Política

ANIVERSARIO DEL MENDOZAZO

"A las elites que gobiernan esta provincia les aterra que recuperemos nuestra historia de lucha"

Entrevistamos a Lourdes Murri, historiadora e integrante del Colectivo de Investigación Ramón Quiroga de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNCuyo, sobre la importancia de retomar la historia del Mendozazo y el intento de borrar sus lecciones de la conciencia colectiva

Sábado 4 de abril | 13:20

Lourdes Murri es historiadora egresada de FFYL UNCuyo e integrante del Colectivo de Investigación Ramón Quiroga. "La relación con el Mendozazo parte de buscar respuestas frente a las carencias que tuvimos respecto a la historia reciente durante nuestro paso por Filosofía y Letras", cuenta sobre como se fue acercando a estudiar la historia del Mendozazo.

Su estudio parte de querer rescatar en la memoria colectiva la tradición d elucha del pueblo mendocino. "Como es sabido la corriente historiográfica hegemónica -o única- en cuanto a historia local en la carrera de Historia es muy conservadora y existen grandes baches que muchxs de quienes transitamos por filo hemos intentado suplir mediante formas autónomas de investigación. En este sentido, un grupo de estudiantes y egresadxs de la carrera de Historia formamos un colectivo de investigación que se propuso investigar de manera alternativa el proceso del Mendozazo, para poder resignificarlo en el presente. Nuestro objetivo era construir conocimiento desde formas no hegemónicas, no institucionalizadas y poder transferir esas experiencias de lucha de nuestra provincia a un público amplio. De allí que organizamos talleres donde través de fotografías, material audovisual, música etc. intentamos pensar los puentes entre el Mendozazo y la realidad provincial actual".

¿Qué nos dice el Mendozazo hoy? Que si el pueblo en dictadura pudo derrocar a un gobernador con peso político…imagínate todo lo que puede hacer

- ¿Por qué eligieron el Mendozazo para empezar?

Como te comentaba antes, existe un fuerte vacío respecto a la enseñanza de la historia reciente en la facultad. Lo poco que se ve, se hace desde una mirada institucionalista y conservadora. Esto quiere decir que los procesos colectivos están ausentes. Es una historia de élites, sin conflictos, sin pueblo.

Muchxs de quienes estudiamos historia nos recibimos con Historia de Mendoza, la materia que dicta el decano Adolfo Omar Cueto y cuya bibliografía es de su autoría y de otros historiadores golpistas como Aníbal Romano o Pedro Santos Martínez, este último rector interventor durante el Terrorismo de Estado en la UNCuyo. Por ello, de más está decir que el Mendozazo en este espacio es visto como una tragedia, una anomalía, un momento en que las instituciones y el "orden" se vio alterado por parte de unos pocos que vandalizaron el espacio público. No nos quedamos conformes con esa mirada y al buscar más material notamos que es poco lo que se ha investigado sobre el tema. Hay trabajos muy interesantes, pero queda mucho por sacar a la luz. Además de la mirada conservadora de FFYL, también nos llamó la atención el poco lugar que tiene en la memoria colectiva este hito. A diferencia por ejemplo del Cordobazo, del cual se sabe y se repite mucho, el Mendozazo aparece como un proceso o bien borrado de la memoria (no hay fechas, ni efemérides escolares, ni "sitio" que recuerde estos días rebeldes) o bien reducido a una protesta de maestras que fueron reprimidas. Sin embargo, cuando se empiezan a reconstruir los hechos resulta que se trató de un movimiento masivo que involucró a los sectores populares, sindicatos, estudiantes, asambleas vecinales, y que lejos está de tratarse únicamente de una huelga magisterial, aunque por supuesto ésta tuvo su importancia.

- El Mendozazo estuvo enmarcado en una serie de estallidos provinciales en todo el país. ¿Qué particularidades tuvo en Mendoza?

Así es. El Mendozazo se da en el contexto de una dictadura que comenzó en 1966 con Onganía, siendo en 1972 presidida por el general Lanusse. Ya desde el 69 con el Cordobazo empieza a darse una serie de estallidos sociales contra el régimen militar y sus políticas económicas. Las calles se vuelven trincheras de lucha, se da el paso del "paro matero" al paro activo", como se comenzó a decir en Córdoba. La unidad obrero-estudiantil se aparece como una de las principales consignas de lucha a nivel nacional. Las movilizaciones en Mendoza se producen tres años después del Cordobazo y son la estocada final a la dictadura militar, teniendo Lanusse que acelerar la salida democrática con el Gran Acuerdo Nacional.

En ese sentido podemos afirmar que el pueblo de Mendoza salió a las calles a enfrentar la dictadura y ganó ya que se dieron marcha atrás a los aumentos que había anunciado el gobernador Francisco Gabrielli y además se produjo el hecho histórico de su renuncia ante la gran resistencia popular.

Como particularidades del Mendozazo creo que podemos destacar la enorme base social que sostiene estas jornadas de lucha, que tiene una fuerte pata sindical pero también estudiantil y de asambleas vecinales. Esta transversalidad de sectores hace que el Mendozazo pueda considerarse una verdadera movilización popular en el sentido más amplio del término. Esto se ve reflejado también en la territorialidad del proceso, ya que la resistencia comenzó en el centro cívico mendocino, trasladándose luego a los departamentos, principalmente Guaymallén y Las Heras. No es algo menor, estos sitios fueron declarados por los vecinos como "zonas liberadas" de las fuerzas de represión, siendo escenario de luchas populares los últimos días del Mendozazo. Se establecieron trincheras en las entradas más importante de cada departamento, y así como la resistencia popular fue importante, la represión cayó con toda su fuerza. Luis Mallea, Ramón Quiroga, Susana Gil fueron asesinadxs en estas jornadas y debemos recordar sus nombres.

