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Red Internacional

19 y 20 de diciembre. 2001: “Veinte años de injusticia, veinte años de dolor”, la voz de familiares de las víctimas

La impunidad de los que dieron las órdenes y la lucha de los familiares de las víctimas recorrieron estos veinte años. Se trata de 39 personas asesinadas en diciembre de 2001. Hablamos con Marta Almirón, mamá de Carlos “Petete” Almirón y con María Arena, viuda de Gastón Riva, asesinados en inmediaciones de Plaza de Mayo el 20 de diciembre.

Rosa D'Alesio@rosaquiara

Gloria PagésHermana de desaparecidos | CeProDH | @Gloria_Pages

Lunes 20 de diciembre de 2021 | 21:02

Las jornadas del 19 y 20 de diciembre de 2001 mostraron una gran combatividad de la juventud y sectores populares, que salieron a reclamar que se vayan todos. La desocupación y la pobreza crecían de la mano del gobierno de la Alianza.

Fernando de la Rúa decreta el estado de sitio, sin la aprobación en el Congreso. Fue el último intento para lograr la desmovilización. Sin embargo, esto provocó que cientos de miles salieran en todo el país. El Estado usó sus balas para detenerlos. Asesinaron en todo el país a 39 personas. Diez eran menores de edad.

Fernando De la Rúa pasará a la historia argentina por la brutal represión en Plaza de Mayo el 19 y 20 de diciembre de 2001, también por haber profundizado el hundimiento económico y social del conjunto del pueblo trabajador.

Cuando el pueblo hizo caer al gobierno de De la Rua

Fue el máximo responsable político e intelectual de lo ocurrido durante las jornadas de diciembre. Sin embargo no recibió ninguna condena. En 2015 la Corte Suprema de Justicia lo sobreseyó. En primera instancia logró el favor del juez federal Claudio Bonadío. Más tarde sería la Sala II de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional Federal.

En la represión llevada adelante por la Policía Federal en el centro porteño el 20 de diciembre de 2001, cayeron asesinados Alberto Márquez, Gastón Riva, Carlos Almirón, Diego Lamagna y Gustavo Benedetto. Rubén Aredes fue asesinado en Lugano durante un corte de calles y Jorge Cárdenas, herido en las escalinatas del Congreso de la Nación la noche del 19 de diciembre, falleció meses después como consecuencia de las heridas de bala. Además, 117 personas fueron heridas.

¿Quiénes fueron las 39 personas asesinadas por las fuerzas represivas en diciembre de 2001?

Hay placas en las veredas porteñas que los recuerdan y buscan que no se los olvide. Son paradas obligadas en cada marcha y jornada para exigir justicia por los muertos de diciembre de 2001. En las cercanías de Plaza de Mayo está señalado el lugar en que cayeron bajo las balas policiales Alberto Márquez, Gastón Riva, Carlos Almirón, Diego Lamagna y Gustavo Benedetto.

Relatos en primera persona

Cuando habla de su hijo, Marta Almirón se conmueve. “Pasaron veinte años, veinte años de injusticia y de dolor”. Carlos recibió un disparo en el pecho de la Policía Federal. Se encontraba en Hipólito Yrigoyen y Av. 9 de Julio cuando encabezaba una columna de manifestantes que intentaba volver a la Plaza de Mayo. Las balas eran de plomo.

Marta lo llama “Carlitos” y está orgullosa de él. Sus compañeros y amigos también le decían “Petete”.

“Era un ser maravilloso, era un buen hijo, muy buen compañero, muy buen amigo y hermano. Era un ser increíble, él tenía proyectos. Tenía 23 años, estaba estudiando sociología, cursaba el tercer año. Quería ser profesor de profesores. También militaba en un partido de izquierda, la Coordinadora Veintinueve de Mayo”.

Marta cuenta que el 20 de diciembre “se fueron sin bandera, fueron todo el grupo, fueron a protestar como fueron a protestar todos, por el ‘que se vayan todos’... y no se fue nadie. Solamente ellos se fueron que lo mataron, lo hicieron ir de golpe, de repente”.

“Él luchaba por los pobres”, nos cuenta, “él siempre me decía: nosotros por lo menos sabemos lo que es comer aunque sea una vez al día, pero hay gente que no sabe ni siquiera lo que es eso”.

Gastón Riva fue asesinado en Tacuarí y Avenida de Mayo, cerca de la Plaza. Tenía 30 años y tres hijos de ocho, tres y dos años. Trabajaba con su moto en una mensajería.

