×
×
Red Internacional

Entrevista en Libération. Anasse Kazib: el ferroviario, hijo de inmigrantes y trotskista que quiere ser candidato presidencial en Francia

Publicamos a continuación el perfil y entrevista a Anasse Kazib aparecido en el diario francés Libération. Anasse es miembro de Révolution Permanente, parte integrante de la Red de Diarios Internacional La Izquierda Diario.

Jueves 16 de diciembre de 2021 | 14:24

El sindicalista de 34 años, referente en el 2018 de la oposición a la reforma del estatuto de los ferroviarios, intenta con su movimiento de extrema izquierda, Revolución Permanente (ex-NPA), ser candidato en las presidenciales.


Actos masivos, vídeos que se viralizan en las redes sociales, toda un serie de argumentos que se renuevan... ¿Anasse Kazib está sacudiendo el escenario de la extrema izquierda, que desde el año 2002 ha presentado (al menos) a dos candidatos en cada una de las elecciones presidenciales [por los partidos NPA y Lutte Ouvriere, NdE]?
Desde que [Anasse Kazib] anunció, en primavera, su deseo de competir en la carrera por el Elíseo, el ferroviario de 34 años intenta hacerse un espacio en un segmento político acostumbrado a porcentajes muy bajos. En el 2017, Philippe Poutou (Nuevo Partido Anticapitalista - NPA) y Nathalie Arthaud (Lutte Ouvriere - LO) habían reunido entre ambos menos del 2% de los votos emitidos. Kazib viene abriéndose paso entre estos dos candidatos, ya declarados.

Hasta hace unos meses, el militante sindical del ferrocarril SUD aun era miembro del NPA. Pero los desacuerdos estratégicos llevaron a su tendencia -Revolución Permanente- a ser excluida de la formación trotskista. Anasse Kazib explica a Libération las razones de esta ruptura: "Una parte de la dirección consideró que no debía haber ninguna candidatura en las elecciones presidenciales. Estaban en alianzas electoralistas con France insoumise [De Jean-Luc Mélenchon, NdE]". Él no quería eso. Su corriente se ha convertido en una formación política independiente, y lo apoya para las elecciones presidenciales. Kazib apuesta a su franqueza para hacerse un lugar en los medios de comunicación. No duda en golpear sobre una extrema izquierda "muy sindicalista y sólo preocupada por la cuestión laboral", llamando a que "renueven su chip" político. "Para algunos, el marxismo se limita a los compañeros de la CGT que se manifiestan contra la reforma de las jubilaciones y pensiones. En realidad, es la lucha contra la explotación y todas las opresiones. El rostro de la clase trabajadora hoy en día es mixta. En los piquetes también hay negros, árabes y mujeres que llevan el velo", explica el candidato trotskista. Continúa: "En Lutte Ouvrière y el NPA hay muy pocos jóvenes y racializados. Tenemos que ofrecer perspectivas políticas a la nueva generación de la clase trabajadora que está surgiendo".

Prueba de que no es un misión imposible: en 2002, Olivier Besancenot, entonces un joven cartero lanzado por la Ligue Communiste Révolutionnaire (LCR), antecesora del NPA, y Arlette Laguiller por Lutte Ouvrière, obtuvieron juntos cerca del 10% de los votos. "Todo es una cuestión de representación y de discurso", cree Kazib. En las redes sociales, donde Poutou y Arthaud se contentan con los clásicos formatos de "lucha", no duda en publicar vídeos de él mismo bailando o de su hijo preparando su lista de Navidad.

