Géneros y Sexualidades

POR CORREO

Basta

Martes 19 de mayo de 2015 | Edición del día

Por Camila Dolian

Salgo de casa temprano por la mañana, es de noche todavía, tengo que ir a la parada de colectivo que es a la vuelta de casa, esta muy oscuro. La media cuadra que camino basta para encontrarme con un señor que triplica mi edad, el cual me mira de arriba a abajo, de adelante y de atrás. Respiro, me trago la bronca y sigo (7:15 a.m.).

Llegue a la parada del colectivo, agradezco que llegue rápido. El colectivero me devuelve el saludo mirando mi escote y diciéndome que pase, ’el me invita’. Me enojo. Pago mi boleto.

Viajo parada mientras por el espejo retrovisor el chofer sigue mirándome entre sonrisas. Una hora y media de viaje.

Llegue a Corrientes y Callao (8:45 a.m.). Mi cabeza no para pensando todo lo que tengo que hacer en el día de hoy, es muy temprano y ya estoy cansada...interrumpe mis pensamientos el mismo estúpido de todos los días, el cual pretende elevar mi autoestima halagando mi cola. Me enojo, vuelvo a respirar y a tragar la bronca. No le digo nada... Ya estoy a media cuadra de mi trabajo, otro fulano se me acerca al oído y entre su respiración y susurros, bajo el apodo de "bebé", me cuenta con total libertad todo lo que me haría en la cama ’si fuera suya’. No quiero tragar mas la bronca, estoy realmente enojada, lo insulto entre gritos. Él sonríe... Sigo. (9:00 a.m.)

Llegue al trabajo, el día se me hace muy pesado encerrada en la oficina. Empiezo el día poniéndole mi uniforme, una pollera tiro alto, apretada, sí, muy; una camisa blanca que deja traslucir mi corpiño y me marca bastante la cintura; tacos). Lo único que deseo es poder salir en mi hora de almuerzo y tomarme un café tranquila, pensar en nada.

(2:00 p.m.) Me tomo mi hora libre, piso la calle, un señor cada cinco aproximadamente me atormenta con miradas fuera de lugar, con calificativos denigrantes, con frases que revuelven mi estómago y me generan mucha impotencia. Observo que hacen lo mismo con cada mujer que pasa cerca a ellos o lejos, gritan, son tan impunes que gritan atrocidades también; parece que los excita generar esa incomodidad.

(2:50 p.m.) Vuelvo al trabajo. Por supuesto que desbordada de felicidad por descubrir que tengo un cuerpo realmente provocativo y lo espectacular que me calza el uniforme. NO, estoy siendo irónica...me siento horrible.

Llegan las 6 p.m., y tengo que salir corriendo para la facultad. Me pongo mi ropa, el jean me queda al cuerpo, tiene algo de malo eso? A mi me gusta así...
Me subo al colectivo (6:05 p.m.), viajo apretada, como todos, pero a diferencia del hombre que tengo al lado, a mi me apoyan sus partes íntimas en el cuerpo o se les escapa algún manotazo inapropiado sobre mi. Me enojo, grito... Me responden con otro grito; ’loca de mierda’.

Me bajo enojada y apurada del colectivo, estoy llegando tarde a clase. Veo como un chico le esta gritando a su novia en plena vía pública. Ella llora, le dice que quiere irse, que la deje; él la agarra de sus hombros, ella no puede moverse, accede a irse con él. Yo me indigno (6:20 p.m.).

Me quedan 3 clases seguidas de facultad. En la segunda clase el docente me participa, fuera de mi voluntad, utilizando mi aspecto físico para catalogarme de ’atorranta’. Me enojo. Qué hago? Me conviene enojarme? Mandarlo a la mierda?. Nadie dice nada en todo el aula, algunos estúpidos se ríen.(8:00 p.m.).

Termino mi día, son casi las 12. Tengo que volver a casa, el viaje es largo, estoy muy cansada. Me tomó un taxi? Mejor no... Espero el colectivo, con algo de miedo. Llega al fin, me queda el viaje entero, llegar al barrio y caminar 4 cuadras en plena oscuridad. Me quede sin batería.

Entro a casa, mamá esta asustada porque mi celular estaba apagado. De fondo escucho la tele, otro asesinato a otra mujer, otra piba golpeada, otra novia prendida fuego, otra nena desaparecida.

Me voy a dormir.

Ser mujer en ésta sociedad, con la cotidianeidad y naturalización que conlleva el vivir día a día impunidades o agravios como estos y mucho peores, es responsabilidad tuya, mía, y nuestra.

¿Pregúntale a la mujer que tengas más cerca tuyo ahora; cuantas veces por día se siente acosada o denigrada?.

La lucha por la igualdad de genero necesita viralización y conciencia social, necesitamos fuerza, compromiso, visibilidad, compañeros, responsabilidad, puja, fuerza. El 3 de Junio unite a nuestro grito. Ayudanos a ser escuchadas.

#NiUnaMenos

Todos a Congreso el 3 de Junio, 17 hs.







Temas relacionados

Machismo   /    Géneros y Sexualidades

Comentarios

DEJAR COMENTARIO