Géneros y Sexualidades

LIBERTADES DEMOCRÁTICAS

Hoy también Belén somos todas

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Finalmente, Belén recuperó su libertad. Fue este jueves por la noche, 53 horas después que la Corte Suprema de Justicia tucumana ordenara su inmediata liberación.

Sol Bajar

Editora de Géneros y sexualidades | @Sol_Bajar

Viernes 19 de agosto de 2016 | Edición del día

Finalmente, Belén recuperó su libertad. Fue este jueves por la noche, 53 horas después que la Corte Suprema de Justicia tucumana ordenara su inmediata liberación, dando lugar así al dictamen del ministro fiscal Edmundo Jiménez que aconsejó dejar sin efecto su prisión preventiva por falta de fundamentos.

El ensañamiento de los jueces con la causa de Belén, que se convirtió en una bandera de lucha del movimiento de mujeres y conquistó un amplio apoyo social, se hizo sentir hasta el último momento. Durante más de dos días, las maniobras para demorar su salida y los intentos de exponerla nuevamente ante la prensa, violando su identidad e integridad moral, no pararon. Fue necesario que su abogada, Soledad Deza, presentara este jueves un habeas corpus, porque después de 48 horas de emitida la orden de liberarla la joven seguía ilegalmente tras las rejas. También fue necesario que la Mesa Provincial para la Libertad de Belén se movilizara hasta el Penal para preservar su intimidad, ya que tampoco cesó hasta el último instante la búsqueda de que fuera retratada por los medios saliendo de prisión.

“Que ninguna mujer tenga miedo de ir a un hospital”, había dicho Belén en una de las cartas que dirigió desde la cárcel. Pero el poder de la justicia y su control punitivo sobre los cuerpos de las mujeres, pretendía dar un mensaje disciplinador. Por eso dijimos "Belén somos todas" cuando la condenaron a prisión, y por eso también hoy, con la importante conquista de su libertad, volvemos a decirlo.

Un golpe a la cruzada contra los derechos de las mujeres

La libertad de Belén es un duro golpe para la justicia que la condenó por ser mujer, joven y pobre a ocho años de prisión, acusada de “homicidio doblemente agravado por el vínculo y la alevosía” tras haber sufrido un aborto espontáneo en un hospital público de San Miguel de Tucumán.

Con un fallo reaccionario, plagado de irregularidades y sin pruebas, esta institución del Estado buscaba sentar un grave precedente contra los derechos de todas las mujeres. Y en su cruzada, no le faltaron aliados. Allí estuvieron el ex ministro de salud del kirchnerismo y actual gobernador de la provincia Juan Manzur, un declarado “hombre de la Iglesia”, llamando a ser “respetuosos” de la decisión judicial, y también el Presidente de la Nación Mauricio Macri, que dijo que el de Belén era “un tema delicado” pero que “ni pensaba” despenalizar el derecho al aborto, motivo por el que miles de mujeres en todo el país se ven obligadas a acceder de manera clandestina a la interrupción del embarazo, arriesgando su salud y su vida.

Fue la organización de las Mesas por la libertad para Belén, impulsadas por decenas de organizaciones de mujeres en Tucumán, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y otras provincias, así como la campaña de pronunciamientos de cientos de referentes y organizaciones sociales, estudiantiles, sindicales, de derechos humanos y de la izquierda, la que logró despertar un amplio rechazo a esa alianza reaccionaria que pesa sobre las mujeres.

Por eso la libertad de Belén es también una enorme muestra de que sólo con la organización y la movilización, como la que protagonizaron miles de mujeres el pasado 12 de agosto, es posible arrancar los derechos que nos niegan.

Por la anulación de la condena y el aborto legal

En Tucumán, donde no hay un sólo detenido por la desaparición de Marita Verón y el femicidio de Paulina Lebbos, más de seiscientas mujeres han sido judicializadas en los últimos veinte años por casos como el de Belén, es decir, por abortos que en Argentina no son punibles desde hace prácticamente un siglo. Casi la mitad de esas denuncias tuvieron lugar solamente entre el año 2003 y mediados del año 2012, bajo los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández. En esa misma década fue publicado el Protocolo de atención de los abortos no punibles y fue sancionada la Ley de Salud Sexual y Procreación Responsable, pero ambos siguen sin tener aplicación en la provincia gobernada por su ex Ministro de Salud.

La libertad de Belén es un gran triunfo de la movilización y la solidaridad nacional e internacional desplegada en su apoyo, pero debe ser sólo el primer paso, porque aún es necesario pelear por su libertad definitiva y por la anulación de la condena que pesa sobre ella, y porque resulta ya impostergable la tarea de imponer en todos los niveles educativos la educación sexual integral, sin la injerencia de la Iglesia; el acceso a la anticoncepción gratuita en todas las salas y centros de salud; y el aborto legal, seguro y gratuito, para que no haya ni una muerta más ni una presa más por la criminalización y la clandestinidad de esta práctica.

La Campaña Nacional por el Derecho al Aborto debió presentar este año, por sexta vez consecutiva, su proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE), ya que la alianza entre los partidos mayoritarios, principalmente del kirchnerismo y de Cambiemos, impidió su tratamiento en el Congreso Nacional. En ocasión de esa nueva presentación, la diputada del PTS en el Frente de Izquierda Myriam Bregman, una de las firmantes del proyecto, sostuvo que era necesario que el parlamento asuma sin más dilaciones este debate, pero también afirmó que "ningún derecho se conquistará si no es por la movilización y la lucha del movimiento de mujeres".

Tras la liberación de Belén, la necesidad de poner en pie un gran movimiento de lucha, de cientos de miles que se organicen de manera independiente de los gobiernos de turno, la jerarquía de la Iglesia, los partidos patronales y las instituciones del Estado, está a la orden del día. El próximo Encuentro Nacional de Mujeres, que se realizará en octubre en la localidad de Rosario, debe convertirse en un escenario más que propicio para que miles jóvenes, estudiantes y trabajadoras de todo el país puedan debatir y definir los pasos a seguir para conquistar este derecho. Al servicio de la organización de todas esas mujeres, ponemos a disposición nuestras páginas virtuales desde La Izquierda Diario.





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