"Me siento más cerca de un trabajador senegalés que de Bernard Arnault"

Durante estos últimos cinco años surgieron diferentes movimientos de protesta: chalecos amarillos, movilizaciones feministas, marchas por el clima, manifestaciones contra la reforma de las jubilaciones y pensiones... “Eso debería entusiasmarnos", cree Kazib. "No podemos seguir considerando que las únicas grandes batallas son las de 1936 y 1968". Su programa, de 68 páginas, marca el tono de su posición: "Lucha contra la catástrofe ecológica"; "contra la violencia policial"; "contra el imperialismo"; "por la libertad sexual". Sobre Europa, la línea es "ni Frexit [salida de Francia de la Unión Europea, NdE], ni una Europa del capital". La idea general es establecer "un gobierno de las y los trabajadores, de las clases populares y de todos los explotados y oprimidos, en ruptura con el capitalismo". No hay nada nuevo en esto. La "burguesía" y "los reaccionarios" son tan responsables como "la izquierda institucional" [como el Partido Socialista francés, NdE], cuyo papel es juzgado como "nefasto" por dar "falsas ilusiones a las clases trabajadoras". [Y sobre la formación políitca "ecologista", NdE] Europa Ecologie-les Verts ¿Qué opina? “Son charlatanes", dice, "que hacen creer a la gente que poniendo bicisendas y algunas paredes verdes de plantas" se solucionará el cambio climático.

Nacido en Sarcelles en 1987, Anasse Kazib llegó tardíamente a la política. Al comienzo solo intervenía en luchas sindicales. Pero cuando, en la primavera de 2016, las manifestaciones contra la Ley del Trabajo tomaron impulso, se acercó al NPA de Besancenot y Poutou. Algunos "camaradas" le hicieron leer escritos de León Trotsky. Una revelación. “Cuando leía sus libros, a veces tenía la sensación que estaba atrás mío en las manifestaciones", dice el hombre que cita a Lenin de memoria. "Dice exactamente lo que siento". La movilización contra la reforma del estatuto de la SNCF [empresa de ferrocarriles, NdE], en la primavera de 2018, lo puso como protagonista, en la primera línea de la escena, especialmente en el programa de TV Grandes Bocas de RMC, donde adquirió una pequeña notoriedad. A veces aparece en los programas de Cyril Hanouna en C8. Las polémicas llegan con rapidez. Una de las últimas: la ausencia de la bandera tricolor en sus actos. Asume: "No tengo nada en contra de la bandera azul, blanca, y roja, pero consideramos que donde hay patriotismo, hay guerra. Las fronteras han sido construidas por los hombres para dividir. Nuestros intereses son internacionales. Me siento más cerca de un trabajador senegalés que de Bernard Arnault [empresario francés de los más ricos el mundo, NdE] que, sin embargo, tiene el mismo documento de identidad que yo".

Amenazas de muerte de la extrema derecha

En sus reuniones, el micrófono pasa de mano en mano entre activistas feministas, representantes sindicales o ciudadanos indignados. Assa Traoré, que exige "verdad" sobre la muerte de su hermano Adama en 2016 [asesinado por la Policía, NdE], y Fernande Bagou, trabajadora de limpieza de la empresa Onet, intervinieron recientemente en el estrado. Poco después del lanzamiento de su campaña, a finales de octubre, Anasse Kazib fue objeto de una oleada de ciberacoso y amenazas de muerte por parte de la extrema derecha. En respuesta, más de 250 personalidades firmaron una carta de apoyo en el medio Mediapart, empezando por Rokhaya Diallo, Alain Badiou y Cédric Herrou.

Todavía hay una condición -y no la menor- para ser candidato oficial: las 500 firmas [para poder presentarse como candidato presidencial debe recoger la firma de 500 alcaldes, gobernadores o de rango similar, NdE] . Según él, ya juntó "entre 150 y 200" avales. La tarea es dura. "Si no tenemos los 500 padrinazgos, estaremos sometidos a Zemmour [candidato de extrema derecha que acaba de anunciar su presentación, NdE] y su calaña en la televisión", dice. Otro obstáculo a superar: el dinero. Por ahora, su campaña está financiada por "las familias y amigos" de los militantes, "la gente de abajo". La misma gente que intenta convencer.


Publicado originalmente en el diario francés Libération


Comentarios

DEJAR COMENTARIO


Destacados del día

Últimas noticias