Me parece valioso mencionar en ese sentido el proyecto de Lautaro Jiménez de cambiar el nombre del aeropuerto provincial Francisco Gabrielli, gobernador oligarca en los años de dictadura, por el de Luis Mallea, joven estudiante de 18 años asesinado durante el Mendozazo en Las Heras. Pero creo que sería valioso que estas propuestas partieran del conjunto de la sociedad, en las escuelas, en las universidades , en los lugares de trabajo deberíamos debatir esto: ¿Por qué seguimos perpetuando los nombre de la dictadura? ¿Por qué desconocemos nuestra historia reciente local? ¿A quiénes les resulta funcional nuestro olvido?

Las experiencias son muchas y de lo más variadas. Pero me gustaría destacar dos: por un lado la lucha docente y por otro las coordinadoras vecinales.

- Vos antes decías que el mendozazo fue un proceso por abajo que se fue gestando. ¿Quéexperiencias de trabajadores o populares podés mencionar?

Bueno, antes que nada vale aclarar que estamos hablando de una época de mucha conciencia social y movilizaciones. Son los años donde la juventud es protagonista y la revolución aparece como un horizonte posible y probable para muchxs.

Las experiencias son muchas y de lo más variadas. Pero me gustaría destacar dos: por un lado la lucha docente y por otro las coordinadoras vecinales.

El magisterio venía de meses de protestas por cuestiones salariales. El sueldo docente estaba desactualizado y era el de menor escala en la administración pública (cualquier semejanza con la realidad no es coincidencia). El año 72 inició con huelga por tiempo indeterminado. El gobierno declaró la ilegalidad del paro y decidió no pagar los salarios a lxs docentes que adhirieran, sin embargo la medida continuó. Imaginate, recibos de sueldo con cero pesos. Vale preguntarnos hoy qué nos pasa como trabajadorxs de la educación, ¿es el ítem aula una excusa válida para pensar la desmovilización que tenemos como sector? Mucho hay para aprender de esta experiencia de lucha. Maestras y profesores fueron perseguidos, cesanteados, incluso encarcelados y como todxs sabemos finalmente abiertamente reprimidos en las calles. Ese es el hito fundacional del Sindicato de Trabajadorxs de la Educación (SUTE).

Por otro lado, está el tema de las Asambleas y Coordinadoras vecinales, que es algo que quisiera destacar por su carácter popular y horizontal. Si bien por supuesto hay presencia de partidos políticos, esta organización vecinal los excede. Abarca a vecinas y vecinos, la participación de las mujeres acá es muy importante. Hay una cuestión intergeneracional también fuerte. Y como te decía antes, es una forma de construir desde la territorialidad, es el poder y la organización popular en los barrios que con la dictadura se interrumpió. Esta forma de organización vecinal se estructuró a partir del aluvión de 1971, donde la ausencia del Estado y la precarización de la vida obligó a la solidaridad entre vecinxs de los barrios populares.

Si pensamos en años más recientes, estas formas de poder popular resurgieron con la crisis de los noventa y el 2001. Y más cercano aún, podemos encontrar expresiones similares en las luchas por el agua en las Asambleas Populares y en prácticas de economía comunitaria en zonas periféricas y/o marginales.

- Esa alianza obrero y popular que describis fue uno de los hilos de continuidad que se cortaron con la dictadura posterior. ¿Qué opinas que dejó el Mendozazo en el imaginario y que se debería rescatar?

Creo que el Mendozazo es parte fundamental de la historia de luchas de nuestra provincia. Por un lado como decía, es una herencia fundacional: el sindicato más grande de la provincia se originó en esta experiencia de lucha y represión. Por otro lado el pueblo mendocino puso en jaque a la oligarquía local. Gabrielli no era un gobernador más, era “el representante” del conservadurismo local. Miembro del partido demócrata, el único partido político que se mantuvo en dictadura con complicidad militar, gobernó la provincia en tres oportunidades. Por lo tanto es necesario medir la importancia que tuvo su renuncia. Y qué pasó? La represión fue muy dura. La dictadura mandó todo su arsenal represivo a Mendoza. Pero el golpe al régimen dictatorial tuvo impacto nacional, y por pocos años volvió la democracia. El plan terrorista del Estado se empezó a gestar con Isabel Martínez de Perón y ya desde el 76 los militares hicieron el resto.

Pero qué nos dice el Mendozazo hoy? Que si el pueblo en dictadura pudo derrocar a un gobernador con peso político…imagínate todo lo que puede hacer en democracia. Creo que por eso a las elites que gobiernan esta provincia les aterra que recuperemos nuestra historia de lucha.

Me gustaría cerrar con una frase conocida del periodista y militante desaparecido Rodolfo Walsh: “han procurado siempre que los trabajadores no tengan historia, no tengan doctrina, no tengan héroes y mártires. Cada lucha debe empezar de nuevo, separada de las luchas anteriores: la experiencia colectiva se pierde, las lecciones se olvidan. La historia parece así como propiedad privada cuyos dueños son los dueños de todas las otras cosas.”







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