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Red Internacional

Megaminería. Andalgalá: Mina Rica y vecinos pobres

Andalgalá representa una historia de saqueo y contaminación ambiental a cargo de las mineras instaladas a partir de la ofensiva memenemista que se sostuvieron gobierne quien gobierne. Pero también, ejemplo de resistencia y lucha.

Martín SaezDocente | Agrupación Marrón | Referente del PTS Chubut

Viernes 23 de abril de 2021 | 11:44

Andalgalá está ubicada en uno de los ombligos mineros de la Argentina, una ciudad de 15.000 habitantes del centro norte de la provincia de Catamarca y capital del departamento homónimo, a 248 kilómetros al norte de la capital provincial San Fernando del Valle de Catamarca. En las cercanías de la ciudad funciona la mina de oro La Alumbrera, hasta ahora el emprendimiento minero a cielo abierto mas grande.

A muy pocos kilómetros de la plaza principal de los andalgalenses está prevista la apertura de otra mina de oro y cobre gigante: Agua Rica, proyecto que está ubicado a unos 25 kilómetros al norte de la localidad de Andalgalá, en el sector sur de la Sierra del Aconquija, donde se explota oro, cobre, plata y molibdeno a 3.300 metros sobre el nivel del mar.

Para tener una magnitud, Agua Rica supera tres veces en magnitud a Bajo la Alumbrera, que es el primer mega-emprendimiento hidro-químico del país que explota yacimientos mineros desde el año 1997 en el departamento Belén (Catamarca). La multinacional Yamana Gold integró al proyecto Agua Rica con la planta e infraestructura de Minera Alumbrera bajo el nombre de Proyecto MARA. 

Agua Rica es un depósito de cobre, oro, plata y molibdeno a gran escala con reservas de mineral de oro probadas y probables de 7.4 millones de onzas, mientras que reservas de mineral de cobre probadas y probables de 11.8 mil millones de libras.

Los antecedentes: mineras y ofensiva neoliberal menemista

A partir de la década de los ’90 en plena ofensiva neoliberal, América Latina fue el territorio que recibió el mayor porcentaje de la inversión de capitales en el sector minero en el mundo. Entre 1990 y el 2001, de las 25 inversiones extranjeras directas (IED) más importantes en este sector, 12 tuvieron lugar en esta área y entre los diez países con más inversiones en exploración minera, cuatro eran sudamericanos: Chile, Perú, Brasil y Argentina.

En la década siguiente, las IED en Argentina se multiplicaron por 10, pasando de 660 millones a 7,35 billones de dólares US. Al mismo tiempo, el número de proyectos mineros paso de 40 a 403 y los puestos de trabajo en este sector crecieron de 98.700 a 258.000 (Secretaria de Minería de la Nación, 2013). Claramente lo que inició Menem, lo continuaron todos los presidentes hasta la actualidad. 

Los vecinos de Andalagalá llevan años denunciando la contaminación y los daños ambientales que genera la explotación minera en la zona. En el subsuelo de esta localidad catamarqueña se encuentran las minas de oro y de cobre más importantes de la Argentina. En 1997 comenzó a funcionar Bajo La Alumbrera, el primer gran emprendimiento minero instalado en nuestro país conformado por empresas canadienses y suizas. Estas multinacionales tienen el permiso de explotación, pues ambos yacimientos pertenecen al estado catamarqueño, la Universidad de Tucumán y al Estado nacional. 

El emprendimiento La Alumbrera ha construido su propia infraestructura para garantizar la alimentación en agua y electricidad para su proyecto. La empresa consume el equivalente de 170% de la energía consumida por la provincia de Catamarca en su conjunto y tiene licencia para extraer el equivalente de 100 millones de litros de agua por día. Las organizaciones sociales denuncian la contaminación de suelo, aire y agua en tres provincias -Catamarca, Tucumán y Santiago del Estero- y advierten que el mayor desastre comenzará en breve: con la nueva mina Agua Rica, tres veces más grande, aún más cerca del pueblo y en las cumbres que proveen agua a toda la región. 

En el 2016, un equipo del CONICET investigó los componentes hidroquímicos de cinco ríos del departamento de Andalgalá. El informe mostró que "los niveles de Cobre, Cromo y Plomo exceden los niveles guía de calidad de agua para protección de vida acuática". Y que tres de esos ríos, los que por ser de mayor caudal abastecen al pueblo de agua potable y riego, presentan Manganeso "en valores que exceden los máximos permitidos para agua de consumo humano del código alimentario argentino".

Bajo la explotación en Bajo Alumbrera, se se supo que la contaminación del río es inaudito: 20 mil veces más de arsénico, 5 mil veces más en cadmio, 10 mil veces más en mercurio que lo permitido por la ley nacional, y cantidades exorbitantes de plomo.

A su vez, al igual que sucede con las poblaciones donde reina el monocultivo, la siembra directa y las fumigaciones, los pobladores se enferman y mueren en proporciones mucho más grande que en otros lados. Por ejemplo, en el 2010, un grupo de científicos catamarqueños presentó un informe que les llevó cinco años de estudio. Detallaron la aparición de enfermedades raras para la zona, y compararon su incidencia a nivel país. "El cáncer de hueso es tres veces más alto. La incidencia de Esclerosis Múltiple, 500% más alta. Los casos de cáncer son 800% más frecuentes. Las respiratorias en niños son superiores al 300%".

