Géneros y Sexualidades

OPINIÓN

A cuatro años de la Ley de Identidad de Género, exijamos la igualdad ante la vida

Son más de diez mil las personas trans las que ya accedieron al cambio de en el DNI, un paso hacia adelante en reconocimiento que tiene pendiente la inclusión laboral, educativa y sanitaria.

Tomás Máscolo

@PibeTiger

Martes 10 de mayo de 2016 | Edición del día

La aprobación de la Ley de Identidad sancionada en el año 2012 fue histórica para el colectivo LGTBI, fue la primera en el mundo que no requiere diagnósticos médicos o psiquiátricos, ni operaciones de “adecuación corporal” para el acceso a este derecho.

La Ley 26.743 de Identidad de Género garantizó el derecho a la identidad autopercibida a través de una rectificación registral por vía administrativa del DNI.

Pero recién en el mes de septiembre del año pasado la parte sanitaria de la Ley de Identidad se implementó “a los ponchazos” con la escasa inversión estatal, tanto del kirchnerismo como del nuevo gobierno de Macri. Pero no es novedad que la igualdad ante la ley no es la igualdad ante la vida.

La realidad

Al día de hoy hay una espera de más de 600 personas trans, travestis y transexuales para la “reasignación de sexo" en hospitales públicos de todo el país, según denuncia la referente de la Asociación de Travestis, Transexuales y Transgéneros de Argentina (ATTTA) Marcela Romero. Mientras tanto el 85% de las mujeres trans está o estuvo en situación de prostitución y en el caso de los varones trans la cifra es de 63%.

Todavía seguimos denunciando que el promedio de vida es de 35 a 40 años. E incluso el año pasado el movimiento LGTBI perdió a dos referentes e impulsoras de esta ley, como Lohana Berkins y Diana Sacayán. El crimen de Sacayan llegará en las próximas semanas a juicio oral y será la primera vez que el homicidio de una persona mujer trans será juzgado como "femicidio".

Furia travesti

El recambio presidencial puso en la agenda política la lucha por las demandas y derechos que aún nos faltan, como la necesidad de que las ansiadas leyes sean una realidad en nuestra vida. Nada podemos esperar del nuevo cuadro “gayfriendly” del PRO como Piter Robledo. Como así también, aprender, de la experiencia de la década kirchnerista que se adjudicó las sanciones de estas leyes que fueron producto de la lucha y el activismo de muchos referentes LGTBI.

Desde el Frente de Izquierda venimos dando la pelea, así como lo hicieron el candidato a presidente Nicolás del Caño y su vice Myriam Bregman, presentando el proyecto de emergencia contra la violencia hacia las mujeres en el Congreso. Para acabar con la violencia machista y misógina.

No hay que conformarse con las migajas con la que esta democracia pretende conformarnos. Para enfrentar la moral que nos quieren imponer la Iglesia – recordemos a Bergoglio comparando a las personas trans con bombas nucleares - y sus aliados, y pelear contra la violencia transfóbica retomemos la organización, seamos miles en los colegios, universidades, fábricas y lugares de trabajo para pelear por la verdadera regimentación de la ley de Identidad, así como del cupo laboral trans. Que la igualdad ante la ley sea la igualdad ante la vida.







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