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ACCESO AL AGUA

Barrio Las Vías de La Plata: “Seguimos sin agua a cuatro meses de la cuarentena”

Las familias que viven allí siguen denunciando la falta del servicio y de respuestas por parte de la empresa prestataria y el municipio. La pelea por un servicio básico y esencial en medio de la pandemia, a pocas cuadras de la Gobernación.

Miércoles 22 de julio | 18:02

Imágenes brindadas por vecinos del barrio

Hace un par de meses, este medio se acercó al barrio Las Vías, ubicado en pleno centro platense, entre las vías del ferrocarril Roca y el Hipódromo. Algunos integrantes de las 40 familias que habitan esos terrenos denunciaron las condiciones de precariedad y vulnerabilidad que vienen atravesando desde hace décadas, como tantos barrios populares en la provincia de Buenos Aires.

Un barrio que ningún gobierno ha asumido como propio a la hora de garantizar un servicio tan básico como el agua potable, clave en la prevención del desarrollo de la pandemia; clave para el desarrollo de una vida digna. Un barrio que, en plena emergencia sanitaria, social y económica sigue sin respuestas.

“Lavate las manos, si tenés con qué…

“Seguimos sacando agua de un tanque viejo que hay en el barrio y de una canilla de afuera que una casa vecina nos ofrece. La última vez que nos trajeron agua, después de haber denunciado la situación del barrio en los medios, fue hace dos meses. Después no aparecieron más, En esa ocasión nos trajeron 30 bolsas de alimentos con un bidón de agua para cada bolsa. Ni siquiera contestaron la carta que le dejamos en la municipalidad”.

El gobierno, desde todas sus administraciones, insiste en la responsabilidad individual para garantizar las condiciones mínimas de higiene y salubridad y el cumplimiento del aislamiento social y obligatorio, en un contexto donde la crisis económica y social golpea cada vez más fuerte. Y frente a los limitados paliativos que brinda el Estado (cuando llega) a modo de “contención” frente a la caída en las condiciones de vida, el barrio se sigue sosteniendo a base de organización y solidaridad.

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“El comedor y la copa de leche la seguimos manteniendo con lo que podemos colaborar de la mercadería que nos dan en las escuelas. Cuando falta algo, se pide por el grupo de WhatsApp de los vecinos y si no se consigue se suspende. De pasar a hacerla todos los días se redujo a los días que hay mercadería. Hicimos una rifa para juntar plata y comprar mercadería, pero se hace muy difícil, la mayoría de las personas que vive acá son trabajadores independientes o cartoneros”.

ABSA: agua que no has de tener

Aguas Bonaerenses S.A. es una de las operadoras de agua y saneamiento de mayor extensión de Argentina, su área de servicio comprende 79 localidades y 52 municipios de la provincia de Buenos Aires. Volvió a manos del Estado bonaerense en 2002, luego del saqueo de las privatizaciones de los 90.

Desde entonces, la falta de inversión en obras estructurales que permitan no solo el mejoramiento del servicio sino también el acceso para una importante parte de la población que hoy carece de ella, es noticia diaria a lo largo de la provincia. Todos los gobiernos que pasaron desde que la empresa volvió a manos estatales (Solá, Scioli, Vidal y Kicillof) hicieron y hacen la vista gorda sobre este asunto.

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Hace algunas semanas, el sitio Letra P dio a conocer detalles de la auditoría que realizó el Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos bonaerense, la cual desaprobó el ejercicio 2019, al tiempo que analiza llevar a la Justicia a quien fuera titular de la gestión en ese entonces, Rafaelle Sardella; ejecutivo del grupo Macri (integrante desde 1994) y hombre de confianza del ex mandatario presidencial.

Deudas con proveedores y prestamistas por más de 1.000 millones de pesos, compra de muebles por un valor de 12.555 dólares hasta vehículos de alta gama, son algunos de los gastos reflejados en el balance. Despilfarros excéntricos mientras las grandes mayorías, tarifazos mediante, se vieron hundidas en una crisis económica y social, hoy profundizada por la pandemia.

“Queremos agua“

En el barrio Las Vías, ni ABSA ni el intendente platense Julio Garro responden a los reclamos por el acceso al agua potable en plena pandemia, a pesar que para Kicillof es “inadmisible que haya muchísima gente no que tiene algo tan básico como el agua”. Sin embargo el agua no llega al barrio, ni siquiera en bidón.

“Tenemos miles de falencias, la principal es el agua corriente. Necesitamos que se solucione el tema de raíz. Bocas generales de agua hay, enfrente hay casas con agua. Está la empresa de construcción Imacova que tiene agua, atrás tenés el Hipódromo con agua. Muy difícil no es de buscar la boca, lo que falta es voluntad”

La crisis sanitaria y económica, agravada por el avance de la pandemia, ha dejado en evidencia la precariedad estructural en que se encuentran los barrios populares de la ciudad, en donde el derecho al acceso a los servicios esenciales como el agua se vuelve un lujo. Se requiere la inversión en obras públicas para abastecer a toda la población y así garantizar mejores condiciones de vida y no destinar millones al pago de una deuda ilegitima e ilegal como hizo el gobernador.

En momentos donde la provincia afronta un récord de contagios de Covid-19 y La Plata ya supera los 2 mil casos, se vuelve urgente el reclamo de las familias del barrio por un derecho básico que ningún funcionario cumple: agua potable.







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