×
×
Red Internacional

El pasado 15 de diciembre, el Consejo Directivo de la Facultad de Psicología (FaPsi) de la Universidad Nacional de San Luis (UNSL) decidió suspender a tres docentes en forma "preventiva" a partir de una denuncia presentada por la agrupación kirchnerista San Luis independiente (SLI), en la que se los acusa de haber ejercido "violencia institucional". La denuncia fue acompañada por el recorte de un video subido a classroom por error, que contiene una conversación privada entre los tres docentes, en el contexto de una mesa de exámenes finales.

Martes 4 de enero | 15:48
La Bulla - Comunicación Alternativa

El pasado 15 de diciembre, el Consejo Directivo de la Facultad de Psicología (FaPsi) de la Universidad Nacional de San Luis (UNSL) decidió suspender a tres docentes en forma "preventiva" a partir de una denuncia presentada por la agrupación kirchnerista San Luis independiente (SLI), en la que se los acusa de haber ejercido "violencia institucional". La denuncia fue acompañada por el recorte de un video subido a classroom por error, que contiene una conversación privada entre los tres docentes, en el contexto de una mesa de exámenes finales.

La medida de suspensión fue tomada por el Consejo sin citar a las partes y desconociendo el contenido total del video, vulnerando la garantía constitucional de presunción de inocencia y el derecho a defensa. Entraría en vigencia en febrero de 2022 y por el término inicial de 30 días.

Se puede afirmar que las autoridades de la Facultad actuaron con negligencia al no resguardar el video y permitir, por omisión, la circulación del mismo en los medios de comunicación, dando lugar al escarnio público que sobrevino con posterioridad.

Pandemia, sobrecarga laboral y exposición digital

El hecho de haber subido por error la grabación de una mesa de exámenes puso de manifiesto las condiciones de sobrecarga laboral en las que los docentes universitarios llevaron a cabo sus tareas, durante dos años de pandemia y educación virtual. En este contexto, tuvieron que sostener la continuidad pedagógica sin haber recibido formación específica, herramientas técnicas ni dispositivos tecnológicos para realizar su labor, y lo que es más grave aún, sin estar protegidos institucionalmente frente a la enorme exposición que implica la grabación de clases y el riesgo de la difusión de imágenes personales por fuera del marco laboral.

Sumado a lo anterior, en términos salariales, el 2021 cierra con saldo negativo, a raíz de una pérdida consolidada del poder adquisitivo y un bono de unos miserables $2.500; ochenta y cinco por ciento menor que el percibido por el resto de los estatales.

Para terminar de completar el cuadro, la campaña de desprestigio social contra los docentes de la UNSL ha tomado proporciones nacionales a través del escrache mediático lanzado por SLI.

El escrache como forma de punitivismo social

En los últimos años, la agrupación kirchnerista SLI se ha valido del escrache público como mecanismo punitivista, a los fines de disciplinar y amedrentar al conjunto de los trabajadores de la educación.

En este caso puntual, una semana después de que lograron imponer la suspensión en el Directivo, SLI fue por más y lanzó un escrache público de manera descarnada, con la difusión masiva del recorte del video, acompañado de la viralización de los nombres de los docentes, impulsando de esta manera una condena social similar al linchamiento público.

Cabe recordar que apenas unos días atrás, hicieron lo propio con otro docente de la Facultad de Química, cuyo nombre divulgaron a través de redes sociales y medios de comunicación, luego de que el Consejo Directivo de esa Facultad diera lugar a una suspensión a raíz de denuncias anónimas, presentadas por la misma agrupación estudiantil.

Otro caso emblemático fue el escrache público y la denuncia a una docente de Psicología en el año 2019, a quien se le inició un sumario administrativo que se terminó archivando por falta de pruebas y porque la agrupación denunciante no se presentó a declarar en las reiteradas ocasiones en las que fue citada.

Esta práctica "militante" viene a refrendar la continua descalificación que los diferentes gobiernos han realizado sobre los trabajadores de la educación y el sistema científico en nuestro país. Menem mandaba a la comunidad científica a lavar platos. Cristina Fernández trató a los docentes de privilegiados al afirmar, en medio de un paro nacional, que "trabajan 4hs. por día y tienen 3 meses de vacaciones". En la misma línea, Mauricio Macri arremetía contra los sindicatos docentes al acusarlos de "creerse los dueños de la educación".

Digamos basta al linchamiento. Abajo las sanciones sin las garantías de defensa

Desde el gremio docente universitario (ADU) se manifestaron en repudio a semejante atropello, a través de diferentes expresiones como: la realización de una reunión de docentes, un comunicado de prensa firmado por delegados sindicales de base, entrevistas en algunos medios locales y un comunicado de la Comisión Directiva en pleno exigiendo el debido proceso.

Estudiantes y egresados de manera auto-organizada también se expresaron para pedir el levantamiento de la sanción, el cese de los escraches e impulsaron una reunión abierta para debatir la problemática en toda su magnitud.

Esta sanción "express" no puede pasar sin más. Hay que rodear a los docentes sancionados de solidaridad, juntando adhesiones de docentes, estudiantes y otros sectores de trabajadores, como así también, ante cualquier iniciativa que se proponga para enfrentar este ataque. Por otro lado, se debe exigir que las CONADU’s tomen posición ante la campaña difamatoria de la labor docente.




Comentarios

DEJAR COMENTARIO


Destacados del día

Últimas noticias