Géneros y Sexualidades

PROVINCIA DE BUENOS AIRES

González Catán: la lucha por la vivienda tiene rostro de mujer

Tiempo estimado 8:35 min


En La Matanza, el municipio que gobierna Fernando Espinoza, del Frente de Todos, hay al menos 8 tomas de terrenos nuevas en las últimas semanas. Una de ellas, en González Catán, donde las mujeres vienen teniendo, como en Guernica, un lugar protagínico.

Sol Bajar

Editora de Géneros y sexualidades | @Sol_Bajar

Lunes 14 de septiembre | 14:29

Según el Registro Nacional de Barrios Populares, en lo que va del año hay unas 800 tomas y asentamientos nuevos en todo el país. Casi la totalidad, entre el 98 y el 99%, no tienen gas, agua, cloacas ni electricidad.

Los datos de la Encuestra Permanente de Hogares PH (Indec) para el mismo período dicen que sólo 3 de cada 10 mujeres de estos barrios y asentamientos, que ascienden a 4500 en todo el país, tienen un trabajo con ingreso. Ellas son las que peor la pasan, y por eso también, las que están a la cabeza.

Los datos oficiales dicen, por otra parte, que en la provincia de Buenos Aires el déficit es de 900 mil viviendas y esto, como venimos reflejando, se agudiza con la pandemia.

En La Matanza, el municipio que gobierna Fernando Espinoza, del Frente de Todos , hay al menos 8 tomas de terrenos nuevas en las últimas semanas.

Una de ellas, en Ciudad Evita, fue reprimida y desalojada el viernes pasado, después del motín policial y de los anuncios de Alberto Fernández, Axel Kicillof y Verónica Magario, cediendo a sus reclamos, dando a las fuerzas represivas hasta un 300% de aumento de haberes y más recursos para fortalecer su accionar en los barrios. El operativo terminó con 15 detenidos y una joven hospitalizada que todavía está en grave estado.

Para seguir reflejando esta situación, nuestros corresponsales de La Matanza se acercaron hasta el barrio Los Ceibos, de González Catán, en el Km 32, donde cientos de familias están reclamando su derecho a la vivienda desde el domingo 23 de agosto.

El predio está ubicado a unas cinco cuadras del Hospital Simplemente Evita, en un terreno pantanoso, y las familias insisten en que no piden que les regalen nada: quieren un plan de pago para comprar las viviendas que se dejaron a medio hacer hace ya más de 11 años, bajo la gestión de Cristina Fernández de Kirchner y del entonces intendente Fernando Espinoza.

Las viviendas son viviendas levantadas por un programa estatal: el complejo de viviendas de Acumar, que nunca se continuó. Y sin techo para vivir, las familias, muchas de ellas estafadas por ese mismo programa, decidieron ocuparlas.

Como denuncian, a pesar del decreto presidencial que los prohíbe, la crisis económica profundizada por la pandemia implicó en primer lugar la pérdida de los puestos de trabajo de millones de informales, y por ende también ya no poder pagar un alquiler y tener que abandonar las piezas o viviendas que alquilaban.

No es un dato para registrar al pasar. Según el INDEC, en el primer trimestre de 2020 había 21 millones de puestos de trabajo en el país. Y al menos la mitad (10 millones y medio) eran precarios e informales.

Y como señalaPablo Anino en una nota publicada este domingo, en la revista Ideas de Izquierda, en esa intersección, entre precariedad laboral y habitacional, hay un gran eje de este debate. Además de la desocupación, en las tomas predominan las trabajadoras y trabajadores informales, changarines, feriantes, trabajadoras domésticas. Son los que no pudieron pagar más el alquiler o ya estaban en situación de calle.

Otra cosa que destacan nuestros corresponsales es que la mayoría de los que están tomando estas tierras y viviendas a medio hacer, son parejas muy jóvenes o madres solteras con niñes, que que vienen de vivir hacinadas en los terrenos que comparten varias generaciones, sin espacio para seguir construyendo nada.

Muchas otras son mamás que fueron víctimas de violencia de género y en medio de la pandemia, como vemos también en Guernica, escaparon con sus hijos del techo en el que estaban obligadas a pasar el aislamiento, junto con su agresor, para ir a estas tierras y casas a medio hacer.

