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TRIBUNA ABIERTA

Biblia y Soy Roca, las lecturas preferidas de Esteban Bullrich

En entrevista para Infobae el ministro hizo una lista con sus diez libros preferidos. Nada mejor para conocerlo más a fondo, entre sus elegidos figuran La Biblia, Soy Roca, Facundo y Truman.

Ana Belinco

Delegada de la lista Marrón en UTE-Ctera

Sábado 10 de septiembre de 2016 | Edición del día

Todos, a lo largo de nuestra vida, hemos leído por lo menos una obra que nos marcó profundamente por su estética literaria, por su contenido, por su sonoridad, por su colorido, por su espesura. Estas obras forman parte de nuestro mundo interno, de nuestra subjetividad a partir de la cual miramos y analizamos el mundo externo, a los otros y a nuestro tiempo.

Desde esta perspectiva, se hace interesante analizar las obras que nuestro actual Ministro de Educación y Deportes nacional, Esteban Bullrich, seleccionó como aquellas que lo marcaron para toda su vida.

Entre la Biblia y el calefón

El ministro encabeza su lista de obras predilectas, como corresponde en términos de lo que él entiende por política y moralmente correctos, con ¨La Biblia¨. Fundamenta su elección diciendo que “Cada vez que uno la abre encuentra una enseñanza. Y en los momentos más difíciles y más oscuros que he pasado, siempre encontré un poco de luz”.

Si bien la libertad de culto es un derecho de las personas, el conflicto se genera cuando nos ponemos a analizar la creciente injerencia y penetración de la Iglesia católica en la escuela pública durante los últimos años a través de ONGs que, por ejemplo, dictan talleres de educación sexual en los establecimientos públicos presentando una concepción anti científica de la temática en cuestión, proponiendo por ejemplo la abstinencia como método anticonceptivo y de profilaxis.

Tampoco sorprende la creciente donación de tierras fiscales que el gobierno del PRO, respaldado por el FPV como garante desde la legislatura de dichas donaciones, viene realizando de modo escandaloso desde hace años en la CABA. Por otra parte, las escuelas religiosas reciben altas subvenciones estatales al mismo tiempo que cobran cuotas altísimas constituyendo así, un negocio redondo.

Entre globos y espionaje

Bullrich continúa su lista de obras con ¨Cinco semanas en globo¨, de Julio Verne y ¨Las aventuras de Sherlock Holmes¨, de Arthur Conan Doyle.

El ministro sostiene que Verne era su héroe y que “Al día de hoy, sigo viendo a África como el gran continente de los secretos y la idea de viajar en globo tiene mucho que ver con mis ganas de volar y de ser un piloto ahora también que soy más grande”. Nada hay para decir de las dotes literarias de este gran escritor y de que sus obras marcaron generaciones haciendo transportar a los lectores a mundo lejanos y mágicos, misteriosos y profundos.

Lo que preocupa es que Bullrich siga viendo al día de hoy a África como el continente de los secretos y no como el continente desangrado, explotado y hambreado a lo largo de la historia de destrucción y saqueo del imperialismo capitalista.

El funcionario tiene ganas profundas de volar, de ser piloto, actividades que de proponérselas puede costear sin inconvenientes con su sueldo en el ministerio de más de $115.000 equivalente a más de diez sueldos docentes. No sólo se las podría costear, sino que aún le quedaría dinero para seguir

yéndose a pescar luego, como lo hizo durante las últimas semanas tras despedir a doscientos trabajadores

de la educación.

“En mi infancia también me motivaron mucho los libros de Arthur Conan Doyle. Elijo Las aventuras de Sherlock Holmes, pero podría haber sido cualquiera de ellos. Siempre me sedujo la búsqueda metódica y racional de una respuesta a un problema y la capacidad de resolverlos”, continúa diciendo Bullrich quien junto a la gobernadora María Eugenia Vidal y el Jefe de gobierno Horacio Rodríguez Larreta se encuentran desplegando sus artes investigativas y de espionaje sobre la docencia. Tanto en la provincia de Bs. As. Como en la CABA, gran cantidad de recursos económicos y humanos, están siendo destinados a convertir al estado y a las redes sociales en una suerte de gran hermano con claros objetivos de caza de brujas sobre los trabajadores de la educación.

Conciliando lo inconciliable

La lista del ministro continúa con un planteo de gran impacto, aunque no sorpresivo. Siguiendo la línea de falso diálogo entre lo inconciliable adoptada por el macrismo, Bullrich sostiene que “En la juventud, el Facundo y el Martín Fierro me marcaron mucho. La oposición de las dos Argentinas...Creo que la Argentina debe aprender a sacar de cada uno de ellos lo mejor para construir un país único y no seguir con esta confrontación permanente de opuestos que se quiere generar alrededor de estos dos grandes libros tradicionales”.

Haciendo gala de un cinismo profundo, porque no se puede creer que el ministro sea un ignorante de la historia argentina, Bullrich encarna la línea interpretativa de la historia más conservadoras y reaccionaria. En el Facundo, Sarmiento sostiene que la sangre era lo único que tenían de humano los gauchos y si era necesario que ella corriera para que la Nación prospere no había que resistirse. La sangre gaucha corrió para hacer correr, al mismo tiempo, la sangre de los pueblos originarios a los que ni rastro de humanidad se les concedía. Mientras, la cultura gauchesca, así como el horror profundo ante la persecución, la estigmatización y el aniquilamiento del gaucho que fue usado como carne de cañón contra los aborígenes, son retratados poética y exquisitamente por José Hernández en el Martín Fierro.

