NACIONAL

Amenazas a Bregman tras denunciar la Ley Primer Empleo y el fraude sindical en Shell

Jueves 8 de septiembre de 2016 | Edición del día

Esta semana se retomó la discusión en comisiones del Proyecto Primer Empleo del gobierno nacional. El Frente de Izquierda ya denunció su intención de precarización más a la juventud y afectar al conjunto de las condiciones obreras. Entre otras cosas, con una serie de beneficios e incentivos que hemos denunciado en La Izquierda Diario.

En su intervención ante el Ministro Triaca, la diputada del PTS-FIT Myriam Bregman criticó duramente la situación de la juventud y la mujer trabajadora, y reveló los intereses de fondo que esconden los proyectos de “creación de empleo” del gobierno.

Además denunció la persecución que sufren los jóvenes y trabajadores que intentan organizarse, citando el caso del Sindicato Petrolero en las elecciones de Shell (ver nota). Tras su intervención en las comisiones, Bregman recibió una amenaza en su despacho: “zurdita, te vamos a hacer mierda”.

Reproducimos la contundente intervención de Bregman en la reunión:

Nuevamente se trae a este recinto una ley que beneficia a los empresarios y que trasluce una ideología más general de este gobierno de empresarios: que en la Argentina “el costo laboral es alto”. Lo ha dicho el presidente Macri incluso antes de ser funcionario público y repite cada uno de los que van por el mundo prometiendo que a la Argentina tienen que venir inversiones. Prometen “bajar el costo laboral”. Entendemos que esta ley se encarna en ese eso. Pero esto se demostró totalmente falso, porque en los 90 bajaron los costos empresarios, implantaron la flexibilización, aumentó el trabajo no registrado, y el resultado fue una desocupación cercana a los dos dígitos.

Esta ley, además de empeorar las condiciones del pueblo trabajador, va reforzando un esquema absolutamente regresivo de impuestos. Esta ley viene a confirmar lo que Cambiemos va profundizando: cada vez más trabajadores pagan Ganancias, y cada vez los empresarios pagan menos. Recién lo decía el diputado Sánchez: no es que hay sueldos altos, lo que es alto son las ganancias de las petroleras, que el Estado se las subsidia con millones y millones de pesos. Entonces lo que hay que discutir no son las ganancias de los trabajadores, que lo hacen en condiciones muy desfavorables, un clima adverso, no sé cuántos de acá se animarían ir a boca de pozo, agarrar una pala y trabajar allí. Mientras las ganancias de las petroleras siguen siendo subsidiadas por este gobierno, igual que la megaminería.

Se refuerza este esquema regresivo, donde los que más tienen cada vez pagan menos, y los asalariados y sectores populares cada vez pagan más.

Otro hecho inédito de esta ley ya lo vimos cuando se trató la Ley del Blanqueo, donde se ponía un techo a las pensiones. Nuevamente en este proyecto ponen, fomentan, un techo salarial, dándole determinadas exenciones a aquel que paga un determinado salario mínimo vital y móvil. Es decir fomentan un techo salarial: si pagás más de eso no te abarcan las exenciones.

Esto no parte de una realidad contundente:¿cuál es la situación de los jóvenes que consiguen trabajo en los últimos tiempos? La mayor parte del trabajo es no registrado, es precarizado, es eventual. No se dice una palabra de las agencias de servicios eventuales, que se han hecho millonarias estos años encubriendo la tercerización laboral. Y con salarios miserables que no alcanzan para cubrir el nivel de vida, ni hablar de otros derechos esenciales como la vivienda.

Pero también me quiero referir a que muchos de estos trabajadores que consiguen un empleo, son perseguidos, cuando intentan organizarse por sus derechos sindicales. Y lo digo porque en el día de hoy mis compañeros que trabajan en Shell se presentaron en el Sindicatos de Petroleros Privados de Avellaneda para presentar una lista opositora, y el sindicato no estaba abierto, con lo cual se quedan sin la posibilidad de ser oposición. Y esto ya pasó la elección pasada, ¿y saben quién los despidió después que no se pudieron presentar? Juan José Aranguren los despidió, y sólo los volvió a reincorporar cuando conseguimos una orden judicial que decía que iba preso si no cumplía con la sentencia de resintalación. Entonces esto también lo tenemos que discutir, porque estos jóvenes, que les dicen “ni-ni” en forma despectiva, se matan por conseguir un trabajo. Se pasan largas horas en las colas y consiguen los peores trabajos. Y cuando se quieren organizar para que no los despidan, los persiguen sindicalmente. Esas son las realidades de las que tenemos que hablar.

Y hablando de datos: los últimos números de las Encuesta Permanente de Hogares de 2015 dicen que en los 31 principales conglomerados urbanos, la situación de los jóvenes es la peor. La tasa de empleo, en el caso de las mujeres de hasta 29 años, es del 31,2%. Y no es porque no tengamos “cultura del trabajo” sino porque somos las que hacemos los peores trabajos, como el del empleo doméstico en su mayoría no registrado. Y en el caso de los varones es de 48,7%. Y en la zona del Plan Belgrano estas cifras son peores.

