Política

POLÉMICA POR EL VOTO EN BLANCO

Atilio Boron y el closet de los argumentos estalinistas

Atilio Boron vuelve a hacer campaña por Daniel Scioli, militando contra la izquierda y el voto en blanco.

Facundo Aguirre

IG: @hardever // Twitter: @facuaguirre1917

Viernes 13 de noviembre de 2015 | Edición del día

En un articulo anterior criticábamos su postura de llamar a votar al “mal menor”. En esta ocasión Atilio Borón sostiene que votar en blanco es “votar al imperialismo”.

Recurriendo a un viejo método estalinista, ahora resulta que los trotskistas pasamos de no comprender las diferencias entre ambos candidatos a ser agentes del enemigo. No es de extrañar. Borón es un hombre vinculado al Partido Comunista Argentino, partido que tiene en su haber el apoyo a la dictadura del genocida Videla como “mal menor” frente al peligro “pinochetista”.

Para el politicologo, el voto a Daniel Scioli es “desafortunadamente, el único instrumento con el que contamos para impedir un resultado que sería catastrófico para nuestro país, para las perspectivas de la izquierda en la Argentina y para la continuidad de las luchas antiimperialistas en América Latina”.

Borón nos trata de convencer de un supuesto proceso antiimperialista en curso en América Latina y, en esa construcción artificial, donde los capitanes de este proceso son Dilma Russeff, Rafael Correa entre otros, Scioli entraría como el candidato que vendría a liderar la lucha contra el candidato directo de la Embajada Norteamericana.

Un argumento curioso que lleva a Boron a recrear la antinomia “Braden o Perón”, modelo 2015. Pero a diferencia del gorilismo comunista del 45, ahora el llamado es a alistarse en el bando “del conservadorismo popular de viejo arraigo en la Argentina”, como define al Sciolismo.

Boron no solo toma del PC su método sino también su concepción política. A lo largo de su historia el PCA siempre optó por un campo burgués contra otro. Así en el 45 se alineó con Braden y en el 55 con los Comandos Libertadores contra Perón. En 1973, dejando atrás su antiguo gorilismo, el PC llamó a votar a la fórmula Perón-Perón (que gobernó con las bandas fascistas de las Tres A), como expresión del “proceso antiimperialista”. Estamos tentados a jugar con las semejanzas. Scioli hace eje en un Pacto Social cuyo contenido es un ajuste consensuado y sostenido por un fuerte brazo represivo, para lo cual alistó al carapintada Sergio Berni, el manodurista menemista y dueño de “El Mangrullo”, Alejandro Granados y Mario Casal.

Para justificar su opción, Borón acusa al FIT de no ver diferencias entre Scioli y Macri. Este es otro burdo argumento extraído de un manual de falsificaciones editado por la extinta Editorial Anteo del PCA.

Los socialistas no usamos las diferencias que existen entre los distintos partidos burgueses para establecer alianzas que liquiden la política independiente de los trabajadores y la izquierda. Por el contrario, las tenemos en cuenta para establecer el contenido de la denuncia especifica de cada fracción y buscar el diálogo con su base obrera y popular. Nos sirve para definir una táctica de unidad de acción en caso de que recurra a la movilización de las masas con el fin de enfrentar a la reacción o al imperialismo. Nada de eso sucede en este balotaje, donde las diferencias son insustanciales y lo que prima es el acuerdo burgués en torno al ajuste y la represión y si algo se discute, es como llevar a cabo la exigencia de los capitalistas de descargar la crisis sobre los trabajadores y el pueblo pobre.

Boron tiene que seguir falseando y decir que es obvio que Scioli no podrá gobernar sin atender los reclamos de la base social que lo votó. Se puede tomar el mismo caso que cita Boron, el de Alfonsín que no era lo mismo que Italo Luder, pero al igual que el antiguo candidato del PJ, traicionó sus promesas electorales y se dedicó a rescatar a las FFAA y otorgarle un manto de impunidad a los genocidas. Lo mismo sucedió con la Alianza que continuó con las políticas del menemismo y todo indica que Daniel Scioli se situará claramente a la derecha de un kirchnerismo ya de por sí bastante derechizado, como el mismo autor reconoce en sus balances.

La izquierda advierte esta trampa y por eso es catalogada de “sectaria y abstencionista”. Seguramente es mucho más redituable ser un izquierdista “amplio y heterogéneo” como propone Boron, para poder colaborar directamente con la burguesía y sus instituciones como siempre predico el Partido Comunista. No olvidemos que Borón supo acompañar durante algún tiempo a Oscar Shuberoff como vice rector de la UBA en tiempos de dominio y corruptela universitaria de la UCR y Franja Morada.

Para continuar con el desarrollo de su posición, Borón tiene que insistir con la amalgama y la falsificación. Pero en este caso, se trata de una falsificación más que risueña.

Primero nos dice que no denunciamos ni nombramos al imperialismo, cuando fue el FIT la única fuerza que denunció la entrega de Vaca Muerta a Chevron, la colaboración de las FFAA argentinas en la ocupación imperialista de Haíti y la intención del candidato del FpV de pagarle a los fondos buitres, tal como sostuviera su vocero Uturbey.

Después Borón nos dice que con Macri se viene el ajuste y la represión salvaje y que “los incidentes del Borda o el violento desalojo del Parque Indoamericano son botones de muestra de ello”. No podemos más que estar de acuerdo con esta afirmación. ¿Y con Scioli?

Borón nos responde: “es muy probable que Scioli seguirá con la política kirchnerista de no reprimir la protesta social”. ¡Pero el mismo candidato del FpV le cierra la boca cuando afirma que se ocupará de poner "orden en las calles" para "no joderle más la vida a la gente"! Scioli ha dedicado un spot entero de su campaña a asegurar que él tiene la misma agenda que Sergio Massa en materia de seguridad.

Borón ya desbarranco lo suficiente, pero así y todo no puede parar. Ahora acusa al votoblanquismo de pasivo, y pone el ejemplo de los radicales de inicios del siglo XX que se levantaban en armas contra el régimen oligárquico que, entre otras cosas, le impedía a la UCR presentarse a elecciones. “La consigna del voto en blanco es estéril, porque no va acompañada por alguna acción de masas de repudio a la trampa de Macri-Scioli: no hay convocatoria a ocupar fábricas, a cortar rutas, invadir campos, organizar acampes, bloquear puertos o algo por el estilo”, nos dice.

El académico está encendidísimo, y revuelve los placares estalinistas para vestirse con todo argumento que encuentra: “Posa de ultraizquierdista y así podrás justificar tu política derechista”.

¿Qué más le podemos decir? Si es ridículo “levantarse en armas” contra un balotaje, más ridículo aún es pensar que se puede enfrentar el ajuste y a la derecha con la papeleta electoral de “Scioli presidente”.

El FIT, que es un agrupamiento ni ultraizquierdista ni sectario, está haciendo una campaña pública explicando porque votar en blanco es la única forma de enfrentar a la derecha. Cientos de intelectuales y artistas se han pronunciado por ella.

Nicolás del Caño, hizo las peticiones correspondientes para que la “tercera posición” del voto en blanco pueda tener el derecho de expresarse en los espacios propios de una campaña electoral como tiene Scioli y Macri. Cualquier demócrata o “marxista” como asimismo se titula Boron, debería apoyar una demanda democrática tan elemental.


Leer:

Añoranzas de Codovilla

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