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Red Internacional

Los trabajadores de Acindar venían llevando adelante una pelea contra el mal llamado impuesto a las ganancias que alcanza los salarios de estos trabajadores. Pero la solución al conflicto, nada tuvo que ver con dicho reclamo y fue completamente inconsulto, dónde las bases jugaron de convidadas de piedra.

Luciano MolinaDelegado en Acindar Villa Constitución, integrante del Movimiento de Agrupaciones Clasistas

Sábado 16 de abril | 17:42

Es que los trabajadores de la fábrica Acindar suman adicionales de empresa por causas diversas, turnos rotativos, exposición a calorías y peligrosidad y otros que se suman al básico convenio. Esto hace que el salario de un trabajador de la industria siderúrgica sea alcanzado por estos descuentos que no se han actualizado en años con los sucesivos aumentos de salarios.

El reclamo era claro. Que Acindar se hiciera cargo del descuento si pretendía que los trabajadores hicieran horas extras. Otras voces decían que la lucha tenía que ir dirigida hacia el gobierno y la eliminación de la cuarta categoría. Es así que se comenzó con un corte de horas extras que llevo varias semanas y la perdida de miles de toneladas de producción y un apriete por parte de la patronal.

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En medio de la discusión, en el transcurso de dos días, la comisión directiva y la comisión interna continuando con las negociaciones con la empresa, cierran un acuerdo sin consulta con las bases dónde ataca, a futuro, una conquista importante. Sin que nadie se explique que relación hay entre lo acordado y el reclamo, el acuerdo alcanzado contiene la eliminación de el día compensatorio. Éste se genera cuando el trabajador es convocado a cubrir en horas extras en franco. El nuevo acuerdo da a "elección" la posibilidad de generarlo o cobrar las extras al 400%. Es claro que la elección va a estar sujeta a presiones, sobre todo para el personal más nuevo, contratado, etc. Sumado a esto, la empresa otorga un bono por única vez que estará sujeto a retenciones de obra social, aporte sindical y de impuesto a las ganancias. Se lo hace pasar como "no remunerativo" porque no aporta a la jubilación (con el desfinanciaminento del sistema jubilatorio que significa esto) ni hace aportes patronales. Tampoco impacta en el aguinaldo, vacaciones ni otros ítems.

El fondo de éste acuerdo, no es más que abrir la puerta a una discusión que ya quiso instalar la comisión directiva hace meses atrás sobre el régimen de turnicidad. La propuesta superadora de la conducción gremial ante el régimen de rotación en 4 turnos que existe hoy en día (que es nefasto), es el de extender la jornada laboral a 12hs obligatorias y un franco por medio estar de guardia activa (concurrir de manera obligada si el personal es convocado). Ésta prueba la ponen en marcha a partir de mayo con el personal fuera de convenio que se desempeña en la jefatura de algunos sectores de producción de acería.

Durante la pandemia esta modalidad de “ turno ingles” (12 horas) fue implementado en la Empresa SIDERAR, donde claramente dejó de ser una medida de emergencia y paso a ser un ataque a las leyes laborales y el convenio metalúrgico, rompiendo el límite de 8 horas legales, además de la eliminación de las seis horas insalubres. Está visto que se avanza en una nueva ofensiva del plan de Paolo Rocca para el conjunto de los metalúrgicos en la industria

Más allá de los pormenores de éste acuerdo regresivo, lo que generó mayor indignación entre las bases es la manera en la cual se alcanzo. No hubo asambleas por sector, menos general y ni siquiera una reunión oficial de delegados en la cual, cada delegado, hubiese podido llevar el mandato de las bases para así aprobar o rechazar dicha oferta.

Hace algunas semanas, hubo elecciones en la conducción nacional de la UOM, dónde tuvo gran repercusión la destitución de Antonio Caló y el recambio por los sexagenarios Abel Furlan y Naldo Brunelli. Ambos rentados de la UOM hace varias décadas. La actual comisión directiva de la seccional de Villa Constitución integra ésta nueva conducción nacional y los vicios de la vieja burocracia sindical Miguelista, aliada al gobierno de turno, se ve que se contagian rápido.

El camino para lograr enfrentar el impuesto a las ganancias, hubiese sido ir por la eliminación de la cuarta categoría, la que alcanza los niveles salariales de muchos trabajadores en blanco. Unificarse con otros sectores del gremio e incluso con otros gremios y apuntar el reclamo al gobierno para que lo saque. Pero la elección fue en otra dirección, apuntar a las conquistas obreras y hacerlas pasar sin consultar con nadie.




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