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Red Internacional

GOLPE EN BOLIVIA. Alberto Calani: "La mejor herramienta siempre es la organización y la lucha"

Alberto Calani es referente de ARBOL (Asociación de Residentes Bolivianos en La Plata). Desde La Izquierda Diario conversamos con él alrededor de la situación del golpe de Estado en Bolivia.

Sábado 21 de diciembre de 2019 | 19:07

¿Qué análisis hacés sobre la situación actual en Bolivia?

  •  Lo que está pasando en Bolivia es que se está dando un golpe de Estado. En Bolivia la clase política es una élite racial, históricamente ha sido así. Por eso es que, cuando se habla de las relaciones sociales racializadas, es un poco complejo, es difícil de entender.

    El bastión más recalcitrante de la derecha elitista y racial está en Santa cruz, que es uno de los departamentos con mayor desarrollo en estos últimos años. Han desplazado lo que históricamente era la dependencia minera de Bolivia, ahora el desarrollo industrial sojero se ha desplazado hacia el “Oriente”, como dicen allá en Santa Cruz. Lo cierto es que también ha habido una convivencia del depuesto gobierno de Morales con las élites cruceñas y con las élites capitalistas.

    No se ha desmontado de cuajo, no se ha desarticulado esa matriz de producción capitalista. Entonces, se ha buscado una convivencia con ellos a partir de dar un poco más, de darles oxígeno, y ellos han tomado más oxígeno hasta ver el momento de dar un golpe de estado. Esto es lo que ha pasado en los últimos tiempos.

    Vemos que hubo un movimiento de resistencia al golpe de algunas comunidades indígenas, sobre todo en el Alto ¿cómo viste ese proceso de organización que llevaron adelante? ¿Y cuál es el significado de la Whipala?

  •  Hay organizaciones espontáneas, que a su vez no siempre están ligadas al MAS, que salieron a organizarse porque hay que denunciar el golpe y el terrorismo de Estado.

    El golpe de Estado ha unificado un montón de cosas allá. Por eso es que se han dado muchos cabildos, muchos grupos que eran críticos a Evo Morales han vuelto a juntarse y a discutir lo que está pasando. Por otro lado, lo que muchos masistas no dicen es que Evo ha fracturado las organizaciones matrices como la Central Obrera Boliviana (COB) y la central matriz del campesinado originario, la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB). Esas dos matrices hoy están reunificándose. La COB va hacia el mismo camino, aunque tienen un montón de asperezas que limar.

    La CSUTCB, que también es una organización muy importante allá, que representa el movimiento campesino indígena, vuelve a reunificarse, entonces van a ser más antisistémicos estos movimientos, y van a jugar un rol muy importante en Bolivia.

    Muchos dicen desde la perspectiva de los militantes del MAS, que el MAS se vuelve a unificar. Pero no, para mí no es cierto eso. Sino que ese ciudadano común, que estaba disperso, que era disidente, que era crítico, se vuelve a reunificar otra vez con la misma gente del MAS, pero van a volver a rediscutir el proyecto de país. Esa es mi perspectiva sobre lo que está pasando en Bolivia. 

    También hay una juventud que está siendo muy activa sobre todo en el Alto, a quienes les ha calado profundamente el desprecio a la mujer de pollera, a la Whipala.

    La Whipala históricamente ha representado al pueblo indígena para buscar sus reivindicaciones, sus políticas, porque lo que pasa es que allá la etnicidad estaba excluida. Prácticamente había un apartheid en Bolivia. El indio no podía ni siquiera entrar a la ciudad, no podía pisar las veredas, las plazas. Era prohibido. Entonces el indio, siendo dueño de esa tierra, ha empezado a forjar sus propios símbolos, sus propios discursos, sus propios partidos políticos.

    En estos últimos tiempos el MAS ha vaciado su contexto histórico, y eso es lo que también ha molestado a muchos indianistas y a mucha gente que se ha alejado del MAS. Por eso cuando se ha visto la Whipala pisoteada, bajada del mástil, ha unificado esa lucha. Se han dado varios mítines ahí en el Alto, en la Paz, en Cochabamba.

    Recién nombraste la mujer de pollera ¿Cuál es la importancia que tiene en la sociedad la mujer de pollera y su reivindicación en proceso que se está dando?

  •  Hace un rato te hablaba sobre las relaciones sociales racializadas. Tiene mucho que ver la mujer de pollera en el occidente sobre todo, en lo que es Potosí, La Paz, Oruro. En esas latitudes la mujer de pollera es la que históricamente ha encabezado las rebeliones anticoloniales. Y hasta hoy en día es la mujer la que va adelante, la que se alza en la calle al verse menospreciada su vestimenta, la pollera sobretodo. Pero por ejemplo, en Santa Cruz es diferente. Por eso yo hablo de las relaciones racializadas, porque la mujer de Santa Cruz que usa una determinada vestimenta, desprecia a la mujer que es de su género, mujer, pero que usa pollera. Entonces ahí están las relaciones sociales, de poder, racializadas.

    En ese contexto, había un escritor boliviano del siglo XVIII, y mediados de siglo XIX más o menos, se llamaba Alcides Arguedas, que además de vomitar mucha peste sobre la indiada, decía que la mujer aymara era “la primera en dar la cara al enemigo y la última en retirarse del combate”. Y eso se refleja hoy, lo hemos visto por los medios de comunicación, por las redes sociales, que es la mujer la que encara a los militares, a la policía. El rol de la mujer andina es fundamental.

    Recién mencionabas a la COB ¿Cómo ves la relación entre la COB, su dirección, y lo qué pasa “por abajo”, entre los mineros, los trabajadores?

