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"Asamblea no autorizada": Fiat-Iveco descuenta a sus trabajadores

Ante la crisis en el sector automotriz expresada en miles de suspensiones, los trabajadores de Iveco realizaron una asamblea para debatir cómo defender sus derechos, y la patronal respondió descontándoles el tiempo de la asamblea en su salario.

Sábado 20 de agosto de 2016 | Edición del día

En la multinacional automotriz FIAT, actualmente fusionada con Chrysler, denominada FCA (Fiat Chrysler Auto) se vive una dura y prolongada crisis económica y social. Dadas las medidas económicas tomadas por el gobierno actual, el poder adquisitivo se ha visto reducido significativamente produciendo una enorme baja en la venta de autos, que se traslada en explotación intensiva de los operarios con el objetivo de obtener resultados y números por parte de los directivos.

Los trabajadores vieron cómo al momento de reunirse y concretar una asamblea para intentar que no se violen sus derechos, la empresa les descontó de su salario el tiempo dedicado a la asamblea.

En la fábrica ubicada en la Provincia de Córdoba, miles de obreros que se desempeñan como operarios de fábrica están siendo suspendidos, llegando a reducir su semana laboral a 4 días (en vez de 5), y como consecuencia de ello le descuentan el día “suspendido” en un 25% de su salario, es decir, abonándole el día a un 75% sin siquiera con el consentimiento del trabajador.

Los trabajadores son suspendidos por los intereses de la monstruosa industria automotriz, cuando este así lo requiere y con total impunidad, avisando no con anticipación sino de un día para el otro.

Esta medida afecta significativamente el bolsillo del obrero, ya que para llegar a fin de mes y poder llevar el pan a su casa, cuenta con el salario de ese día “suspendido”. “Al igual que el de toda otra mercancía, este valor se determina por la cantidad de trabajo necesaria para su producción. La fuerza de trabajo de un hombre existe, pura y exclusivamente, en su individualidad viva. Para poder desarrollarse y sostenerse, un hombre tiene que consumir una determinada cantidad de artículos de primera necesidad. Pero el hombre, al igual que la máquina, se desgasta y tiene que ser reemplazado por otro. Además de la cantidad de artículos de primera necesidad requeridos para su propio sustento, el hombre necesita otra cantidad para criar determinado número de hijos, llamados a reemplazarle a él en el mercado de trabajo y a perpetuar, de esta manera, la raza obrera” decía Marx en “Salario, precio y ganancia”.

No obstante, las ganancias de dicha compañía continúan elevándose en términos exponenciales, las bajas de las ventas intentan atenuarlas reduciendo el salario de los trabajadores (con las suspensiones) en vez de amortiguar la crisis automotriz con la inmensa ganancia obtenida de los balances contables.

A esto se le suma la crisis actual que se vive en Brasil, en donde la automotriz posee su casa matriz de Latinoamérica y exigen que de la Argentina provenga la solución para salvaguardar y continuar aumentando los intereses de ésta multinacional.

De esta manera vemos como la crisis automotriz descansa completamente sobre los trabajadores, en vez de atenuarla con el millonario patrimonio que poseen los accionistas de ésta automotriz, un patrimonio obtenido del flujo del trabajo de los obreros, que son éstos los que realmente producen la riqueza.

La complicidad de la Verde, conducción del gremio SMATA, para dejar pasar estos ataques sin convocar a ninguna medida de fuerza se torna evidente. La respuesta de los directivos con el descuento genero indignación en la base, pero los trabajadores no deben dejar pasar estos amedrentamientos. Lejos de anularse, estas acciones de la patronal dan nuevos argumentos para seguir organizándose y pelear contra los despidos, las suspensiones y el ataque a los derechos laborales elementales.







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