María Arena era su esposa y la mamá de sus hijos. “Gastón era un laburante, era una persona con mucha ganas de vivir, con ganas de laburar. Siempre tenía algún proyecto en vista siempre, tenía algún objetivo que alcanzar y tenía la capacidad de salir adelante siempre”, recuerda hablando con La Izquierda Diario.

De aquel 20 de diciembre, María relata que Gastón “estaba en las inmediaciones de Plaza de Mayo porque trabajaba cerca. Fue a entregar un sobre y se quedó cuando vio la manifestación, porque ya desde hacía muchos días venía mostrando indignación y bronca por todo lo que lo que estaba pasando en el país, porque veía a la gente en la calle pidiendo, o manifestándose de alguna otra forma y venía diciendo que tenía ganas de salir a protestar”.

Poco después de las cuatro de la tarde, María lo vio por televisión: Gastón estaba tirado boca arriba en Avenida de Mayo, a unos 50 metros de la avenida 9 de julio. Vio que lo subieron a una ambulancia.

Desde ese día, Marta, María y muchos de los familiares de los asesinados no descansaron en su lucha por justicia, por que sean castigados los responsables de las muertes de sus hijos, padres, esposos, hermanos, primos.

Recién en 2016 se iniciaría el juicio, gracias a la perseverancia y la lucha. El 16 de diciembre de ese año, la sentencia dejó sabor a poco, a pesar de haberse logrado que por primera vez desde 1983, se condenara a funcionarios por reprimir y matar en una protesta social. Condenaron al exsecretario de Seguridad de De la Rúa, Enrique Mathov, y al exjefe de la Policía Federal de entonces, Rubén Santos. Dos funcionarios con importantes responsabilidades políticas.

Sin embargo, por un lado, se los condenó por homicidio culposo, y recibieron la pena máxima por esta calificación que es entre cuatro y cinco años, prevista en el Código Penal. Pero es también una condena irrisoria si se tiene en cuenta las responsabilidades políticas que tenían en el momento de los hechos.

Masacre de diciembre de 2001: una sentencia histórica con sabor amargo

Asimismo, hay que señalar, que absolvieron a ocho policías que habían sido identificados por las querellas como ejecutores directos de los crímenes.

Ese día, a la salida de los Tribunales de Comodoro Py Marta Pinedo, pareja de Alberto Márquez, dijo a este diario que “es muy injusto todo lo que pasó. El asesino de mi marido, el comisario Oliveiro, quedó absuelto, como la gran mayoría de los acusados. Hubo condenas para los que eran la cúpula, pero el ejecutor quedó libre. Salimos todos muy mal. Él fue el que lo mató, es decir que tendría que estar preso junto a los otros. El Tribunal lo absolvió, teniendo videos, pruebas, de todo. Nosotros vamos a seguir peleando.”

Para Marta Almirón “las condenas así como se dieron es como una burla para nosotros, veinte años de injusticia, veinte años de dolor”. Nos dice, con bronca, “encima que el Estado te mata un ser querido, un familiar, tenemos que andar por detrás de la justicia, la verdad que es una injusticia, no es justicia. ¿Y qué hacemos con tres años, cuatro, cinco años de condena? Nada, eso no es nada”.

El dolor de las familias y una lucha que no cesa

A veinte años de los hechos, el pasado 13 de diciembre la Sala I de la Cámara de Casación Penal confirmó las condenas por los asesinatos y heridos del 19 y 20 de diciembre de 2001 contra Enrique Mathov, ex secretario de Seguridad del gobierno de Fernando de la Rúa, Rubén Santos, exjefe de la Policía Federal, y Norberto Gaudiero, exdirector general de Operaciones de esa fuerza y Raúl Andreozzi, ex superintendente de Seguridad Metropolitana de la Policía Federal.

Marta Almirón describe el dolor que significa perder un hijo. “A nosotros no nos devuelven más lo que perdimos, la vida de mi hijo no vuelve. Ojalá las condenas sean en una cárcel común. Es difícil, pero bueno mientras hay vida hay esperanza dice el refrán, pero la verdad que pasados los veinte años es muy doloroso todo, o será porque yo también estoy más grande. Estoy envejeciendo junto con mi dolor y bueno es muy sensible para mí todo esto”.