    Lo que pasa es que en la política, sobre todo en la parte sindical, los que están en la búsqueda del poder hacen todo ese enroque de poder, pero sé que de acá a un par de días o semanas va a haber otro manifiesto que va a rechazar a estos representantes que están hoy con el gobierno, porque uno ya entró como ministro de empleo. También hay una mujer de pollera de apellido Choque que es ministra de cultura. Así que ahí hay una idea, de la izquierda popular, de que el indígena de manera implícita u ontológicamente es revolucionario, y no es así, esto demuestra que no, desmonta todo eso.

    También el MAS nos ha vendido la idea de que nosotros somos del buen vivir, que todos somos armoniosos y tampoco es así. En el último tiempo no hemos visto esa armoniosidad. Cuando es atropellado, se levanta en armas, levanta lo que puede y lucha, enfrenta al enemigo que tiene enfrente. Entonces para mi esos son discursos que tratan de desideologizar al indígena y al minero. 

    ¿Qué nos podés contar de lo que es la política ambiental de Evo Morales? ¿Qué intereses tiene el nuevo gobierno golpista de Añez al respecto? ¿Qué resistencia dio el movimiento indígena tanto en lo que fue la época de Evo y el proceso actual?

  •  Empiezo por lo que fue la resistencia al gobierno de Evo Morales, sobre todo en el TIPNIS (Territorio indígena y parque nacional Isiboro-Sécure). TIPNIS está allá en el monte en el medio de la nada, y justamente tenían trazada una carretera que uniera occidente y oriente. A mí me tocó prestar mi servicio militar en Guayaramerín, en la frontera con Brasil, 30 años atrás.

    En esa época, la cebolla que producía Cochabamba se tenía que llevar en avión. No había medio de transporte terrestre: o fluvial o aéreo. Costaba mucho llegar con productos agrícolas a esa zona. Lo mismo la producción de ellos, la carne, la sacaban en avionetas a los centros mineros, por eso era más cara la carne que llegaba allá y algunos la vendían a Brasil porque no teníamos ruta. Hacía falta una ruta que vertebrara Bolivia. 

    Arguedas, decía cerca del 1900, que era más fácil recorrer toda Europa antes que Bolivia. Y el gobierno de Evo Morales es un gobierno desarrollista. Muchos dicen que es socialista pero yo nunca creí esa idea. Es un gobierno quería vertebrar Bolivia.

    Ahora surge que ahí en el TIPNIS hay otros intereses. Esa zona la conozco, ahí están las empresas madereras, que son prácticamente brasileñas y como hay poca presencia del Estado se llevan la mara, la quina, el cedro, que explotan sin ningún control. Por otro lado, hay un plan de desarrollo para poder sacar recursos naturales vía Brasil, claro que también estaba eso presente.

    Entonces, el movimiento indígena lee perfectamente esa estrategia del gobierno y se opone a la explotación de los recursos naturales del Estado. Es decir, tenía doble intencionalidad: uno vertebrar y otro cómo sacar los recursos. La resistencia del TIPNIS es la que para mí ha debilitado desde un principio a Evo Morales, porque siendo representante del movimiento empezó a reprimir a quienes lo llevaron en andas al poder. Esa misma gente, cuando le reclama autonomía sus territorios, exigen eso y son reprimidos. Yo creo que fue uno de los errores con que empezó Evo. 

    Los intereses están también en este último tiempo puestos en el salar de Uyuni, por el litio. El triángulo del litio entre Chile, Argentina y Bolivia representa el 50% de la reserva a nivel global. El otro 50% está encabezado por EEUU y otros países. Hay un interés enorme de Estados Unidos por controlar estas tres regiones. Bolivia es el único de los tres que se animó a industrializar y fabricar baterías a base de litio. Entonces el interés norteamericano está puesto, y no puede permitir que Bolivia empiece a producir, industrializar su materia prima.

    Añez seguramente ya está pensando en privatizar todo lo que el gobierno de Morales había nacionalizado. Aunque tampoco es que YPFB es 100% nacional. Tiene un porcentaje, pasó al 82%, o sea lo invirtió. Y ahora está también el negocio de los agroindustriales, con la idea de Evo de la expansión de la frontera agrícola, una exigencia de Santa Cruz, de los sojeros. Sacó un decreto favoreciéndolos, con el argumento de la expansión agroindustrial para poder exportar. Esto beneficiaba a esas grandes élites, a las élites sojeras. Y bueno, se le prendió la Chiquitania. Camacho y todos ellos son responsables de esto pero cuando se les prendía estaban calladitos, porque sabían que estaban quemando también sus intereses. 

    ¿Qué mensaje le darías al pueblo trabajador argentino, del que también la comunidad boliviana es parte, en este contexto?

  •  Yo creo que la mejor herramienta siempre es la organización y la lucha, más que todo. Salir, organizarse y luchar. Porque pasa con los partidos políticos que te prometen esperanza y después terminan tranzando con las trasnacionales, con las corporaciones nacionales también.

    Después, frente a eso viene el descontento, a veces dicen “bueno, es lo que hay”, pero si no somos capaces de buscar otras alternativas económicas, otro paradigma social para enfrentar a este capitalismo tan duro, tan crudo como se muestra en estos tiempos, es difícil desorganizado. También los medios de comunicación juegan un rol muy importante al decir que el trabajador no debe meterse en política, por ejemplo.

    Esa política de no hacer política es muy efectiva, lo veo en mis compañeros… “no, si gane quien gane vamos a laburar todos”, y yo les digo “es verdad, nadie te va a regalar eso, pero puedes organizarte y apoyar un partido, no digo quién, pero ese partido tiene un programa político, tiene un proyecto político. No dice que te va a regalar plata, pero te dice: podemos vivir de esta manera. Podemos organizar la sociedad de esta manera.” Entonces esa es la importancia de pensar en la política.




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