robados a los detenidos-desaparecidos.

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Carlos Loza es querellante y testigo de las causas ESMA desde los primeros tramos. La primera vez que testimonio como querellante estaban representando por Justicia Ya, que integraba la abogada del CeProDH, Myriam Bregman. "Myriam era quién me pregunta durante el juicio. Hicimos un buen trabajo juntos ahí".

Video: Columna de Myriam Bregman sobre la causa ESMA y el juicio a los militares







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