Conclusión, la explotación minera a cielo abierto, en actividad desde los últimos 12 años, contamina el medio ambiente. Los diagnósticos médicos son la evidencia. 

Andalgalá, un punto de resistencia desde hace más de 15 años

Andalgalá, que resiste hace más de 20 años a la minería tiene en la asamblea El Algarrobo, su punto de organización contra el extractivismo y el saqueo de las multinacionales y los gobiernos, provincial y nacional. La asamblea ante las detenciones ocurridas y que al día de hoy mantiene a 12 activistas ambientales detenidos emitió un comunicado en el que acusa al gobierno provincial de "militarizar nuestro territorio y poner en peligro la integridad de todxs, nuestra respuesta es una sola: no nos van a vencer, nuestra resistencia continúa, solo demuestran que este modelo no cierra sin represión por parte de las fuerzas estatales junto a las mineras contaminantes".

En un comunicado aseguró que "Andalgalá expresó su indignación en las oficinas que Agua Rica tiene en el centro y en la sede del Frente para la Victoria, centros simbólicos del aparato represor estatal antiminero". Una clara respuesta apuntando a los responsables políticos de esta política contra los vecinos.

Pero tanta planificación y saña contra los que defienden el ambiente, tiene historia, desde 2009 cuando al ponerse en pie Agua Rica empezó la resistencia, la lucha y la organización que impidió hasta ahora la concreción del proyecto megaminero.

Los vecinos explican que "Agua Rica es un proyecto muy cuestionado en todos los aspectos", a nivel jurídico se han presentado diferentes recursos atacando su sustentabilidad, sobre todo porque "se planificó la construcción del dique de cola y las escombreras al lado del open pit" ese gran agujero o tajo que va produciendo la explotación. El gran agujero está planeado sobre la cuenca del río Minas, unido a su vez con el río Potrero y el Choya; y desde ahí quieren transportar los minerales hasta la Alumbrera. Pasan por todas las nacientes de agua", dicen.

Ya en septiembre de 2010, la organización Alternativas para un Desarrollo Ecológico, Autodeterminado y Humano (ALDEAH) publicó un comunicado, que, entre otros conceptos afirma: Los mismos pobladores que ya sufren los impactos de la mina de Bajo el Alumbrera, ubicada a 35 kilómetros en línea recta de la ciudad, están, en su mayoría, en total desacuerdo con los actuales proyectos mineros, entre los cuales el proyecto de Agua Rica (explotación prevista de cobre, molibdeno y oro, a 16 km), el de Filo Colorado (explotación de uranio, a 9 km) y otros proyectos de cateo que abarcan la integralidad de la ciudad”. Es decir que hace más de diez años el pueblo de Andalgalá denuncia la ilegalidad del proyecto Agua Rica,ubicado apenas a 25 kilómetros de la ciudad.

Esta lucha logró en septiembre de 2016 que el Concejo Deliberante de Andalgalá se transforme en el primer municipio de Catamarca que prohíbe las explotaciones mineras a cielo abierto. La ordenanza, aprobada, abarcaba la zona de la alta cuenca del río Andalgalá y el nevado de Aconquija. La medida fue votada por unanimidad. La norma prohibía la actividad minera metalífera de oro, cobre, plomo y plata a cielo abierto, así como de minerales nucleares descubiertos o a descubrirse en la cuenca.

También impedía el uso de otros elementos, como cianuro y mercurio, minerales nucleares (uranio y torio) y toda sustancia química contaminante y peligrosa, en todas las etapas del proceso, desde el cateo hasta la extracción. Además, prohibía el uso del agua de río, vertientes superficiales o subterráneas para la explotación. Asi mismo, plantea que las empresas serán jurídicamente responsables en caso de daño ambiental.
 
La Corte Suprema de Catamarca la declaró inconstitucional el 23 de diciembre de 2020, aplaudieron las mineras, pero también el gobernador Jalil y el presidente Alberto Fernández. 

El año pasado, en plena pandemia, cuando la megaminería fue declarada "actividad esencial" por el presidente Alberto Fernández, la empresa logró la aprobación de perforaciones en zonas estrategias de abastecimiento de agua. Uno de los puntos polémicos establece un marco de "estabilidad jurídica" para las corporaciones mineras.

Con ese motivo derogan la ordenanza que prohíbe cualquier actividad de impacto que ponga en riesgo la cuenca de los ríos que bajan hacia Andalgalá. Agua Rica tiene vía libre para atentar contra las nacientes de agua. Ahora están empezando a realizar perforaciones y tienen el aval del gobierno de Catamarca.

Este breve racconto de saqueo, crimen socioambiental y de lucha contra lo que generan las políticas extractivistas aplicada desde los ’90 en la Argentina -y continuados hasta el día de hoy- ha generado una resistencia enorme en el pueblo de Andalgalá, que como en Mendoza y Chubut son ejemplos a nivel país. En cada lugar ha generado un amplio activismo que se nutre de la juventud, de las mujeres y de las y los trabajadores que defienden el agua, el ambiente y la salud. 

En Mendoza, se logró hacer retrotraer la derogación de la ley 7722 que defiende el agua, en Chubut se ha impedido la zonificación minera y se ha propuesto una iniciativa popular que prohíbe la megaminería por siempre. La lucha de Andalgalá es el tercer componente de la triada de lucha contra la megaminería. La lucha por la libertad de los detenidos es una bandera común que tiene que flamear de Jujuy a Ushuaia. 




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