×
×
Red Internacional

Educación. Bochazo masivo en Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de La Plata

Ciencias Médicas se ha vuelto la facultad más grande de toda la UNLP, con una matrícula de 30.000 estudiantes. Es también donde más evidente se hace el ajuste y la falta de condiciones para cursar. Los bochazos vuelven a dar la nota en 60 y 120.

Pierina MarzoccaEstudiante de medicina - UNLP | Agrupación Levogiro

Jueves 23 de junio | 11:00

Esta semana, iniciados los primeros exámenes pos pandemia los números son groseros. En primer año de medicina el 80% desaprobó Anatomía C y en cuarto año casi el 90% aún no aprobó Infectología, a la cual se le agrega el "plus" de que se cambió el método de evaluación.

En ambos casos, lxs estudiantes llegamos a la misma conclusión: el contenido y la cantidad de cursada no alcanza para aprender los conocimientos que se requieren para cada materia. Esta realidad se extiende a todos los años y carreras (Medicina, Enfermería, Nutrición, Obstetricia, TPC).

¿Cómo llegamos hasta acá?

Desde que conquistamos el ingreso sin restricciones en nuestra facultad, luego de una enorme pelea contra la reaccionaria Hoja de Roble y un régimen universitario que mostraba su cara más elitista, la matrícula ha ido en aumento. De los 400 que lograban pasar el examen eliminatorio, muchos tenían que pagar cursos privados, en este año llegamos a tener más de 10 mil ingresantes en todas las carreras.

No caben dudas sobre la centralidad de la salud y la necesidad de formar más profesionales, como dejó demostrado la pandemia. Pero frente a la masividad las autoridades tomaron un camino claro: mantener la misma estructura de cuando solamente ingresaban 400 estudiantes.

Aumentaron exponencialmente la cantidad de estudiantes pero se dejó casi la misma cantidad de docentes, de aulas; sobreexigiendo su trabajo y a los miles de ayudantes ad honorem que garantizan las clases de cursadas enteras. Esta política está orientada por el ajuste nacional del gobierno del Frente de Todos como el del Macri, que no destina ni un peso a salud ni educación para pagarle la estafa al FMI.

Cursadas virtuales con una facultad vacía ¿Por qué las autoridades no prepararon la vuelta a las aulas?

Pasada la pandemia esta situación no hizo más que agudizarse. Así es que las autoridades tuvieron un momento de creatividad y empezaron a hacer malabares: definieron la nueva “presencialidad”, cambiándole el significado, el cual sería tener zooms o ver videos, solo en algunas materias nos permiten ir cada 15 días 1 hora y media a las aulas, y con aún menos frecuencia a los hospitales y centros de salud.

Después de cuatro meses de comenzado el ciclo lectivo, está claro que no prepararon ninguna presencialidad. No garantizaron las condiciones edilicias ni cantidad de docentes, para que podamos cursar presencialmente sin que nos recorten los contenidos que se necesitan. Negándonos bandas horarias y becas integrales que realmente permitan estudiar, que no tengamos que elegir entre trabajar o estudiar. Hacemos un esfuerzo enorme para mantener nuestras cursadas en un contexto donde estudiar sale cada vez más caro: alquileres, internet, luz, gas, comida, transporte.

En el recorte del presupuesto se encuentran las razones por las que docentes de nutrición se vieron obligados a realizar paros o tutores del ingreso tuvieron que denunciar públicamente la falta de pago por su trabajo, hasta las cartas de docentes que abandonaron sus cargos debido a la saturación que implica sostener las cursadas masivas. Sin mencionar la enorme cantidad de estudiantes que son ayudantes y trabajan gratis en las materias de primer año hasta el ciclo clínico en los hospitales.

Una virtualidad que sirve de filtro… y así ser menos en el segundo cuatrimestre

En definitiva, las autoridades tienen la responsabilidad del alto porcentaje de desaprobados al definir cursadas insuficientes. Sumado a la dura crisis económica que nos golpea, de conjunto significa filtros para estudiar. Recién disminuida la cantidad de estudiantes, ahí estarían dispuestos de dejar que volvamos a las aulas y los hospitales.

Esta política de las autoridades y el ajuste al presupuesto, donde parece que ‘’sobramos estudiantes’’ alienta a las visiones más reaccionarias. Ya empezamos a escuchar las voces de quienes plantean que “masividad” es “degradación educativa” en sí mismo, sin animarse a plantear que vuela el examen eliminatorio pero con todo su sesgo elitista, o que “cursan muchos extranjeros y no hay prioridad para los argentinos’’, simil “nos quitan el trabajo”.

Desde ahora y de cara al segundo cuatrimestre, es necesario que lxs estudiantes nos organicemos y unamos nuestras fuerzas con todos los años y carreras. La pandemia demostró lo necesario que es formar miles y miles de profesionales de la salud. Tomemos el ejemplo de lxs trabajadores de la salud que se organizan para tener verdaderas condiciones laborales con salarios que alcancen, como los residentes.

O miremos la ejemplar pelea de lxs trabajadores del Instituto Biológico, quienes nos muestran que hay que ser independientes de las autoridades como de los gobiernos que nos dejan afuera de las aulas. Organicémonos para plantear bien fuerte que acá no sobramos estudiantes, lo que hay es ajuste.

Te puede interesar: Defensa de la salud pública. Trabajadores denuncian al Gobierno de Kicillof: "Quieren desarmar al Instituto Biológico"

Las agrupaciones del decano

Muy distinto lo que hizo el Centro de Estudiantes conducido por Remediar, que por ser parte del Gobierno, no denuncia ni pelea contra el ajuste. Buscan administrar la información académica que no brinda la facultad o dan clases de apoyo de contenidos que tendrían que darse desde las propias cursadas. No cuestionan ni convocan a pelear para resolver los problemas reales que hacen que miles de estudiantes queden afuera de las aulas.

Cuando se trata de poner en el sillón a Basualdo, Decano de la FCM y a Armengol, Rector de la UNLP, no hay diferencias entre las agrupaciones que responden al Gobierno del Frente de Todos (Remediar, Unite, Viento de Abajo) y a Juntos por el Cambio (Franja Morada). Aunque se muestren como algo distinto y se peleen en las redes sociales y las elecciones, todas juntas sostienen a las autoridades y depositan sus expectativas en ellas, con la excusa de haberles presentado un pliego de demandas, que son papel mojado si no se pelea por presupuesto para educación y contra el ajuste del Gobierno.

Tomemos las enseñanzas y peleemos por educación y salud pública

Desde Levógiro - La izquierda en Cs médicas, apostamos a la organización democrática desde abajo de lxs estudiantes, le exigimos al centro de estudiantes que convoque una asamblea para todos los años y carreras.

Además, no nos conformamos con la pelea dentro de la facultad, por eso junto a compañerxs de psicología, nos estamos organizando en una asamblea junto a trabajadores de la salud del HIGA San Martin, Rossi, Hospital Cestino de Ensenada, el Jose ingenieros y el Hospital de Romero. Como también con trabajadores del Instituto Biológico de la Provincia, al cual el gobierno de Axel Kicillof quiere privatizar para dejarle abundantes negociados a laboratorios privados. Es evidente el ataque y la degradación a la cual están llevando la educación y la salud, y no podemos quedarnos esperando y peleando por separados. Tenemos los mismos enemigos, necesitamos unir nuestras fuerzas. Sumate a pelear con nosotrxs!

La pelea de las y los trabajadores del Instituto Biológico Dr. Tomás Perón




Comentarios

DEJAR COMENTARIO


Destacados del día

Últimas noticias