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Alconada Mon: “Una campaña cuesta cien millones de dólares”

En El Círculo Rojo, el periodista contó cuánto costaron las campañas de Macri y Scioli. La financiación de los partidos patronales y los objetivos de la nueva “reforma electoral”.

Lunes 12 de noviembre de 2018 | 17:37

Hugo Alconada Mon :"Una campaña electoral cuesta 100 millones de dólares" - YouTube

Como analizamos en este diario, la semana pasada el Senado emitió un dictamen a un proyecto llamado de “reforma electoral”. Entre otras cosas, tiene el objetivo de blanquear la injerencia de los empresarios dentro de las campañas electorales de las fuerzas políticas que los representan. Pero al mismo tiempo, plantea una reducción de los espacios publicitarios cedidos gratuitamente para la campaña electoral a todas las fuerzas políticas.

Aunque el proyecto se muestra como una búsqueda de “transparencia”, lejos de eliminar la corrupción. Según el periodista de La Nación, los montos para una campaña se acercan a los U$S 100 millones de dólares, o sea 4 mil millones de pesos. Es lógico pensar que los aportes que se puedan presentar en blanco serán solo una parte de ese monto. La corrupción tomará otros canales.

Reproducimos acá un fragmento de la entrevista de El Círculo Rojo que se refiere a los montos de ese financiamiento.

Fernando Rosso: Tuvo mucha repercusión una de las afirmaciones que inaugura el libro: lo que dijo el presidente Macri a un grupo de empresarios cuando estaba recaudando para la campaña de 2015. Les pidió el uno por ciento de sus patrimonios porque si él llegaba a ser presidente el otro noventa y nueve por ciento se iba a valorizar. Y les dice “en blanco nada”.

Aquí lo que tenés es un doble eje. Primero: una verdad que es un secreto a voces entre los políticos y los empresarios e, incluso, los organismos de control, que es que una campaña presidencial cuesta cien millones de dólares. Guste o no, eso es lo que vale. ¿Querés competir por la Casa Rosada con chance de llegar? Necesitas eso. Después puede cambiar la cifra, por supuesto, dado alguna reforma legislativa de último momento o, suponte, ahora con la investigación de los cuadernos de la corrupción que eso puede afectar que muchos empresarios no se animen o por la situación económica. Todo lo que quieras: la devaluación. Pero esa es la premisa y la tenés que juntar. Si no terminas como en su momento Lilita Carrió andando en un Renault 12 comiendo milanesas por las rutas patagónicas. Mientras vos estás andando en un desvencijado autito por la Patagonia, tu candidato rival que sí tiene el dinero para un avión privado puede en el mismo día pegar tres o cuatro provincias distintas. En ese contexto, de los cien millones de dólares necesarios es que, tanto Macri como Scioli, los principales dos contendientes, salieron a pasar la gorra. Y esto lleva, a su vez, a una exigencia, entre comillas: “Ayúdame, pero ayúdame en serio. Es decir, no me des lo que te sobra de tu billetera. Vos tenés espalda. Pone. No te digo hasta que te duela, pero poné en serio para demostrar tu compromiso”. Y, entonces, una de las frases que usaba Mauricio Macri era “quiero el uno por ciento de tu patrimonio”. No era como soborno, sino era “comprometete”. De hecho, hay otros a los cuales cuando le decían “necesitamos dinero” y le daban una cifra, del otro lado decían “no te puedo dar eso”. Le decían “bueno ¿vos que tenés?”, supongamos fábrica de churros. Fenómeno: “vas a ponerme, entonces, churros en todos los actos de campaña donde vos, a su vez, tengas algún local o sucursal cerca”. Churros, lo que sea: pizzas, empanadas, gaseosas, cerveza. “Vos fabricás o distribuís teléfonos celulares: poneme todos los teléfonos celulares de la campaña”. Entonces, oficialmente, no sale dinero de los balances de tu compañía, pero vos me demostraste tu compromiso conmigo poniéndome trescientos teléfonos celulares para todo mi equipo de campaña. Y lo mismo pasó con Scioli. De hecho, me contaban algunos empresarios que el equipo de Scioli a menudo te tarifaba el ida y vuelta. Supongamos, vos ponías cien mil dólares: gracias. Trescientos mil dólares: cena con otros doce o quince empresarios. Quinientos mil dólares: cena a solas. Y, ahora voy a ser irónico: a la luz de las velas. Lo otro también es: si vos jugas limpio no llegás jamás a los cien millones de dólares. Entonces el propio sistema te lleva a tener que jugar en negro porque es la única forma de poder llegar a los cien millones. Ergo: si vos me das en blanco, yo no lo voy a poder explicar ante la justicia electoral. Prefiero que me la des negro para que yo, a su vez, después pueda hacer todos los pagos en negro que tengo que hacer. Entonces, a su vez, esto te lleva a que Mauricio Macri aclaró a los empresarios: “Por mí, muchachos, negra, eh. No hay problema”. Y miembros de su equipo de campaña le tuvieron que parar el carro diciendo: “Tené cuidado porque si estamos mano a mano no te van a grabar, pero si somos veinticinco no podes descartar que alguno deje el teléfono celular dado vuelta grabando. Eso después lo filtre por algún motivo político o lo que fuere y volaste en pedazos”.







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