Porque no alcanza con líneas de atención, un Ingreso Familiar de Emergencia de 10mil pesos (si tenés suerte) o campañas de concientización como las que se limitan a impulsan desde las Secretarías y Ministerios de Mujer, Género y Diversidad del municipio, a cargo de la periodista Liliana Hendel en La Matanza y de Elizabeth Gómez Alcorta y Estela Díaz en Nación y provincia de Buenos Aires, o de los anuncios “pos pandemia” que vienen haciendo desde la Dirección de Género del Ministerio de Economía.

No alcanzan, porque para salir de la situación de violencia en que se encuentran, lo que necesitan las mujeres, mínimo, es un techo para vivir y un trabajo dignos. Lo mismo quele exigieron las mamás de Guernica al gobierno de Kicillof y a los Ministerios de Género, en una carta que enviaron a las funcionarias la semana pasada, y que aún no tuvo ninguna respuesta concreta.

La respuesta oficial

Julia es otra de las vecinas. Desde que llegó, se ocupa de asistir en la alimentación de las familias, que duermen en esas casas a medio hacer, sin gas para cocinar.
Ella estima que por su merendero pasan más de 300 chicos. Aunque aclara que es una cuenta “a ojo”, porque nadie se acercó a censar cuántos son, ni en qué condiciones viven.

Podés leer: Toma de viviendas en González Catán: ¿qué opinan los vecinos que viven enfrente?

Desde que tomaron el predio, las amenazas de desalojo por parte de la Policía Bonaerense y Gendarmería Nacional, que se encuentran rodeando el predio con más de mil agentes, son constantes.

Esa es la única respuesta que recibieron hasta ahora por parte del Estado: más fuerzas represivas que impiden el paso de lo esencial para vivir, como el agua, el abrigo, el alimento, y la consideración de que las tomas, que en campaña electoral eran presentadas como un “problema social”, ahora son un delito. Un niño le contó a los reporteros de La Izquierda Diario que un gendarme le dijo "si querés comer, comé pasto. Y si querés tomar agua, tomá de la zanja". El "empoderamiento" policial, como lo llaman ahora.

Los delincuentes tienen guantes blancos...y mucha impunidad

En la provincia de Buenos Aires hay al menos unos 500 barrios privados construidos sin permiso por desarrolladores inmobiliarios, a los que luego desde el Estado se dan facilidades para regularizar su situación. Pasa siempre. Y pasa también que en paralelo, hay más de 2 millones de viviendas ociosas en countries, en las megatorres de Puerto Madero y en otras tantas construcciones de lujo que hay a lo largo del país.

Pero para las familias de Guernica, de González Catán, de Jujuy, de Río Negro, no hay derecho a la vivienda.

Podés leer: Jujuy: quiénes son las mujeres que reclaman "un lugar para vivir"

Por eso, un gesto a multiplicar es el que hoy está encabezando la docencia. Mientras el Estado criminaliza la pobreza, desde el SUTEBA La Matanza organizan la solidaridad. Eso es lo que nos cuenta también Nathalia González Seligra, dirigente del PTS/FIT y miembro de la conducción del Suteba La Matanza en el video que acompaña esta nota.

Mientras el munucipio de La Matanza y Edenor, junto a la Policia Bonarense, cortan la luz a las familias que pelean por un pedazo de tierra y un techo para vivir en González Catán, en una clara muestra de la intención de amedrentar a las familias, para que retroceden en su lucha, tamién una gran jornada de lucha comienza a gestarse entre las organizaciones sociales, sindicales, de la izquierda, de mujeres y de la diversidad, para este 17 de septiembre.

El reclamo por el derecho a la vivienda, la exigencia de justicia por Facundo Castro, el rechazo a la criminalización de la pobreza, contra los desalojos y y la represión, estarán presentes en las plazas y lugares emblemáticos de todo el país. Y por supuesto allí también estará La Izquierda Diario.

Desde la agrupación Pan y Rosas y el PTS en el Frente de Izquierda te invitamos a leer y difundir esta declaración entre todas las activitas, organizaciones de mujeres y diversidad y a poner todos los esfuerzos en rodear de solidaridad a las familias y niñes que en Guernica, Catán t todo el país están peleando por tierra para vivir y por una vivienda digna; y a enfrentar el desalojo y el hostigamiento que sufren.

El 17 de septiembre, en la Ciudad de Buenos Aires y en todo el país, ni lo dudes. Tenemos que ser miles, volver a las calles para imporner nuestra agenda. No hay tiempo que perder. Te invitamos a ser parte alzando la voz con un solo grito: #NiUnaMenosSinVivienda #TierraParaVivir #NoAlDesalojo #ViviendaDignaParaTodas.

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