Sociedad

TRABAJADORES DE LA SALUD

Aplausos para los cómplices del ajuste, miseria para los trabajadores

Odontólogos y odontólogas de la obra social de camioneros, Oschoca, reclaman cobrar lo trabajado en el mes de marzo y exigen respuestas a la empresa Iarai, gerenciadora de salud, perteneciente a la Sra. Liliana Zulet, esposa del dirigente Hugo Moyano.

Viernes 10 de julio | 21:02

Inauguración Sanatorio Antártida | Imagen: Televisión Pública Argentina

La denuncia que llega a este medio por más de 40 profesionales de salud, consiste concretamente en que desde el 19 de marzo a la fecha, se cerraron todos los consultorios externos propiedad del sindicato distribuidos en todo el conurbano bonaerense, dejándolos sin ingresos económicos y sin ninguna comunicación sobre la situación laboral por parte de la obra social y la gerenciadora.

Por un lado con el cierre (atribuido al aislamiento social obligatorio, aunque con un correcto protocolo de bioseguridad el personal de salud estaría exceptuado), dejó a todos los pacientes afiliados por más de tres meses, sin una guardia mínima odontológica en GBA, obligándolos a recurrir al hospital más cercano o pagar prácticas particulares. Sin embargo, mes a mes a cada familia se le descuenta una importante suma de su sueldo para la obra social, y por otro lado, deja prácticamente en la calle a los profesionales de la salud, sin contratos, precarizados, sin cobrar honorarios, ni siquiera de lo ya trabajado hace más de 90 días en su mayoría.

No hace mucho tiempo atrás, se vieron y escucharon los elogios del presidente de la Nación por la “solidaridad” del matrimonio Zulet-Moyano ante el ofrecimiento y disponibilidad del Sanatorio Antártida para afrontar la pandemia.

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Sanatorio con una historia muy poco transparente: de sobreprecios en infraestructura, habilitaciones truncadas, pero inaugurado más de tres veces con todos los gobiernos de turno, al que nunca pudo acceder ningún afiliado.

Escuchando la denuncias de los trabajadores de salud, ¿se merecen estos aplausos, dicho sindicalista y su esposa, cuando pueden esperar tranquilos el cese de la pandemia desde el confort de sus cuentas bancarias abultadas? Mientras tanto, los profesionales de la salud no han sido alcanzados por ningún beneficio por parte del gobierno, y deben pagar religiosamente sus obligaciones tributarias, alquileres, servicios, y básicamente subsistir todos estos meses.

Odontólogos y médicos de la obra social Oschoca exigen cobrar lo adeudado, continuidad laboral en condiciones óptimas de bioseguridad y un ingreso permanente en todo el periodo de aislamiento.

Los trabajadores de salud se preparan desde los inicios de su formación para curar y evitar la propagación de enfermedades, se actualizan día a día en su gran mayoría cubriendo de sus propios bolsillos dichas especializaciones y actualizaciones y son quienes siempre están, mucho más ahora, en la primera línea.

Muchos de ellos aún no han sido alcanzados con el prometido bono de cinco mil pesos, y quienes no están con contratos, no fueron incluidos en ningún plan de emergencia y no saben cómo van a mantener a sus familias.

Desde el gobierno se mantiene una política económica que se concentra en cerrar un arreglo con los bonistas en una clara voluntad de pagar una deuda fraudulenta en plena pandemia, en vez de destinar ese dinero a un sistema de salud unificado. Deja en claro las prioridades ante un escenario mundial único.

Una actualidad que condona deudas y subsidia a empresarios. Pero que desampara justamente a quienes ponen sus conocimientos y sus cuerpos día a día en pos de la salud integral de la población.

Acompañamos desde La Izquierda Diario su reclamo y nos solidarizamos con ellos y los afiliados de dicha obra social.







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