No se puede unir a la Argentina sobre la mentira y la deformación de la historia. Tanto el ministro Bullrich como Mauricio Macri invitando a Obama al Parque de la Memoria el 24 de marzo o al rey de España para el 9 de julio, otorgando prisiones domiciliarias a los genocidas de la última dictadura militar, no hacen más que ahondar heridas enormes por medio de la provocación y el desconocimiento de las víctimas de los mayores genocidios de nuestra historia. Sólo por medio de la memoria crítica se puede sanar heridas sin caer en la banalización y el olvido.

Entre mediocridades y grandezas, sólo es cuestión de animarse.

Otra de las obras preferidas del ministro a cargo de la cartera educativa nacional es ¨El hombre mediocre¨, de José Ingenieros publicado en el año 1913. “Es una lectura interesante para entender la visión de una sociedad que necesita salir de la mediocridad para mirar hacia adelante, los caminos para hacerlo, y también aquellos que nos encierran en esa mediocridad” explica Bullrich.

La obra trata sobre la naturaleza del hombre, oponiendo dos tipos de personalidades: la del hombre mediocre y la del idealista, analizando las características morales de cada uno, y las formas y papeles que estos tipos de hombres han adoptado en la historia, la sociedad y la cultura. El autor dice que "no hay hombres iguales", y los divide a su vez en tres tipos: El hombre inferior, el hombre mediocre y el hombre superior. Si bien no arremete contra los dos primeros y describe a los tres exaltando al idealista puede decirse que dicha clasificación recae en un análisis positivista y lombrosiano del hombre sin contemplar, de más está decir, a la mujer en el entramado social. El hombre mediocre es incapaz de usar su imaginación para concebir ideales que le propongan un futuro por el cual luchar. Es sumiso, sujeto a los prejuicios, a la rutina, a las creencias de su época. No puede ver más allá del aquí y del ahora. Envidia al hombre idealista y busca destruirlo y desacreditarlo por todos los medios posibles.

No puede dejar de asociarse este planteo al desarrollado por el neurocientífico estrella de la gestión PRO en la Provincia de Bs. As. Facundo Manes que sostiene que la pobreza “es un entorno, un esquema mental que hace que las personas no puedan pensar más allá de esa situación”. La pobreza entendida como esquema mental lleva al planteo de que es pobre quien, por limitaciones cognitivas y no por condiciones materiales de existencia paupérrimas, no logra adoptar una actitud emprendedora frente a la vida. Padres pobres formas hijos pobres, diría Manes, por lo cual hay que erradicar la pobreza de la mente de los argentinos para ir hacia el progreso. El pobre mental de Manes es el hombre mediocre de José Ingenieros.

Dime a quién admiras y te diré quién eres

“Soy un gran lector de biografías de líderes. Son grandes libros por los líderes que reflejan, pero también por los escritores que la hicieron” Interesantes son los dos textos biográficos que Bullrich dice que han marcado su vida. Uno es Soy Roca de Félix Luna y el otro es Truman de David McCullough.

“Creo que Roca es una figura que realmente se está queriendo atar ahora a una visión muy sesgada, y que ha sido un enorme presidente que puso la educación como eje tanto en la primera como en la segunda presidencia. Y que generó y continuó una política de educación laica y común que realmente fue el camino que abrió a la Argentina al mundo...Roca también tenía esa visión de atar la educación al trabajo”.

El ministro le resta importancia al hecho de que Roca fue el general que comandó la sangrienta y mal llamada Campaña al desierto con el objetivo de masacrar a los pueblos originarios que habitaban el sur de nuestro actual territorio para extender las fronteras del Estado argentino. Con sangre aborigen está manchado el prócer ensalzado por Bullrich al que le alaba haber tenido una concepción educativa tendiente a formar fuerza de trabajo calificada para permitir la reproducción del sistema capitalista. Una educación fuertemente mercantilista, meritocrática, carente de imaginación, de poesía, de literatura, de pensamiento crítico y reflexivo. Una educación productiva de sujetos adiestrados para desempeñar tareas social y económicamente útiles.

Sobre Truman Bullrich sostiene “Es un presidente quizás poco conocido. Llegó a ser presidente por casualidad y luego ganó una elección que nadie creía que lo podía hacer. Tomó enormes decisiones y es, en la historia de Estados Unidos, el presidente que menos educación tenía cuando llegó al gobierno. De hecho, cuando se fue, había terminado apenas algunos niveles del colegio y no había realizado una carrera universitaria...era un granjero que tuvo que tomar decisiones como tirar la bomba atómica y reconstruir todo el esquema de paz en Europa”. Sin detenernos a analizar demasiado el hecho de que es bastante cuestionables que la decisión de lanzar una bomba atómica le parezca a Bullrich merecedora de un galardón se impone pensar otro punto.
Que desde la falta de educación haya logrado Truman llegar a la presidencia de EE UU vendría a reforzar la idea del macrismo de que con visión emprendedora se pueden superar todas las limitaciones materiales. Se cae en una enorme lavada de cara del sistema económico capitalista desplazando la carga de la culpa de las enormes miserias a las que asistimos como el hambre, la explotación o la desigualdad en el acceso a servicios educativos y de salud hacia los explotados que por falta de emprendedorismo y visión de futuro, quedan hundidos en la miseria.







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