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NEUQUEN

Asistencia social y política clientelar del Movimiento Popular Neuquino en épocas de pandemia

El Gobierno de Neuquén reduce la política social de asistencia al mero reparto de módulos alimentarios. En la actual crisis sanitaria, económica y social, se necesitan políticas sociales y un abordaje integral para dar respuesta a las necesidades de la población.

Marcela Lima

Casa Marx zona oeste

Miriam Rivas

Trabajadora Social, servicio Salud Mental Hospital Castro Rendón

Julieta Katcoff

Secretaría de las Mujeres Hospital Castro Rendón

Miércoles 22 de abril | 10:46

Foto: Flor Salto

Durante la última semana, se dio a conocer un comunicado de trabajadoras y trabajadores sociales de la Salud Pública en el que denuncian la política del ministerio de Desarrollo Social de Neuquén. A contramano de la necesidad de una política social y un abordaje integral de la compleja situación de crisis sanitaria, económica y social que vivimos, reducen la política social de asistencia al mero reparto de módulos alimentarios es desconocer la realidad.

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En este momento de crisis sanitaria en la que se avizoran consecuencias económicas profundas sobre la clase trabajadoras y los sectores populares, las necesidades de las familias más pobres requieren de una política integral. Ésta va desde la ampliación de la asistencia económica, la provisión de artículos de higiene, limpieza y protección personal, al acompañamiento emocional y la disponibilidad efectiva para dar respuesta a los más diversos padecimientos en el marco de esta pandemia.

El ministerio de Desarrollo Social reduce la política social de asistencia al mero reparto de módulos alimentarios es desconocer la realidad

Para ello resulta importante considerar que las necesidades de los grupos de riesgo como los ancianos, las personas en situación de calle, jóvenes institucionalizados o con conductas de riesgo, la población afectada por adicciones, por violencia de género o maltrato y abuso infantil, por solo mencionar algunas, no son todos lo mismo. Cada uno de estos grupos tiene derecho a que el Estado garantice una política pública y un abordaje integral de esas particularidades y necesidades.

La Izquierda Diario entrevistó a la Licenciada Soledad Apaz, trabajadora social del centro de salud del barrio San Lorenzo Sur, en el oeste de la capital neuquina.

- ¿Qué emergentes sociales fueron los que motivaron la denuncia?

Situaciones que llegaban a los distintos efectores de salud, mujeres víctimas de violencia, personas en situación de calle, familias que no estaban pudiendo cubrir necesidades básicas, muchas eran previas a la cuarentena y otras se intensificaron con el aislamiento.
Enviamos notas a la ministra de Desarrollo Social y Trabajo, Adriana Figueroa. También, a la subsecretaria de Familia, Emilse Troncoso, de Desarrollo Social , Abel Di Lucca y sus respectivas direcciones provinciales. Además, a la ministra de Salud, Andrea Peve.

- ¿Qué respuestas les dieron?

De Desarrollo Social las respuestas fueron, que no está funcionando la administración y programación de dicho ministerio por lo que no van salir aportes económicos y que sólo funciona un área de asistencia directa que cuenta con algunos módulos alimentarios, colchones y frazadas como respuesta a todas las necesidades de la población. Además, de un mail en el que se acusa a la colectiva de Trabajadoras Sociales de Zona Metropolitana de “ignorantes”, de “difamar hechos fuera de la realidad.

-¿Cómo ha impactado la actual situación en los y las pacientes de la zona que atienden?

Se han potenciado padecimientos previos a la cuarentena, las necesidades de las familias a las que acompañamos ya que muchas se reproducen cotidianamente realizando changas o trabajan de manera independiente o en trabajos precarios y se quedaron sin esta posibilidad. También, se han incrementado las situaciones de violencia contra mujeres y niñez debido al aislamiento.

La asistencia y la contención desde las trincheras

Pese a este marco de situación, los hospitales, los centros de salud y de día, los transportes, los servicios de ayuda telefónica para mujeres y niñes, están funcionando con el esfuerzo de sus trabajadores y trabajadoras. Desde el primer momento, buscando formas de sostener un vínculo cercano con la comunidad, ensayando la manera de estar más cerca que nunca, aún cuando el COVID-19 nos impone una distancia cada vez más difícil.

El impacto negativo ya se siente y aún queda más tiempo de pandemia, aislamiento e incertidumbre. En paralelo las reacciones tendientes a organizar las acciones solidarias, de asistencia y contención van surgiendo desde lo comunitario , desde las organizaciones sociales, estudiantiles y de trabajadores, que reconvierten la producción como las obreras textiles que utilizan el camino ya trazado con su lucha para que circule nuevamente la solidaridad en los momentos en que más se necesita.

No se puede seguir concibiendo a la "población beneficiaria" de la ayuda social del Estado, en esta época de pandemia, desde el enfoque de aparato clientelar

La actual gestión de gobierno del Movimiento Popular Neuquino, que es la misma desde hace más de 50 años, no puede seguir concibiendo a la "población beneficiaria" de la ayuda social del Estado, en esta época de pandemia, desde el enfoque de aparato clientelar.

La pandemia desnuda la fragilidad de las condiciones de vida de amplios sectores. Urge el diseño de políticas claras de cuidado de la población más vulnerable, no sólo módulos alimentarios, mucho menos el control y represión de las fuerzas de seguridad para el abordaje los problemas sociales.







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