Además se suma la estabilidad laboral y la rotación en los trabajos, que no les permite a los jóvenes organizar su vida, sus estudios. En la Argentina la rotación laboral promedio es de 2 años, eso es lo que dura un empleo. Pero en la juventud es peor, los menores de 25 años cambian de trabajo cada año promedio. Esta es la situación. Por eso es falso que con este tipo de leyes se vaya a solucionar. Porque ya tuvimos la 24.013, la 25.013 en el menemismo, tuvimos incluso la 26.476 durante 2014, ¿y saben qué hicieron con el dinero que se ahorraron los empresarios? Lo fugaron. Por eso la Argentina tiene el triste récord de fortunas fugadas al exterior.

Por eso rechazamos este proyecto, como rechazamos la Ley Antidespidos.

Por eso queremos discutir proyectos para que la crisis no la pague el pueblo trabajador. Por eso queremos discutir la prohibición de despidos, el reparto de las horas de trabajo entre todos, porque aquí hay trabajadores que trabajan 12 o 13 horas y otros que no tienen. Repartamos las horas entre todas las manos disponibles, sin tocar el salario, y veamos cómo los que van a ganar son los trabajadores y no los empresarios.

También se dice que los empresarios necesitan incentivos, y esto va a traer inversiones. ¿Cómo se puede hacer esto sin abrir los libros de contabilidad? Lo mismo sucede con el tarifazo. Que abran los libros, demostremos que se la llevaron en pala todos estos años, y van a ver que esta ley no tiene nada que ver son eso, sino con beneficiar otra vez a los empresarios. Y también se deberían reintegrar los fondos que los empresarios pudieron, con estas leyes, evadir y fugar,

Si quieren hablar de que no haya trabajo en negro, sería bueno que el presidente Macri lo hubiera dicho en la Sociedad Rural. Saben que allí, esos patrones son los que tienen más trabajadores en negro. Y por otro, les pedimos, porque muchas diputadas estamos dando una pelea por la paridad de género, por el cupo del 50% en las listas, que no utilicen esa pelea para decir, como dicen en el artículo 13 inciso d, que “la contratación debe propiciar la paridad de género”. No tiene nada que ver. No queremos paridad de género para ser más explotadas.

Fuerte repercusión y muestras de solidaridad

El miércoles 7, la diputada nacional del Frente de Izquierda Myriam Bregman fue amenazada por medio de una llamada telefónica recibida en su propio despacho. Allí una voz dijo claramente: “zurdita, te vamos a hacer mierda”. La amenaza ocurrió poco después de que Myriam interviniera en la reunión de comisiones de Diputados criticando el plan de Empleo Joven impulsado por el Gobierno Nacional, así como la proscripción a una lista opositora en el sindicato petrolero (ver nota).

Durante su intervención en el plenario de comisiones, la diputada había denunciado el proyecto de Empleo Joven que impulsa el Gobierno nacional, pero también la persecución a los jóvenes que intentan organizarse. En ese marco denunció la proscripción a una lista de oposición en el Sindicato del Petróleo y Gas Privado de Avellaneda.

Luego de denunciar públicamente los hechos, desde la bancada de Bregman presentaron una nota a la Presidencia de la Cámara para conocer el origen del llamado.

Rápidamente, después de conocida la noticia, en las redes sociales se empezaron a difundir mensajes de apoyo a la diputada. El tema trascendió en varios medios gráficos e incluso televisivos.

Durante la misma tarde del miércoles, diputados nacionales, periodistas y referentes de los DD.HH rechazaron las amenazas que sufrió la legisladora nacional del Frente de Izquierda en la tarde de hoy. Entre ellos los diputados nacionales Patiño (PRO), Brügge (Frente Renovador), De Ponti y Grosso (PPV), Banfi (UCR-Cambiemos), Argumedo (Proyecto Sur), Martínez (Movimiento Solidario Popular) y Donda (Libres del Sur). También hicieron llegar su repudio Soledad Sosa, Pablo López y Néstor Pitrola, diputados nacionales del Frente de Izquierda, Luiz Zamora (AyL), María del Carmen Verdú y la CORREPI, diputados nacionales del Frente para la Victoria.

El repudio se reprodujo en otras legislaturas, como en Córdoba, donde a iniciativa de Laura Vilches (PTS-FIT) la mayoría de los bloques se sumaron al repudio. Al cierre de esta edición seguían sumándose firmas.

Desde la prensa, los periodistas Alejandro Bercovich, Alejandro Wall, Luciana Peker, Florencia Etcheves, Angela Lerena, Ezequiel Orlando, Carina López Monja, entre otros, rechazaron estas amenazas en Twitter.

También comenzaron a hacerlo distintas organizaciones obreras, desde las comisiones internas combativas que conocen el papel de Bregman en la defensa de los derechos de los trabajadores, como también de otros sectores sindicales.

La misma Ministra de Seguridad Patricia Bullrich debió comunicar por redes sociales que se “ponía a disposición” ante la intimidación sufrida por nuestra compañera.







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