Las penas que ratificó Casación días atrás, son por los homicidios de Gastón Riva, Carlos "Petete" Almirón, Alberto Márquez, Diego Lamagna y Gustavo Benedetto, además de las decenas de heridos. El año pasado, la Cámara Federal de Casación confirmó las condenas y la materialidad de los hechos denunciados, pero ordenó revisar el monto de las penas, motivo por el cual el pasado 14 de diciembre se celebró la audiencia a partir de la cual falló la Sala I. Tienen diez días para presentar un recurso ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

Casación confirmó las condenas a ex funcionarios por algunos de los crímenes del 19 y 20

“Yo esperaba una condena justa” dice la mamá de Petete y agrega “ese día estaban enfurecidos todos los policías, todo era una furia total ese 2001, terrible. Uno cuando pierde a un ser querido no se le borra todas las imágenes vividas ese día”.

Vuelve a subrayar lo que significa vivir con el dolor y la impunidad de quienes lo provocaron. “Bueno yo esperaba que se hiciera justicia. No solamente yo, sino todos los familiares esperábamos que por lo menos De la Rúa conociera su condena pero no, desgraciadamente se murió. Con los otros esperemos que se haga justicia, vamos a ver con qué nos salen después. Uno nunca sabe con los poderosos”.

Sobre estas condenas, María Riva sostuvo “esperamos que la prisión de Santos y Mathov se haga efectiva porque son condenas de cumplimiento efectivo, así que tienen que ir a la cárcel común” y agregó que “en cuanto a hablar de la justicia, la verdad es que las condenas que les dieron a Enrique Mathov, a Rubén Santos, Norberto Gaudiero (exdirector general de Operaciones de la Policía Federal) o Raúl Andreozzi (exsuperintendente de Seguridad Metropolitana), son totalmente insuficientes. Pero hay que tener en cuenta que es la máxima pena, al menos para los responsables políticos y policiales, es la máxima pena a la que se podía acceder para condenarlos por la carátula de su condena (NdR: homicidio culposo)”.

Asimismo, María destaca que ”es súper meritorio haber llegado hasta acá para los y las abogada que estuvieron luchando para llegar a un juicio, para que el juicio continuara, para que no suspendieran las audiencias. Fue una lucha constante en conjunto no solamente de las y los familiares sino también de las y los abogados que estuvieron siempre siempre de pie”.

Insiste en las bajas condenas que recibieron los pocos acusados, “encima tampoco se está cumpliendo, con lo cual es doblemente insuficiente”.
Expresidente Fernando de la Rúa muere impune

Marta Almirón habla de otros tramos de su lucha desde que perdió a su hijo. “En su momento nos había atendido Néstor Kirchner cuando era presidente y había hecho una reparación histórica, pero ahí quedó cajoneada”.

El expresidente de la Alianza ordenó la brutal represión en Plaza de Mayo el 19 y 20 de diciembre de 2001, que terminó con la vida de decenas de personas. Sin embargo, en los juicios que condenaron a los funcionarios y miembros de las fuerzas policiales que estuvieron al frente de ejecutar estas órdenes, De la Rúa quedó exento. Murió impune de los 39 crímenes que se cometieron en todo el país por fuerzas estatales.

Marta describe el momento en que se entera que De la Rúa murió “¿cómo puede uno recibir esa noticia? Yo lo reputeé de arriba abajo, con perdón de la expresión. Pero yo creo que todos hicimos lo mismo, porque era el que tenía qué cuidarnos y lo que menos hizo fue cuidarnos, él era presidente y salió por los techos como rata”.

María Arena también se refiere al día que murió De La Rúa “sentí una gran indignación, sentí el peso de la impunidad y el peso de la desidia de la justicia como respuesta a las víctimas, que de alguna manera eso es algo que se repite constantemente. En este caso nos tocó a nosotras y a nosotros, pero la realidad es que es algo que se reitera demasiado demasiado seguido”.

Marta concluye con un fuerte repudio a las fuerzas policiales por los casos de gatillo fácil. “Después de la pandemia creo que estamos peor todavía con el tema de los de los milicos. Ellos no son dueños de sacarle la vida a nadie, está tremendo todo. Hay muchos casos de gatillo fácil, la policía está muy mal con todos los pibes”.

Ningún responsable político fue condenado por los crímenes que las fuerzas policiales cometieron, bajo las órdenes de los mandatarios. El ex presidente Fernando de la Rúa fue sobreseído. Ramón Mestre, entonces ministro del Interior, falleció antes de llegar a juicio. La causa que debía juzgar a Carlos Reutemann, entonces gobernador de Santa Fe, donde mataron personas, fue archivada en 2009.




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