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Red Internacional

La Madre de Plaza de Mayo dijo que por eso no va a los actos de campaña. Sin embargo sigue bancando al Gobierno, cubriéndolo “por izquierda” y sobrevalorando el giro meramente discursivo de Alberto Fernández sobre la deuda y el FMI.

Lunes 1ro de noviembre | 15:30

Este lunes, en diálogo con Adrián Murano y Raúl Dellatorre en el programa “Siempre es hoy” de Somos Radio AM 530, Hebe de Bonafini volvió a lanzar definiciones polémicas para la interna del Frente de Todos.

Primero la Madre de Plaza de Mayo dijo que siente que el Gobierno “escuchó el reclamo de la plaza del 17 de octubre”, ya que “fueron muchos los gritos” que se levantaron en contra de la “deuda mafiosa” contraída por Mauricio Macri. En ese marco anticipó que harían otra marcha después de las elecciones para exigirle al Gobierno que no pague la deuda externa.

De esa forma, sin mencionar el ajuste que el propio Frente de Todos viene aplicando sobre la población trabajadora ni la situación de extrema pobreza e indigencia que viven millones de personas en el país, Bonafini practica una cobertura “por izquierda” mientras los pagos de la deuda pública se siguen llevando adelante.

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En ese marco también cuestionó las declaraciones de Marc Stanley, próximo embajador de Estados Unidos en Argentina, quien la semana pasada hizo declaraciones que configuran un claro “apriete” del Gobierno de Joe Biden a Argentina. Bonafini dijo que Stanley “es un reverendísimo hijo de puta, sirviente de los yanquis al que usan como un trapo de piso. Para mí hay que echarlo del país y no permitirle que camine por las calles de Buenos Aires”.

Pero luego de intentar mostrar al Gobierno como un poco más “duro” en su plan de negociación con el FMI, Hebe lanzó varias definiciones sobre el propio Frente de Todos. Primero dijo: “acá tenemos muchos blanditos, no sólo el Presidente”. Después agregó que a esos sectores “no les importa la patria, el país ni la gente”.

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Respondiendo sobre la campaña electoral, dijo que Alberto Fernández la invitó personalmente por teléfono al acto en la cancha de Morón, pero ella desistió de ir. “Me dijo que para él era un placer que yo estuviera arriba del escenario y yo le dije que para mí no era un placer, por eso no fui”, dijo.

Respecto a ese acto, dijo que Fernández (único orador) “se apropió” del evento por el aniversario de la muerte de Néstor Kirchner y “habló como un pastor evangélico, caminado de un lado para el otro”. En ese marco dijo que al acto por el cierre de campaña que se realizará el próximo sábado sólo iría si la invita Cristina Fernández de Kirchner.

“No me gusta (ir a esos actos) porque los que no te quieren vienen y te besan, son tan hipócritas… y vos tenés que poner la… un día me pasó con Daer… todavía lo tengo clavado en la mejilla el beso… es terrible”, reflexionó Bonafini. Y sentenció: “cuando estás en esos lugares te pican todos los bichos. Hoy hay muchos bichos…”.

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Las declaraciones de Bonafini integran un abanico de cuestionamientos internos al Frente de Todos por parte de personalidades y referentes que, sin embargo, sostienen al Gobierno cuando éste aplica políticas como el ajuste a los salarios y las jubilaciones y el importante recorte presupuestario a la asistencia social en el marco de la crisis económico-social que el propio Frente de Todos reconoce pero ayuda a profundizar.

Al acto en Morón, por caso, no fue Hebe de Bonafini pero sí concurrieron otros referentes del movimiento de derechos humanos que compartieron escenario, sonrisas y aplausos con derechistas como Juan Manzur, Sergio Massa y varios burócratas de la CGT, por mencionar sólo algunos. Flaco favor a las luchas del pueblo trabajador por sus derechos y demandas elementales. Una cosa es el dicho y otra, mucho más importante, el hecho.




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